Cine & TelevisiónCríticas de Adrián Gómez

Adrián Gómez opina sobre la película Tenet


En el verano del 2020, y tras muchos tiras y aflojas con la Warner, Christopher Nolan estrena su última película, tan controvertida como divertida, tan amada como odiada, tan vilipendiada como incomprendida. Suele pasar con la obra de este director. En agosto, estreno de lujo en VOSE, con cineforum después, en Multicines Tenerife, por cortesía de Charlas de Cine. Hubo de todo; sensaciones encontradas ante un film epatante a todos los niveles. Los detractores se pusieron las botas, y el resto, nos dejamos llevar… porque tras Memento, Origen e Interestellar (incluso, fuera del género, Dunkerque) Nolan riza el rizo; » No intentes entenderlo, siéntelo», dice un personaje en el primer cuarto de hora. No hacen falta grandes conocimientos de física cuántica para disfrutar. Un arranque brioso nos pone en escena, en la ópera (arepo) de Kiev.

Prólogo que cumple su función de atrapar al espectador. El protagonista, John David Washington (Infiltrados en el KKKlan) , acata con nosotros la paradoja de las flechas del tiempo. Parece fácil, pero con Nolan nunca lo es. De Kiev a Nápoles o Estonia, en una trama Bondiana con los elementos de ciencia ficción mencionados; con chica, Elizabeth Debicki (Infiltrado, Viudas), y villano, Kenneth Branagh , repitiendo con el director, tras Dunkerque, que interpreta a Sator (Rotas). Y de esto va el juego, de palíndromos. Tenet, punto de partida del origen de una tercera guerra mundial del futuro hacia el pasado. Y viceversa. Oro, plutonio y cuadros, pequeños mcguffins para un clímax a contracorriente (en su más completa acepción) , donde una pinza temporal enrevesa y a la vez, aclara, el Leit motiv argumental. En la sala, ni un respiro, pues el autor británico siembra de pequeñas set pieces de acción el metraje (mención especial para la escena nocturna del aeropuerto, con explosión real del Boeing incluida, o la persecución invertida de la autopista, todo un logro de realización y montaje). Pocos peros tras un segundo pase. Si acaso la inexpresividad del hijisimo de Denzel, perfectamente contrarrestada por la carismática actuación de Robert Pattinson, como Neil (o Max ?) ya con varias joyas en el género (Cosmopolis, High Life, El Faro), y que parece haber dejado bien atrás su sonrojante pasado de gusiluz vampírico; o la agresiva intervención de Aaron Taylor Johnson (Kick Ass, Godzilla, Animales nocturnos), como Ives. Sumemosle una partitura atonal y angustiante de Ludwig Goransson (El Mandaloriano).

En resumen, y polémicas aparte, su complejidad no es un hándicap, una vez uno entra en el juego. Entiendo que a gente acostumbrada a culebrones coreanos, pueda parecerle » larga, honda, insoportable e insostenible» (tal cual) pero los cinéfilos salimos encantado. Que el realizador es un trilero y nos ha vuelto a efectuar un juego de manos, es indiscutible. Que lo hemos disfrutado y que eso no le resta ni un ápice de pericia cinematográfica, también. Futuro clásico, y si no, al tiempo (del revés o no).

What's your reaction?

Excited
1
Happy
1
In Love
0
Not Sure
1
Silly
0

You may also like