BloggersmaníaDesde mi butaca

Gracias por todo Manolo. Por Fran Torrea

En mi anterior artículo dedicado a los humoristas canarios, nombre al protagonista de este nuevo texto, lo califique como “El Gandalf” del humor canario. Ese guía perfecto e imprescindible para que todos los cómicos, componentes de la “Compañía del anillo insular”, en ese largo y duro camino que es la vida del artista, se sintieran protegidos e inspirados.

Su majestad de los escenarios, Don Manuel Domingo Vieira Montesdeoca, más conocido como Manolo Vieira, deja los escenarios. Por cosas de la vida en estos mismos tiempos que corren otro monarca, pero de la música, también cuelga el micrófono, me refiero a Joan Manuel Serrat.

Humor y música, risas y acordes, dos cosas imprescindibles en la vida: reír y cantar.

Y en esta nueva ocasión que enfrento el folio en blanco, dejándome llevar por ideas que asaltan mi cabeza sin filtro ni control, quiero escribir sobre mi admirado Manolo a través de algunas de las canciones de mi querido Serrat. Mi humilde manera de juntar en un artículo a dos grandes artistas que forman parte de la banda sonora de mi vida.

Porque como dice Serrat: “De vez en cuando la vida, toma conmigo café y está tan bonita que da gusto verla”, pues nos regala la fortuna de poder disfrutar, de poder ver sobre un escenario o a través de la pantalla, a un referente de la comedia, del humor canario, que con sus chistes y su manera personal e intransferible de contarnos lo cotidiano, en tantas ocasiones logro raptarnos de nuestra dura realidad y llevarnos a un lugar lleno de alegría y libertad.

Consiguiendo horas después, sintiendo todavía esa buena vibra que nos deja poder reír a carcajadas, levantarnos de la cama con otro ánimo, pisando fuerte al salir a la calle y regalando sonrisas a nuestros vecinos o compañeros de trabajo. Mirando la vida con el filtro de la alegría. Por qué señoras y señores, cada vez que uno tiene la suerte de escuchar a Manolo solamente puede sentir «Que hoy puede ser un gran día y mañana también”.

Este gran artista es como aquel Titiritero que de aldea en aldea el viento lo lleva, siguiendo el sendero, porque en su patria canaria lo quieren y admiran en miles de pueblos, en cientos de fiestas y encontrarse con el cada fin de año es una cita a la cual nunca se puede faltar. No puedes tener un mal año si cuando lo has empezado has tenido la compañía de Manolo antes de tomar las uvas.

Desde siempre con sus “Palabras de humor”, sencillas y tiernas, que acompañadas de su ironía y de su costumbrismo, nos hace observar nuestra idiosincrasia canaria, reconocerla, transformarla, para así enfrentarla y reírse de ella. Dice una frase de Václav Havel, eminente político, escritor y dramaturgo checo: “Cualquiera que se tome demasiado en serio corre el riesgo de parecer ridículo. No ocurre lo mismo con quien siempre es capaz de reírse de sí mismo”. El poder sanador de la risa, ese recurso que tenemos tan cercano, pero que a veces ignoramos. Manolo en muchos de sus monólogos nos pone de cara un espejo, para mirarnos de frente, aceptarnos y también ponernos en valor. El valor inmenso de nuestra forma de hablar, de nuestro ritmo de vida, de nuestra cultura, pero señores ganado el gomero.

Eres el referente de muchos artistas de esta bendita tierra, no solo de humoristas, pues eres admirado y querido por toda la cultura canaria. Muchos de ellos desde hace días y a su manera te ofrecen su homenaje personal, su agradecimiento transformado en un pequeño corto o video en redes sociales. Cómicos de una generación distinta a la tuya que han visto en ti, a ese faro que guía, ilumina e inspira. Y me ha dado por pensar en “esos locos bajitos” que viven, crecen, juegan y se divierten en tantos hogares canarios, niños que dentro de unos años quizás quieran ser artistas, tal vez humoristas.

E imagino ese momento en que un familiar, un amigo, les diga: — ¿Así que tú quieres ser Cómico? Pues antes que nada, lo primero que debes haces es conocer a Don Manolo Vieira mi niño —

Por qué Manolo para mí es pasado, presente y futuro de la comedia canaria, su estela nunca dejará de brillar y seguirá siendo por siempre nuestra estrella Polar.

Canta Serrat en su canción “Llegar a viejo”:

“Y después de darlo todo, en justa correspondencia, todo estuviese pagado y el carné de jubilado abriese todas las puertas…» pues querido Manolo en tu tierra, que tan agradecida está contigo, pienso que no necesitas ningún tipo de carnet. No creo te dejen pagar cortados en el bar de tu barrio, nunca te faltaran esos buenos días llenos de cariño que te dedicaran tus vecinos acompañados por esa preocupación afectuosa preguntándote: ¿cómo estás?. Jamás dejarás de ver el brillo, reflejo de la admiración, en la mirada de tantos cómicos canarios cuando tengan la suerte de coincidir contigo. El eco sonoro de miles de risas y aplausos que generaste seguirán viajando por milenios en este universo que nos rodea, llegando al infinito y más allá.

Porque: “Cada uno da lo que recibe y luego recibe lo que da. Nada es más simple. No hay otra norma. Nada se pierde, todo se transforma” Al final se me coló Drexler.

What's your reaction?

Excited
0
Happy
0
In Love
0
Not Sure
0
Silly
0

You may also like