- El Espacio Cultural CajaCanarias de Santa Cruz de Tenerife acogió este viernes la ceremonia de entrega de premios a los ganadores y ganadoras de la presente edición
- El catálogo de los Premios CajaCanarias 2025 ha comprendido un total de nueve certámenes, entre los que destacan el Benito Pérez Armas (novela), el Pedro García Cabrera (poesía), el María Orán (música) y el Manolo Millares (artes plásticas)
- Durante la gala se entregaron dos Distinciones Honoríficas de la Fundación CajaCanarias, concedidas por acuerdo del Patronato de la entidad, a Wolfredo Wildpret y a la Orquesta Sinfónica de Tenerife
La Fundación CajaCanarias hizo entrega hoy viernes, 30 de enero, de los galardones de sus Premios 2025 en un acto desarrollado en su Espacio Cultural de Santa Cruz de Tenerife. La presente edición ha comprendido un total de nueve categorías, entre las que destacan algunos de los certámenes más prestigiosos organizados por CajaCanarias, como es el caso del Premio de Novela Benito Pérez Armas, el de Poesía Pedro García Cabrera o el de Artes Plásticas Manolo Millares.
La gala, conducida por los periodistas Raquel Toste y Carlos Centurión, contó con la actuación en directo de Raquel del Rosario. La entrega de los premios, simbolizados a través del galardón diseñado por el artista Carlos Nicanor, estuvo a cargo de Humberto Orán, presidente de la Fundación CajaCanarias, junto a miembros del Patronato de la entidad, integrantes de los jurados de cada categoría y la cantante Raquel del Rosario. Al acto asistieron también autoridades y representantes de entidades culturales, políticas y sociales de Canarias.
En su intervención, Humberto Orán destacó la larga trayectoria de los Premios CajaCanarias, iniciados hace más de medio siglo, y que, a día de hoy, ostentan el mayor prestigio en toda Canarias. Resaltó, también, las más de 250 candidaturas a las diferentes convocatorias, destacando las 65 que han optado al Premio de Artes Plásticas Manolo Millares, un certamen que, sin duda, ha supuesto un impulso notable para nuevos creadores de las islas. En el ánimo de estos premios -prosiguió- está no sólo el reconocimiento a lo que ya han realizado y demostrado los premiados, sino también en servir de apoyo e impulso al conjunto de sus trayectorias, en distintos casos con mucho aún por seguir aportando. Tras estos premios late la búsqueda constante de la excelencia y su divulgación, como un adecuado medio de enriquecimiento para el conjunto de la sociedad.
Uno de los momentos destacados de la gala fue el homenaje al pintor tinerfeño Cristino de Vera, fallecido recientemente. El acto incluyó la proyección de un vídeo realizado expresamente para la ocasión y concluyó con unas palabras del escritor Juan Cruz, quien recordó la figura y el legado del artista.
En el marco de los Premios, la Fundación CajaCanarias entregó, por segundo año consecutivo, su Distinción Honorífica, otorgada por acuerdo de su Patronato. En esta edición se hizo entrega de dos distinciones, de manera excepcional: una de carácter individual, que recayó en Wolfredo Wildpret, y otra en categoría colectiva, otorgada a la Orquesta Sinfónica de Tenerife.
La Distinción Honorífica otorgada a Wolfredo Wildpret pone en valor su sobresaliente trayectoria científica y su contribución decisiva al conocimiento, la conservación y la divulgación del patrimonio natural de las Islas Canarias. Botánico de referencia, naturalista y conservacionista, ha destacado especialmente por su labor en el estudio y la catalogación de numerosas especies endémicas del archipiélago, así como por su papel fundamental en la promoción de la educación ambiental, generando un impacto positivo y duradero en la sociedad canaria.
Por su parte, la Distinción Honorífica concedida a la Orquesta Sinfónica de Tenerife reconoce una trayectoria que trasciende lo estrictamente musical para situarse en el ámbito del servicio público a la cultura. Con más de ocho décadas de historia, ha desempeñado un papel esencial en la vida cultural de la Isla, impulsando una programación estable y de calidad, fomentando la formación de nuevos públicos y proyectando el nombre de Tenerife en escenarios nacionales e internacionales. El premio fue recogido por José Carlos Acha, consejero de Cultura, Museos y Deportes del Cabildo de Tenerife, y presidente del Patronato Insular de Música.

