Gastro Noir: Escritores y fogones. Por Jonathan Medina

La décima edición de Tenerife Noir, entre su amplia oferta de eventos y encuentros en torno al género negro, nos trajo una novedad que llegó para quedarse: Gastro Noir. Y es que en el Noir, el crimen también se cocina a fuego lento. La edición de este año, la undécima, nos trajo ‘Sabor de novela’. El encuentro tuvo lugar el pasado domingo 15 de marzo en el Mercado Nuestra Señora de África… con una novedad… en esta ocasión dos de los cuatro escritores invitados se pondrían tras los fogones cocinando para el público asistente a la vez que presentaban sus ultimas obras.

Annika Brunke presentó ‘Bacon’, que parte de un hallazgo macabro que sacude la rutina de la ciudad de Las Palmas de Gran Canaria. Una jueza recién llegada a la isla, en constante fricción con un inspector… y una pastelera brillante y herida por un pasado de humillaciones. Ternura, humor y violencia en una historia donde se difuminan los limites entre víctimas y verdugos. Annika intercala recetas con la investigación de su relato, donde además tiene cabida la obsesión con las dietas milagro.

Pablo Carbonell presentó ‘El mundo de la tarántula’, suerte de memorias con la franqueza y sentido del humor que lo caracterizan. Tras hacernos spoiler del primer capítulo, donde se cuece la receta de un pisto, se pone a los fogones para preparar calamares en su tinta, con su sofrito y base de tomate triturado, todo regado con vino blanco. Y como no, este plato, servido para degustación del público, se iba a maridar con los excelentes caldos de la D.O. Tacoronte-Acentejo. Para el plato de Pablo, un Marba Blanco de aspecto limpio y brillante, color amarillo pajizo con tonos verdosos, matizado en nariz con notas frutales a peras, piña e hinojo; en boca es seco y fresco, recordando las sensaciones en nariz y dejando persistencia.

Lorenzo Lunar presentó ‘Cocina Criminal Cubana. Cuba, el delito de comer’, que a modo de hipérbole inicia mencionando que uno de los tres principales problemas de Cuba es la comida… los otros dos son el desayuno y el almuerzo… y hasta donde se puede llegar para llevar un plato a la mesa. Lorenzo nos iba a cocinar cabezada de cerdo con plátano macho frito, un plato muy cubano, y del deterioro de la tradición culinaria cubana nos estuvo hablando mientras sellaba la carne, propiciado por la crisis de la isla en los noventa, donde el plátano burro desplazó al macho, cuando comer era casi delito y se marinaba picadillo de cáscara de plátano burro o se preparaba en la plancha la peladura de la toronja cual bistec. Para este plato de carne exótico servido al público, el vino de la D.O. Tacoronte-Acentejo que lo acompaño fue un Viña Norte Tinto Maceración Carbónica elaborado con Listan Negro y Negramoll, de un color rojo cereza con ribetes violáceos; de aroma intenso a fresones y frambuesa, destacando en boca por su equilibrio y cuerpo, con elegante toque final tánico.

También nos acompaño Rebeca Murga, que presentó ‘Historias al margen’, relato en torno a la venganza, donde el poder, el sexo y la muerte funcionan como elementos clave en una suerte de rompecabezas donde se desdibujan vencedores y vencidos.

Iñaki Valdez moderó este encuentro vinculando producto, territorio y relato; sumando al diálogo literario un contrapunto sensorial a través de la gastronomía, complementada con los vinos de la D.O. Tacoronte-Acentejo. Fantástico broche a la undécima edición de Tenerife Noir.

Fotografías de Álex Ro. Resto del reportaje fotográfico en muestras redes sociales.