Entrevistas y ReportajesMúsicaReportajes

Charlie Watts: Oda al pájaro de alto vuelo. Por Adrián Gómez


Charlie odiaba el Rock and Roll…o eso decía. Así dejo constancia en una gira de mediados de los setenta, cuando perdió un vuelo. Difícil de creer, cuando te pasas sesenta años en la banda de rock más grande del planeta. A Charlie lo que le gustaba era el jazz. Era músico del género, y artista gráfico. Fusionó ambas pasiones en el libro de ilustraciones dedicado a su ídolo Charlie Parker; Ode to a High Flying Bird.Tambien realizó el pequeño cómic integrado en la carpeta del álbum Between The buttons. Reservado, sereno, elegante, siempre fue el Stone tranquilo, incluso por encima del follarin de Bill Wyman. Fogueado en la Alexis Korner incorporated, Watts entró en los Rolling Stones en el 63, después de que hubieran pasado por las baquetas Mick Avory (luego en los Kinks) o Tony Champán, a quien sustituye. Y ahí a sumergirse en las aguas del Rythim,N, Blues. Su formación jazzy permanece en su peculiar manera de tocar. Su estilo es inconfundible, y solo hay que echarle una escucha a cualquier etapa de la discografía Stoniana. Se movía bien en el pop psicodélico, en el reggae, en la balada soul, las tonadas country o el sudoroso rock marca de la casa. Artífice además, de esos cierres deslavazados en directo (ausencia de sincronización? No lo creo), parte de su encanto también. La perfección de la imperfección. Padre, esposo, hombre de familia y leal músico, no se le conocieron escándalos, en comparación con el resto del grupo, y si alguna que otra divertida anécdota, como aquella de mediados de los 80, en la que Mick Jagger lo llama por teléfono, en estado ebrio y de madrugada preguntando donde estaba su puto batería, enervando al percusionista y bajando a su habitación (se hospedaban en un hotel), propinándole un puñetazo, diciéndole;» Yo no soy tu puto batería, tu eres mi puto cantante».

Ilustración de Eduardo González Rodríguez

Pese a todo, el sentimiento de hermandad de Jagger o Richards para con Charlie, siempre fue palpable. Palabras de elogio y reconocimiento a lo largo de los años, a la par que un aprecio real, al margen de lo profesional, certifican el carisma de Watts. No voy a entrar a pormenorizar su carrera, dentro y fuera de la banda. Ahí están sus discos, y los miles de artículos que inundarán las redes, la radio o, incluso, la TV (al margen de la prensa especializada)…desde England Newland Hitmakers (1964) hasta su trabajo con Charlie Watts Tentet (con Bernard Fowler, corista de los Stones, entre otros). De lo que voy a hablar es de lo que éste tío significa en mi vida. Cada redoble del disco Voodo Lounge (LOVE IS Strong, You Got Me Rocking, Sparks Will Fly), cada entrada, cada sinuoso toque de platillo acompañando las canciones lentas…el embrujo emocional que impregnaba con su pegada, quedará para siempre. Keith Richards decía que, en escena, solo confiaba en el bombo de Charlie… y Scorsese apuntaba (que los dirigió en el rockumental Shine a Light) que las horas más felices de su vida, las paso en una sala de cine. Pues bien, aunque parezca arbitrario esto último, tengo que decir que algunos de los momentos más eufóricos de mi existencia, han sido escuchando a los parches a este señor. Y de eso hablamos, de un señor. De un titán. Parte de la cultura popular del siglo XX y XXI, su pérdida es tan importante, como la de Lou, Bowie, Cohen, Connery o Morricone…recibí la noticia como un mazazo en horario laboral.. misma sensación de hace 20 años, cuando se fueron Harrison o Entwistle. Porque en tiempos de inmundicia musical (a nivel mediático), reivindicar la figura de Charlie Watts, se antoja tarea necesaria. Estamos asistiendo al final de una era (recordemos que ésta semana también falleció Don Everly) y nos vamos quedando sin leyendas.


Finalmente, los Stones supervivientes (Ron Wood no es miembro fundador) partirán de gira, con Steve Jordan en la percusión. Siguen rodando…pero lo que aquí importa es que se ha ido uno de los mejores baterías de la historia. Y no hablo de virtuosismo o técnica, antes de que los puristas se echen las manos a la cabeza…hablo de sentimiento, de Groove…de eso que se da en pocos.


Hasta siempre, Charlie. Te vamos a echar mucho de menos.

What's your reaction?

Excited
0
Happy
1
In Love
0
Not Sure
0
Silly
0

You may also like