Premios CajaCanarias 2025
La 41º edición del Premio de Novela Benito Pérez Armas CajaCanarias, con una dotación de 7.000 euros, recayó en Víctor José Ruiz Guzmán con su manuscrito Nudo. Víctor Ruiz (Tenerife, 1971) publicó sus primeros poemas en la revista literaria Paradiso. En 1994 fue incluido en la antología Paradiso. Siete poetas, lo que supuso su consolidación dentro del panorama poético insular. Ha publicado varios libros de poesía, entre los que destacan Luminarias (2003), Urnas de la vigilia (2015) y Viaje hacia los signos (2022). Ese mismo año dio a conocer su primer libro de relatos, Lugar, ampliando su registro creativo hacia la narrativa. Paralelamente, ha desarrollado una estrecha colaboración con distintos artistas plásticos de las islas, explorando los cruces entre palabra, imagen y materia. Nudo es, a la vez, un espacio y una experiencia de la extrañeza. Es un relato, pero también una inmersión en el lenguaje como territorio inestable. Alguien, supuestamente vivo, es guiado por alguien, supuestamente extraviado, hacia un destino igualmente incierto. En ese trayecto se anudan distintos hilos narrativos y simbólicos: lo explícito y lo subterráneo, lo distópico y lo primitivo. Sin embargo, el nudo central que articula la obra es el que une la vida y la muerte, no como opuestos, sino como fuerzas que se rozan y se confunden.
El Premio de Poesía Pedro García Cabrera CajaCanarias, recayó en Román de Jesús del Pino González por Como el miedo de un molusco sin concha. Román del Pino (Gran Canaria, 1965) ha participado activamente en diversas iniciativas y encuentros poéticos a lo largo de su trayectoria. Es coautor de los poemarios Eppur si muove (Proyecto I, 1990) y Tengo la palabra desnuda (Beginbook Ediciones, 2023), y publicó en solitario Al este de la aurora de los sueños en 1991. En 2023 resultó finalista del V Certamen de Poesía Aliar, formando parte de la antología derivada del premio. En 2025 ha publicado El gallo que no cesa (Aliar Ediciones), obra que consolida una voz poética marcada por la introspección, el símbolo y la búsqueda de sentido. Como el miedo de un molusco sin concha se inscribe en un tono iniciático y visionario, sostenido por una conciencia a menudo liminar, situada entre la tierra y la vida, entre lo humano y lo animal, entre el lenguaje y la materia. Se trata de una poesía sobria y confesional, atravesada por un fuerte componente simbólico, que conduce al lector a un territorio en proceso de desgaste ontológico. En ese espacio inestable, el sujeto poético se ve obligado a replantear su lugar en el mundo, desplazándose hacia un nuevo eje de espacio y tiempo.
Con respecto al Premio de Relato Corto Isaac de Vega, el galardón lo obtuvo María Laura Dueñas González por la obra Metaloides. María Laura Dueñas González es historiadora y docente, labor que compagina con la escritura creativa. En 2024 publicó las cuatro piezas poemáticas reunidas en El peso de la mandíbula que cae, un trabajo que marcó el inicio de una etapa fértil en su trayectoria literaria. Desde entonces, ha centrado su atención en el cuento y el relato corto, ámbito en el que se inscribe Metaloides, obra galardonada con el Premio de Relato Corto Isaac de Vega de la Fundación CajaCanarias y resultado de ese proceso de exploración narrativa. En la actualidad, se encuentra inmersa en la escritura de nuevos relatos que formarán parte de un segundo volumen, así como en la preparación de lo que será su segundo conjunto de poemas. Metaloides es una colección de relatos breves en los que la autora desarrolla una operación ficcional sobre la memoria y la experiencia de los territorios rurales y urbanos. Desde ese espacio híbrido emergen historias de carácter grotesco en las que sujetos, personajes, cultura y paisaje isleños se configuran como elementos de resistencia frente a los acelerados procesos de transformación contemporánea.
