Cine & TelevisiónCríticas de Adrián Gómez

Adrián Gómez opina sobre la película Los hermanos Sisters

Basada en la novela de Patrick Witt, Jaques Audiard (Un profeta) nos regala una película atípica en los tiempos que corren de blockbusters superheroicos y monopolio de productos palomiteros en salas.

El siglo XXI ha sido prolífico en westerns magníficos, tanto en pantalla grande (Open Range, Enfrentados, Apaloosa, El tren de las 3:10, Deuda de Honor, Los odiosos ocho, Bone Tomahawk, El Renacido, Hostiles, Brimstone ) como en la pequeña (Deadwood, Los protectores, Klondike, Hattfield vs Mcoys).

Hoy me dirigí al Price donde en su momento disfruté nimiedades como El Patriota, intentos valientes como Ned Kelly, o joyones como Blackthorne. Un tiroteo nocturno abre el film desde un plano general, donde los fogonazos iluminan la platea, antes del título. Tan sanguinaria presentación nos presenta a Eli y a Charlie Sisters (descomunal John C.Reilly, impulsor del proyecto; y siempre excelente Joaquín Phoenix, uno de los tres o cuatro mejores actores de la actualidad)

Uno, noble, pese a su ocupación y habilidad con el revólver, cansado y con ganas de partir de cero. El otro, díscolo, visceral y de gatillo fácil. La sangre les tira (en todos los sentidos) y el Comodoro Rutger Hauer (en una pequeña intervención) les encomienda la localización de cierto químico, acompañado del aventurero John Morris (Riz Ahmed y Jake Gyllenhaal, soberbios ambos, que ya coincidieron en Nightcrawler), que han descubierto una fórmula para atisbar oro en plena fiebre del mismo.

La profundidad psicológica que emanan los personajes, constituye un relato de búsqueda en todos los sentidos, donde la envolvente música de Alexandre Desplat y el vestuario de Milena Canonero, encuentran el tono adecuado en un film tan bien construido que no queda otra que quitarse el sombrero ante tan sorprendente obra.

Historia de ambiciones e infecciones, de insectos y amputaciones, de errores y consecuencias, de familias y amistades, he aquí el salvaje oeste en su acepción más pura, en el que un francés capta la esencia del género en una narración con olor a pólvora y tacto de grasa, que resume muy bien la carta póstuma de cierto personaje: » Jamás percibí tal sensación de libertad en la civilización»…ni el espectador tampoco desde años ha, añado yo. Film sin fisuras, duro y con algo de humor negro, que supone un retorno al hogar… literalmente.

 

0

What's your reaction?

Excited
0
Happy
0
In Love
0
Not Sure
0
Silly
0

You may also like