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Héctor Artiles: “Se puede seguir creciendo siempre y cuando tengas las ganas de seguir creando cosas y quitándote de la cabeza lo de tener un éxito instantáneo”

Esta semana en Culturamanía tenemos el enorme placer de charlar con Héctor Artiles, artista y músico de Tenerife. Su cara y su voz, tal vez, resultan conocida en estos últimos meses ya que fue corista de Blas Cantó en Eurovisión en la edición de este reciente año. Pero lo cierto es que Héctor es uno de esos artistas que trae la música desde la cuna. Desde la comodidad de su hogar y cantando con su madre y pasando por las orquestas gallegas, el artista tiene en marcha varios proyectos personales como el lanzamiento de sus propios temas y un dúo enfocado a la música jazz y soul. Otra cosa no pero, mientras charlamos, nos hizo llegar una energía tan pura que nacía precisamente desde el respeto, compromiso y amor absoluto hacia su trabajo. Quédate y conoce más de cerca a uno de los grandes artistas que se encuentra en los recovecos de nuestra Isla: 

V.F.: Primero que todo, darte las gracias por cedernos un ratito de tu tiempo. Para Culturamanía es un auténtico placer poder contar con un artista como tu. Asimismo, enhorabuena por “Light”, tu reciente lanzamiento, y por los éxitos que has ido cosechando a lo largo de estos últimos años.

H.A.: Gracias a ustedes, es un placer.

V.F.: Toda historia parte de unas raíces. ¿Cómo se enciende la mecha de la música en Héctor?

H.A.: “En casa siempre se ha escuchado muchísima música: jazz, pop, música de los 70, de los 80… Mi madre era una gran aficionada a la música y además, a ella le encantaba cantar. Entonces, ya desde pequeño cantaba con ella a todas horas. Pasaron los años y me surgió la oportunidad de formar parte del mundo de las orquestas aquí en Canarias. Estuve varios años cantando música latina con la orquesta The Boys Machine entre otras y llegamos a viajar a Galicia varios años seguidos. Allí se estila mucho las orquestas y se hacen temporadas largas de actuar varias noches. Adquieres muchísimo conocimiento y sobre todo pierdes la vergüenza escénica de estar encima de un escenario con tanta gente mirándote. A partir de ahí, me empezó a picar el gusanillo de querer crear cosas propias y me aparté de la música latina. Este género me gustó para mis inicios pero siempre tiré más por el R&B, el soul y el jazz. Poco después, comencé en grupos de gospel aquí en Tenerife al volver de Galicia y comencé a animarme a escribir mis propias letras. Un poquito ecléctico todo al principio jajaja…”.

V.F.: Hablemos de tu época en las orquestas. ¿Cómo fue y cómo la viviste al ser tu primera toma de contacto con el mundo musical profesional?

H.A.: “Empecé en ello a raíz de una amiga que ya cantaba en las orquestas y estaban buscando a un chico. Ella les habló de mí y yo recuerdo que al principio era reacio a entrar al mundo de las orquestas pero al final me convencieron. Al final me gustó muchísimo y estuve 4 años. Es un mundo en el que se trabaja bastante y siempre hay un sentimiento de equipo. Eso es muy muy bonito ya que no hay solo un cantante si no que son varios. Además, están todos los músicos y la verdad es que es impresionante cantar arropado de una banda tan grande en directo. En Galicia recuerdo que el trabajo era muy duro. Cuando empezamos en Tenerife, el nivel aquí era más suave pero allá el nivel se profesionaliza muchísimo más. Tocábamos con trailers grandes y aquello era un camión que llegaba a un pueblo, se abría a uno de los laterales y eso era el escenario. Desde luces, sonido… viajábamos con un equipo grande de personas, vestuarios, camerinos que se armaba también aparte. Al final era como hacer un tour porque todos los días era dormir, levantarte, hacer un recorrido largo hasta llegar al sitio, actuar, terminar a las tantas, recoger todo y al día siguiente, vuelta a empezar”.

