Desde un Rincón de Mi Corazón. Por Juan Antonio Gómez

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Hemos aprendido a correr, a producir y a opinar,
pero estamos olvidando algo esencial:
que el mundo no necesita más ruido,
sino manos dispuestas a sostenerlo sin romperlo”

No hablo desde la rabia, pero sí desde la urgencia. Hablo desde el cansancio de ver cómo el mundo se acelera sin mirar lo que deja atrás. Hablo como alguien que observa, que escucha, que intenta entender, y que aun así no puede evitar sentir que algo esencial se está descuidando.

Echo de menos el orden que nace del respeto, no del miedo.
La educación entendida como cuidado del otro, no como corrección vacía.
La palabra dicha a tiempo, el gesto sencillo, la pausa necesaria para no atropellarnos unos a otros.

Vivimos en un planeta que respira con dificultad. No porque no tenga recursos, sino porque los usamos sin conciencia.

La ecología no es una moda ni una consigna: es una responsabilidad compartida. Cuidar la tierra es cuidarnos, aunque a veces parezca que lo hemos olvidado.

Me preocupan los derechos humanos cuando dejan de ser evidentes.
Cuando hay que recordarlos. Cuando se relativizan, se discuten o se aplazan. Porque los derechos no deberían negociarse: deberían protegerse, siempre, a todas las personas.

Anhelo la paz, no como una palabra grande, sino como una práctica diaria. Paz en la forma de hablar, de disentir, de convivir. Paz que no exige uniformidad, pero sí respeto. Paz que empieza en lo pequeño y se extiende, si la dejamos.

Y, por encima de todo, creo en el amor hacia las personas. No el amor ingenuo ni el que todo lo justifica, sino el amor que escucha, que comprende, que pone límites y que no renuncia a la empatía. Sin empatía, todo se endurece. Sin empatía, el mundo se vuelve inhabitable, incluso cuando parece funcionar.

No señalo a nadie. No pretendo dar lecciones. Sólo expreso una preocupación serena y una esperanza obstinada: que todavía estemos a tiempo de cuidar mejor, de mirarnos más, de recordar que convivir no es competir y que avanzar no debería significar arrasar.

Hablo porque callar ya no me parece una opción responsable. Y lo hago con calma, con respeto y con la convicción de que aún podemos hacerlo mejor.

Tal vez no haga falta inventar nada nuevo,
sino recordar lo que ya sabíamos:
que cuidar, respetar y convivir
también es una forma profunda de inteligencia”

(C) JAGJ-2026 JUAN ANTONIO GÓMEZ JEREZ

BLOG: https://lasletrasdesdelaluna.blogspot.com/