El Premio de Artes Plásticas Manolo Millares, dotado con 5.000 euros, recayó en la obra Body Horror I, de Maï Diallo. Artista visual graduada en Bellas Artes, su trabajo se desarrolla en el ámbito del arte contemporáneo, con especial interés en el cuerpo, la imagen y las violencias simbólicas que lo atraviesan. Ha participado en exposiciones colectivas como La Proclama Herética (Bienal Contemporánea, TEA Tenerife Espacio de las Artes, 2024), COLAPSO (TEA, 2022), Paisajes del intersticio (Espacio Cultural El Tanque, 2023) o Salon Brand New (Centro Cultural Conde Duque, Madrid, 2021). Asimismo, ha co-comisariado proyectos expositivos como ¿Hacia dónde mira Ofelia? (Ateneo de La Laguna, 2023) y Fade out: relatos incompletos (Bienal de Fotonoviembre’21). En 2024 fue seleccionada en el programa Propuestas de la Fundación VEGAP y ha coordinado el programa cultural TEA Repensar desde el borde. Las obras Body Horror I y Body Horror II reflexionan sobre el cuerpo como espacio de conflicto y vulnerabilidad histórica. A través del uso del chicle, material que remite visualmente a la carne, la artista investiga la boca como cavidad escultórica y fuerza homogeneizadora, planteando una metáfora del borramiento y la asimilación violenta de los cuerpos marcados por la otredad
En la actual edición del Premio de Fotografía Cebrián-Poldo Cebrián CajaCanarias, obtuvo el galardón la serie fotográfica Paisajes de Canarias, de Roberto Casañas. Natural de Tenerife (1968), Casañas es doctor en Bellas Artes por la Universidad de La Laguna, donde en 2015 defendió una tesis centrada en las relaciones entre fotografía y literatura de viajes en Canarias. Durante su formación realizó una estancia académica en la Academia de Bellas Artes de Roma, profundizando en el estudio de la fotografía como lenguaje artístico. Ha participado de forma continuada en exposiciones colectivas y proyectos artísticos en Canarias, destacando su presencia en varias ediciones de FotoNoviembre, Arte Docente en Arrecife, muestras en Lanzarote y Tenerife, así como iniciativas vinculadas a la fotografía contemporánea y a la docencia artística. Su trayectoria expositiva se complementa con una amplia participación en actividades culturales y educativas. Ha recibido diversos premios en certámenes fotográficos regionales desde comienzos de los años 2000. La obra presentada, Paisajes de Canarias, construye imágenes a partir de grietas e imperfecciones en muros y paredes, proponiendo una reflexión visual sobre la arquitectura, el desarrollo urbanístico y las tensiones derivadas del limitado territorio insular.
Como ha venido ocurriendo en las últimas convocatorias, el Premio de Cortometraje Manolo Villalba ha constado de tres modalidades: ficción, documental y animación. En el primer caso, se otorgó el galardón a Inmaculada, del cineasta Amos Milbor. Nacido en Las Palmas de Gran Canaria en 1978, Milbor estudió en la Universidad Complutense de Madrid, y entre 2005 y 2006 cursó dirección en la ECAM. Entre 2006 y 2010 trabaja como realizador y editor en publicidad y documentales, colaborando con empresas como Myspace, donde desarrolla contenido audiovisual, y con la productora New Atlantis como ayudante de montaje y editor de vídeo. Durante este periodo participa en proyectos como el cortometraje documental Héroes, no hacen falta alas para volar (2007), dirigido por Ángel Loza y ganador del Premio Goya al Mejor Cortometraje Documental. En 2011, regresa a Gran Canaria y, en 2013, gana el concurso de improvisación literaria Lucha Libro, cuyo premio fue la publicación de un libro colectivo en la editorial Baile del Sol, bajo el seudónimo de Amos Milbor. Desde entonces combina escritura y cine. En 2015, escribe y dirige La memoria del futuro y, en 2016, gana el concurso de guiones de la Asociación de Cine Ibértigo con Un novio karateca. Coescribe el largometraje Rendir los machos (2021) y escribe, dirige y produce el cortometraje Inmaculada (2024). Actualmente, desarrolla nuevos proyectos y ejerce como profesor de guion en el Instituto de Cine de Canarias.
El galardón a mejor corto documental recayó en De interés insular, de la cineasta Marta Torrecilla González. La ganadora es arquitecta y artista multidisciplinar, con una práctica que se despliega a través de la narrativa visual, la instalación y el ámbito audiovisual. Su primera exposición individual tuvo lugar en la Casa de los Coroneles, en Fuerteventura, en 2020. Ha participado en proyectos de instalación efímera en exposiciones colectivas como Biotopías 2, comisariada por PSJM, así como en el festival de arte urbano Fate Festival en San Potito Sannitico (Italia). Fue artista residente en el Centro de Arte La Regenta entre 2018 y 2019. Ha formado parte de exposiciones colectivas como Habitar, en el Colegio de Arquitectos de Tenerife, La Gomera y El Hierro, y Territorio común, en el Espacio Expositivo ZULO. Asimismo, ha desarrollado labores curatoriales en proyectos como las habitaciones 101 (2024) y 014 (2025) de la feria Hybrid Art Fair de Madrid. En el ámbito audiovisual, su cortometraje De interés insular ha recibido varios premios en festivales de cine de Canarias. Actualmente, combina proyectos independientes de arquitectura de pequeña escala con trabajos de dirección de arte en cine. Su práctica artística parte del análisis crítico del espacio habitado y del entorno construido. Es secretaria de la Asociación Islas Canarias de Artistas Visuales.