V.F.: En relación a lo que comentas sobre la música en directo y tu como artista independiente, ¿cómo valoras este panorama de la música en directo ahora mismo con el tema de la pandemia?

H.A.: “Ahora se está empezando a mover un poco todo pero se ha maltratado mucho al sector. Han habido siempre opciones para hacer conciertos seguros y todo ha llegado tarde. Parece increíble que sea ahora cuando empezamos a ver conciertos seguros con mascarillas cuando se podrían haber hecho desde un principio. El mundo de la música se cerró en banda y no se hizo nada por ello mientras que se hizo hasta lo imposible por salvar otros sectores. Hay personas que viven solo de la música y que han vivido un año bastante duro. En momentos así dan ganas de abandonarlo todo y dedicarte a otra cosa que te de una continuidad. Al final parece que los únicos que se preocupan son los propios artistas…”.

V.F.: Luego es irónico pensar que durante el confinamiento los artistas tuvieron un papel importante y se alababa muchísimo la figura de todos.

H.A.: “Es irónico, si. Yo recuerdo cosas tan banales como hacer un directo a través de Instagram y tener mil personas conectadas que es algo que nunca antes había tenido. Todo el mundo entraba en plan “¡ay, qué guay! ¿cuándo es el siguiente? nos animas un montón” e incluso algunos que te decían “¡estoy aquí con mis niños viendo!” Era algo que animaba muchísimo y es una pena porque cuando estamos tristes recurrimos al arte para alegrarnos y sin embargo, pasa algo así y se nos da de lado”.

V.F.: Al margen de lo malo, tenemos buenas noticias que son las canciones que has ido lanzando a lo largo de los años. En 2018 arrancaste la andadura con “Illusion”. ¿Cómo inicias el proceso de crear tu primer single y qué hay detrás de este tema?

H.A.: “Esta canción surgió en una época en la que tuve mucha inspiración y al mismo tiempo, mucho desengaño con la vida. Estaba en un momento un poquito raro y eso me llevó a pensar que cuando tenemos problemas, todo está en nuestra cabeza. Entonces, “Illusion”,viene a decir como que todo es una ilusión óptica. Yo siempre he dicho que mi música surge gracias a todo el movimiento revolucionario de la tecnología actual. Estas canciones que he ido lanzando hasta ahora han surgido de licencias musicales: un productor crea una base que le gusta y la deja abierta a que alguien pueda tocar su puerta para hacer un contrato con y escribir una letra, una melodia, hacer una colaboración, una fusión… y de esa manera sacar un tema de la nada. “Illusion” fue un “vamos a ver qué sale”. En mi casa escuché miles de bases que me gustaron hasta que di con esta que era una base electrónica que me gustó muchísimo y que está compuesta por Vocirus. Es un productor que siempre me ha gustado muchísimo. Le escribí y me cambió algunas cosas de la base para poder adaptarlo. Fue increíble y me llevó a decirme a mí mismo “puedo hacerlo”. A veces, uno se ve limitado porque no sabe cómo funcionan las cosas pero es tan fácil como agarrar la sartén por el mango y sentarse a hacerlo”.

V.F.: A veces el desconocimiento da vértigo…

H.A.: “Exacto. Yo llegué un momento que dije “hay que hacer algo bien si o si” … y dio la casualidad que escuche esta base que me encanto, me inspiro a escribir la letra, creé la melodía, llame a un par de puertas para grabar en un estudio, hacer el master, hacer unos visuales, sacarlo… y sobre todo vivir la experiencia de crear algo propio y darle movimiento. Con las orquestas yo cante muchos covers y no quería seguir en esa línea. Quería sacar algo que fuese propio y ver como sonaba y ver si gustaba. Y bueno, así surgió y la verdad es que estoy contento”.

V.F.: Antes de esta canción… ¿ya habías escrito otras o fue la primera?

