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Crónica: Concierto de la banda Europe en Tenerife. Por Adrián Gómez

El sábado 23 de marzo nos personamos en El Peñón en el puerto de la Cruz para disfrutar de un ritual litúrgico entre el ejercicio nostálgico y la ratificación de la veteranía; curioso baremo, a juzgar por las despiadadas críticas de unos cuantos incautos que confundieron en su día diversas operaciones comerciales, metiendo en el mismo saco a Madonna y Samantha Fox, por ejemplo. Lo de la banda sueca Europe es otra historia. Tras debutar con un álbum homónimo en el 83, y atisbar el éxito moderado con Wings of tomorrow un año después, para pegar el pelotazo internacional con The Final Countdown en el 86, y así llegaron a la España de un, dos,tres y Tocata,en loor de multitudes.

El éxito fue monstruoso y eclipsó más que dignos trabajos posteriores (Out of this World o Prisioners in Paradise), pero su madera rockera, entre el hair metal, el heavy rock eightie y la imaginería de la escena Angelina, los catapultaron en su momento, y su poderío en directo está fuera de toda duda aún en nuestros días, como demostraron el pasado fin de semana

Abrieron el show los impactantes y sorprendentes Monkey Faces. Entre el post-Rock, el ambient, el sonido mancuniano y ráfagas de noise, el combo local formado por primeras espadas bregados en mil batallas de nuestra escena (Brutalizzed Kids, Zurich, Miniatura,etc…) la banda formada por los Carlos (Ortega y Santos), Manuel Llorente y Fede Beuster bebé de fuentes diversas (desde The Cult hasta Stone Roses, pasando quizá, por los Doors, los hermanos Gallagher o la etapa berlinesa de Bowie ,por ejemplo) y no sólo poseen un sonido tan ecléctico como personal, sino que su ejecución en vivo se potencia por una prodigiosa puesta en escena, con un frontman que ya envidiarían los de allende los mares, y unas guitarras musculosas que calentaron al público con temazos como Plastic Faces, caras de mono se nos quedó a todos, si señor.

Turno para los Europe, que venían a presentar su último trabajo; Walk The Earth, y precisamente con el tema titular abrieron. Tras The Siege, el público, enardecido, se rinde ante las primeras notas de Rock The Night, coreando como locos. Medio campo de fútbol lleno y un jovial Joey Tempest de 55 tacos, que no paró en todo momento de moverse y soltar chascarrillos autóctonos («Chacho»,»Guagua»,etc) guionizados por algún lumbreras para ganarse la algarabía de los lugareños. No hizo falta, temazos como Sign of the Times ( nada que ver con el mítico álbum de Prince) War of Kings o Last look of Edén ya lo hacían…Bajan las revoluciones con Carrie y un público que sustituyó hace lustros los mecheros por los móviles.

Da igual, llámenme moñas, pero aquello suena a gloria pasen las décadas que pasen. Con el fondo sonoro del William Tell, s Overture , un sólo de batería demoledor nos introduce en la recta final con Heart of Stone y Supertitious. ¿Final de fiesta? ¿demasiado corto? las primeras caras largas se combinan con rostros eufóricos. Las tablas y el buen hacer están ahí, y los bises están al caer. Yo me hago el sueco (nunca mejor dicho) y sigo a lo mío. El riff de Cherooke tapa bocas y el teclado de The Final Countdown amortiza bolsillos y quejas para la mayoría de los presentes. La entrega es total, y estos profesionales que eran portada de la superpop, también lo eran de la Kerrang, pese a quien pese, modernos!

Fotos cortesía de Mercedes Trujillo.

 

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