Finalmente, el premio a mejor corto animado recayó en Mundo pecera, de Marco Antonio Toledo Oval. Natural de Tenerife, es director de sonido cinematográfico, productor y creador audiovisual, fotógrafo y docente. Doctorando en Artes y Humanidades, Marco Antonio Toledo Oval combina formación especializada en Diseño y Dirección de Sonido Cinematográfico con una sólida trayectoria en el ámbito del cine y los audiovisuales. Ha dirigido y producido cortometrajes y documentales premiados, entre los que destaca Mundo pecera, y ha trabajado en dirección y postproducción de sonido para largometrajes y documentales de carácter internacional. Paralelamente, desarrolla una práctica fotográfica y visual que ha sido presentada en exposiciones individuales y colectivas en Canarias y Cuba, consolidando una mirada autoral atenta a los márgenes sociales y a las narrativas contemporáneas. Mundo pecera narra un día en la vida de Abdou, un emigrante desempleado que, empujado por el bullicio de la ciudad, decide romper con su rutina cotidiana. En su recorrido se enfrenta a una realidad hostil que pone de manifiesto la frustración, la necesidad de cambio y la exclusión social. La obra propone una revelación profundamente humana que permite al protagonista, al menos simbólicamente, salir de su propia “pecera”.
El Premio de Música Joven Alberto Delgado CajaCanarias, que este año ha cumplido su octava edición, recayó en la formación Ana Ayala Quartet feat. Cristopher Pérez. Barcelona fue el punto de partida de Ana Ayala Quartet feat. Cristopher Pérez, un quinteto formado por Cristopher Pérez (saxofón), David Muñoz (contrabajo), Kevin Díaz (piano), Rubén Bueno (percusión) y Ana Ayala (flauta y líder del proyecto). La base académica de esta formación se asienta en dos instituciones catalanas de reconocido prestigio, la Escola Superior de Música de Catalunya y el Conservatori del Liceu. Desde ese contexto surgen distintos proyectos individuales y colectivos, así como diversos reconocimientos que evidencian el alto nivel musical y la calidad artística de sus integrantes. Para el Premio de Música Joven Alberto Delgado de la Fundación CajaCanarias, el grupo presentó una propuesta de nueva creación, abierta y versátil, que dialoga con el jazz, el pop y la música clásica. A través de la combinación de improvisación y partitura, el quinteto construye momentos únicos que invitan al público a conectar de forma directa con todo lo que acontece sobre el escenario.
Finalmente, el Premio de Investigación Agustín de Betancourt fue otorgado a Paula Belén Barbero por su proyecto Trabajo y educación infantil en el mundo rural de Tenerife al final del siglo XVIII. Paula Barbero es historiadora especializada en Historia de la Familia en Canarias. Se graduó en Historia por la Universidad de La Laguna y cursó el Máster en Historia Moderna en la Universidad de Santiago de Compostela. El rico fondo documental del Archivo Histórico Provincial de Santa Cruz de Tenerife le permitió desarrollar su primera línea de investigación sobre el abandono de recién nacidos entregados en los tornos de la Casa Cuna de La Laguna y la Inclusa de Santa Cruz entre los siglos XVIII y XIX, cuyos resultados han sido presentados en reuniones científicas y publicados en diversos trabajos. Su interés por los hogares de las nodrizas que criaban a los niños expósitos la llevó a analizar fuentes demográficas y familiares, dando lugar a su tesis doctoral La Historia de la Familia en Tenerife al final del Antiguo Régimen, dirigida por Isidro Dubert y defendida en 2024 en la Universidad de Compostela con Sobresaliente Cum Laude. La investigación se basa en una base de datos nominativa de más de 17.000 hogares y 74.800 habitantes, que permite analizar la economía doméstica, el trabajo, la emigración, la infancia y el papel de las mujeres en Tenerife entre 1769 y 1860.