H.A.: “Había escrito cosas pero siempre se quedaban a medias. En este caso, fue el momento exacto. Se dieron todas las circunstancias para que naciera. Por eso, empecé con esta canción. Fue a la que le di el visto bueno una vez que surgió la melodía y todo. Lo cierto es que tenía cuatro mil notas de grabación de voz en el móvil  pero, cuando di con todas las cositas que vi que funcionaban, el potaje supo bien al final jajaja…  Además, yo creo que como artista hay un momento en el que eres amateur hasta que haces una pequeña cosa. También pienso que eres tan artista como lo que te perciben los demás. La música es una gran inversión pero cuando creas unos visuales, un tema y te das a conocer a la gente en plan “aquí estoy yo” la gente empieza a percibirte ya con otros ojos y te toman más en serio”.

V.F.: A finales de 2020, salió “True Colors”. ¿Qué te lleva a crear esta canción después de un año de parón por la pandemia?

H.A.: “Precisamente la escribí durante la pandemia y viene a hablar de ser fiel a uno mismo y mostrar quien realmente eres. Si algo también se aprende es que el mundo de la música es a veces muy hipócrita y superficial. Con “True Colors” fue un momento en el que dije “no hay que tener miedo a sacar y mostrar quien eres””.

V.F.: ¿Esta canción supuso para ti una liberación en cierto sentido?

H.A.: “Fue como una terapia. Yo creo que los primeros esbozos de “True Colors” fueron frases inspiracionales escritas por mi para mi jajaja… Además, me hace gracia porque está escrita en tercera persona. Es como que la persona que canta es la persona sanadora que le dice a otra “si estás triste, cuéntamelo”, “si vas a llorar, llora conmigo”. Entonces, parece que se lo cuento a alguien cuando en verdad me lo escribí a mi mismo”.

V.F.: Un detalle que llama la atención es la presencia de Verónica Hernández, la bailarina del vídeo. ¿Qué buscaban transmitir y cómo surge la idea de fusionar ambas disciplinas?

H.A.: “Surge sobre todo porque el vídeo lo hace Cristian Velasco que es un director increíble que, además, dirigió el video de Universo de Blas Cantó para Eurovisión. Cristian es íntimo amigo de Verónica y ella es una bailarina que a mi me encanta. Es super sentimental y cada vez que se mueve me parece la inspiración personificada. Cuando surgió la idea del vídeo, queríamos mostrar la parte vulnerable y la parte que sale representando el arte y la inspiración. De algún modo, ella representa la inspiración que está a tu alrededor pero que no logras verla hasta que la asumes, la aceptas y te la cargas encima. Es lo que hago yo en el vídeo: me la cargo encima pero no es que me cargue un problema si no, que me estoy cargando el arte. Estoy decidiendo llevarla conmigo. La idea fue de Cristian y me pareció super bonita. En el vídeo yo soy como una una figura más quieta que va cobrando movimiento a lo largo del videoclip y en el momento final aparece ella que se fusiona conmigo y además, agarra el micrófono. Ella es la que me inspira a seguir cantando”.

V.F.: Siguiendo la línea de “True Colors”, hace nada sacaste el acústico de esta canción con Héctor Izquierdo. ¿Qué te motivó a grabarlo después de casi un año de lanzamiento?

H.A.: “En parte porque Eurovisión de por medio, me quitó mucho tiempo por lo que no pudo salir antes. Con la música electrónica pasa que me apasiona pero tiene sus pros y sus contras. Me encanta porque puedes crear miles de sonidos diferentes que te crean esos sentimientos o sensaciones pero, el sonido orgánico es algo que nunca va a  lograr la música electrónica. Entonces, sabía que con “True Colors” quería hacer algo en directo que sonase bonito y sobre todo con guitarra. Cuándo conocí a Héctor en un evento de Leyendo Miradas y lo vi tocar, me enamoré. Hablé con él y decidimos hacer algo juntos y enseguida, de manera casi natural, fluyó súper rápido lo de crear una versión bonita en la guitarra. El resultado me ha gustado mucho”.

V.F.: La verdad es que el arreglo le hace mucha justicia a la canción, cosa que a lo mejor no pasa con otras canciones electrónicas.

H.A.: “Totalmente. “True Colors” al tener un punto más lo-fi, era muy fácil de adaptar en formato acústico. Además, a la hora de crear la melodía, yo siempre he escuchado voces femeninas como Whitney Houston, Nina Simone, etc; entonces, he desarrollado mucho el falsete. En las anteriores canciones que he sacado, no lo había metido pero esta vez, tenía claro que a la hora de crear la melodía, tenía que meterlo porque es algo que me representa mucho. Además, es algo que me gusta mucho en mi voz y que en el estribillo le da un toque espacial e incluso angelical, como que viene de más allá”.

V.F.: Cristian Velasco tiene mucha presencia en tus trabajos ya que es el que está detrás de la cámara en tus vídeos, ¿cómo es la experiencia de trabajar con él?

H.A.: “Cristian es una persona que tiene un papel muy importante en mi vida. Es prácticamente un referente y le pregunto siempre sobre mi trabajo. Le pido opinión porque tiene muy buen gusto y una visión que va más allá. Asimismo, él siempre me ha apoyado y motivado a sacar cosas”.

V.F.: Además de tus canciones, también tienes un dúo musical acompañado de la guitarra de Alfred. En este proyecto te enfocas más en el soul y el jazz, ¿cómo surge esta alianza?

H.A.: “Yo creo que un artista nunca debe limitarse porque el que hace arte lo hace porque le gusta y le divierte. A mi me gusta jugar y probar todo. Tenía claro que el jazz siempre ha estado muy presente en mi vida y que si hacía algún proyecto más enfocado al mundo laboral, iba a tener este rumbo. Mis canciones me ayudan para ganar visibilidad y para presentarme en x cosas pero, no me llega para vivir al 100%. Entonces, la única manera de seguir ligado a la música pero poder pagar mis facturas era crear un dúo para poder presentar a restaurantes, hoteles, al sector del ocio… De esta idea surgió este dúo con Alfred, que es un guitarrista que admiro muchísimo y que tiene un oído espectacular y un sentido de la música muy muy bonito. Preparamos un repertorio que nos gustase muchísimo a los dos y que supiéramos que lo íbamos a disfrutar muchísimo cada vez que lo tocamos”.

V.F.: Y, ¿cómo se conocieron?

H.A.: “En esta ocasión fue Alfred el que me escribió por Facebook. Me dijo que tenía una voz chula y que hiciéramos algo juntos y justo yo estaba buscando un guitarrista. Es maravilloso que Internet haga estas uniones entre personas y que nos permita a todos avanzar y colaborar para crear. Al final, la música es eso”.

V.F.: Todos tus lanzamientos hasta el momento han sido temas en inglés. ¿Te podremos escuchar en español o vas a seguir esa línea?

H.A.: “Esta pregunta llega en un momento muy clave porque ahora mismo estoy trabajando más en español. Creo que el paso de Blas Cantó por mi vida ha dejado un poco una huella para que me reconciliara con el español. De cierto modo, la música que he escuchado desde que era pequeño ha sido en inglés. Lo primero que me salió fue escribir en inglés y no me costaba nada. Pero ahora se me ha abierto esa puerta y me siento en un momento en el que tal vez, lo próximo que saque, sea en español. Hay muchos artistas actuales en el panorama español que me encantan y que me están dando una visión diferente. Ahora mismo, en España, hay una fusión y una propuesta muy interesante y muy amplia. Creo que el mismo género musical que estoy haciendo ahora se podría adaptar al español y eso sería muy interesante porque no hay mucha gente en el foco haciendo música electrónica, soul o R&B en español. Aun así, me gustaría tirar por instrumentos más orgánicos y grabar los instrumentos en el estudio. Siento la necesidad de crear una música de cero, componer con alguien, hacer una fusión entre varios artistas y crear algo desde la nada”.

V.F.: ¿Qué artistas del panorama hispano te están inspirando?

H.A.: “A mi me encanta Nathy Peluso, por ejemplo, porque de pronto te saca ese toque R&B. Sé que ella es muy amante del soul y de sus inicios, aparte de en el rap, se pueden encontrar muchos videos de ella cantando jazz y soul. Ha educado su voz en base a ese estilo y de hecho, cuando la escuchas cantar, notas esa melodía característica de esos géneros. Me gustan muchísimo también los temas actuales de C Tangana. Estos últimos años ha habido en España una ola de nuevos sonidos de los que no estábamos tan acostumbrados”.

V.F.: ¿Tienes en mente alguna colaboración?

H.A.: “Pues creo que me sería imposible escoger un solo artista… porque por ejemplo, sería un sueño hacer algo con Nathy Peluso. Un tema como “Buenos Aires”, que es de mis canciones favoritas. Pero también me gustaría tirar para nuestra tierra. Tenemos en Tenerife artistas con una proyección increíble cómo Della Du, con unas letras, una sensibilidad y una voz maravillosa. O Imchoclock que escribe y produce increíble. ¡Con cualquiera de ellos me fliparía trabajar!. Y ya si hablamos a nivel internacional, me encanta Sam Smith o The Weeknd. Sería un sueño que llegara una oportunidad así”.

V.F.: Estuviste compartiendo escenario con Blas Cantó en 2019 en materia de corista durante su gira Complicados. ¿Cómo se te presenta esta oportunidad y cómo fue estar en ruta con Blas Cantó?

H.A.: Cristian Velasco en escena tiene varios amigos en común con Blas Cantó y llegó un momento en el que él estaba buscando un chico corista para su gira por la península por diferentes teatros. Entonces, alguien le habló justo cuando acababa de sacar “Into Gold”. Recuerdo que, además, Blas compartió en sus historias de Instagram la canción y él fue el que me dijo que le encantaba como cantaba y que tenía un registro alto con el que le podía apoyar por detrás en el escenario. Ahí surgió lo de conocernos. Entonces, viajé a Madrid, hicimos algunas pruebas y encajó todo. Trabajar con Blas fue increíble y aprendí muchísimo. Siempre se aprende de todo el mundo pero, cuando ya se trata de un artista a nivel nacional con buen nombre, con una gira en la que se llenaba los teatros… Fue muy interesante aunque lo viese detrás. Yo estaba como en un videojuego, siempre viendo al personaje de adelante, sus movimientos, como reaccionaba con el público, como interactuaba, como se iba al camerino, descansaba y volvía a salir… lo veías todo. Aprendes a cuidarte, a afrontarlo, a como tratar con los fans… es difícil ser tú y mantenerte equilibrado y consciente cuando eres una persona tan aclamada y todo el mundo quiere un pedazo de ti”.

V.F.: Poco después, Blas Cantó es seleccionado para representar a España en Eurovisión. ¿Cómo fue la preparación para el festival?

H.A.: “Fue una experiencia muy esperada porque claro, el primer año que íbamos a ir fue en 2020. Cuando ya habíamos empezado los ensayos con la propuesta artística fue cuando se canceló. Nos quedamos todos con una gran pena en el cuerpo sobre todo porque no sabíamos al año siguiente como iba a ser y si volvería a ir Blas. Luego se confirmó rápidamente pero claro, de pronto la propuesta cambiaba y tal vez solo era Blas con un piano y con una canción que no tenía coros… entonces a lo mejor ya no íbamos. Estuvimos un tiempo con la incertidumbre pero cuando llegó el OK de que íbamos a ir, lo asumimos con muchísima energía y motivación. Poder viajar a Madrid y trabajar en el proyecto fue un alivio y un proceso de calma después de todo esto de estar encerrado en casa y no poder hacer nada en cuanto a lo artístico. Fue como una liberación volver a relacionarte y volver a hacer algo artístico”. 

V.F.: ¿Cómo se vive el festival desde dentro?

H.A.: “Está todo muy controlado. Viví mucho estrés y mucha presión pero al mismo tiempo, una energía muy bonita que se crea allí de compañerismo. Para mí Eurovisión no es competitividad. Antes sí lo era cuando veía el programa, pero sin embargo, una vez que estás allí y formas parte de ello, hay una unión enorme. Todos los países se convierten en una gran familia. Se ayudan unos a otros, hay una unión muy muy bonita que no me la esperaba y al final, se trata de sacar adelante un show. Además, era un año que todos veníamos cada uno de su situación particular de su país. Para todos supuso una liberación”.

V.F.: Creo que fue Dangelo, otro de los coristas, el que puso en Instagram que era como el Disneyland de la música jajaja…

H.A.: “Sin duda jajaja…era un parque temático enorme en el que estaba desde el set de maquillaje y peluquería, que era enorme, y había 40 estilistas… hasta la zona de cámaras y donde se encontraba el escenario. Me impactó que además, en la zona principal, lo que llaman area, convivimos todos y estaba todo rodeado por los camerinos. En el centro había hamburguesas, bebidas, zonas de sofá, mesas para jugar a ping pong, mesas para charlas… entonces era como un camp grande en el que al final, si sabes moverte, podías hacer contactos y podías conocer gente de distintos sitios. La verdad es que fue muy muy bonito”.

V.F.: ¿Tuviste contacto con algún artista de otra delegación?

H.A.: “Sí tuvimos, sí. Por ejemplo, con Barbara Pravi, la representante de Francia. Era muy amiga de Blas y conversamos algunas veces con ella. Es una chica muy estricta pero también, super amigable y simpática. También tuvimos mucho contacto con Gjon’s tears (Suiza). Es un chico super adorable y amigable y recuerdo que, en la última actuación, calentó la voz con nosotros. Teníamos a Irene Alman como vocal coach y estábamos haciendo un ensayo de voces tan potente que tocó la puerta y preguntó si podía calentar con nosotros. Fue increíble calentar con él al lado. La verdad es que tuvimos muy buena química con él”.

V.F.: ¿Qué pasa por tu cabeza cuando haces un análisis de tu recorrido tras vivir esta experiencia? ¿Cómo lo gestionas?

H.A.: “No me lo creo todavía. Lo primero que se me pasó por la cabeza es que si uno quiere, puede. Para mi, sinceramente, no considero que haya hecho un gran logro. Simplemente he sido una persona que han escogido porque canta mas o menos bien, porque puede tener más o menos presencia y que encajó en un momento dado en un sitio… pero, si me ha pasado a mi, le podría haber pasado a cualquiera. Cuando piensas que a veces a una persona le ocurren cosas porque tiene toda la suerte del mundo, a veces no es solamente suerte. Solo tienes que dar de ti un poco porque aunque a veces uno se siente limitado, como decíamos antes, tienes que dar un paso tras otro hasta que al final, alguien te acaba viendo o te escucha a través de otra persona y te llama para algo. Por otro lado, yo que siempre he visto el festival en casa, siempre pensé “¿si me tocase representar a España iría?” Es algo que siempre me ha impuesto respeto. La crítica es muy fuerte y eso yo lo he visto desde la otra cara ahora mismo. He visto como Blas ha sufrido esa crítica que, la mayoría de las veces, no es constructiva. Por mi parte, yo siempre recibí palabras bonitas de todo el mundo y mucho apoyo. También nos encantó poder estar allí apoyando a Blas porque, repito, no es fácil ir a representar un país y ser la cara visible. Al margen de esto, la verdad es que es un shock. Que tan solo con unos años de carrera te puedas ver ahí y pisar algo tan alto y tan grande como Eurovisión… me hizo ser un niño de pronto. Aparte de por la ilusión pues porque estando allí te sientes muy pequeño jajaja”.

V.F.: Hace pocos días vio la luz tu nuevo single, “Light”. ¿Qué hay detrás de esta canción?

H.A.: “Viene de que los colores son generados a través de la luz y, cuando uno logra sacar colores, es porque le ha llegado esa luz. Entonces, la letra va un poquito unida. “True Colors” fue en un momento más triste de mi vida a nivel profesional y a nivel artístico y, surgió como esa forma de escribir para mí mismo y alegrarme. “Light” surge después de haber pasado el proceso de Eurovisión y de sentirme como más bendecido. Sentí que por fin me había llegado un rayo de luz a mi. La verdad es que la letra es bastante simple, es un poquito repetitiva incluso. Viene a ser como que esa luz que de pronto ha llegado, no le ha hecho mucha falta hablar. De hecho, una de las frases dice: “solamente me dijiste turutu tuturu”.

V.F.: Podríamos decir que es como un mantra…

H.A.: “Exacto. La música en sí genera un trance. La versión original no deja de ser música electrónica pero es un poquito ambient. La letra por eso es repetitiva. Entra poco a poco y se vuelve a repetir y a repetir para que te lo creas, básicamente. Es como un recordatorio de que a veces la luz llega y que la oscuridad se puede iluminar. Por ejemplo, en otra de mis canciones, “Into Gold”, la letra es muy oscura porque habla mucho de la oscuridad, de cómo guiarte en la noche cuando realmente no tienes una luz exacta. Ahora estoy en un momento más positivo. Creo que “Light” cierra el círculo y por eso también, me siento en un momento que quiero hacer algo nuevo. En cierto modo, si profundizas en las letras de las otras canciones y le das un sentido, tienen una continuidad”.

V.F.: Para acabar… si pudieras sentarte ahora mismo con el Héctor de hace unos años, ¿qué le dirías?

H.A.: “Le diría que comience ya con la música. A pesar de que soy de los que piensan que las cosas llegan en su momento, creo que he tenido mucho miedo durante mucho tiempo y me he sentido frustrado por no hacer cosas que debería haber hecho mucho antes. A veces los momentos llegan pero, si no pones de tu parte, no llegan nunca. Me  habría forzado para  que todo se acelerase un poquito más. En la línea de mis 30 años, no me siento limitado pero siento que podría haber empezado mucho antes a pesar de que creo que lo que soy ahora es gracias a todo lo que he vivido. También le diría que confíe más en él y que se lo crea más. Quizás antes pensaba que la gente era más que yo y, al final, he descubierto que nadie es más que nadie. Cada uno tiene que intentar lograr su camino y encontrar su sitio y cada uno tiene que intentar llegar a su máximo sin compararse con los demás. Además, le pondría “True Colors” y le diría “lo escribiste tú y esta canción tiene tu nombre”… probablemente no se lo creería pero le inspiraría a acelerar sus pasos”.

V.F.: Hablamos del pasado y del presente pero, ¿de vistas al futuro?

H.A.: “Ahora mismo lo veo con positivismo porque realmente empiezo a ver frutos de las cosechas. Cuando das pequeños pasos, a pesar de que cuesta verlo, estoy empezando a ver que se mueven cosas.  Hasta que tu hayas pensado en mí para hacerme una entrevista, me parece que es un fruto. Que alguien se interese por ti, que tenga tu canción en su playlist, que tenga palabras bonitas hacia tu trabajo, que pierda su tiempo en escucharte… me hace saber que ahora en lo artístico no veo una barrera. Ahora la barrera la veo más en lo logístico, en como llegar a más gente. Sé que no le vas a gustar a todo el mundo pero, vas a encontrar gente a la que le va a gustar. Entonces, lo veo con positivismo. En el futuro, se puede seguir creciendo, siempre y cuando tengas las ganas de seguir creando cosas y quitándote de la cabeza lo de tener un éxito instantáneo. Eso puede llegar o no pero, si no hay trabajo duro, no va a llegar nunca. Algún día tendrás la suerte de verlo y si no, pues por lo menos has sido un músico feliz. El talento solo se queda en nada”.

Entrevista realizada por Vicky Ferrer.

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