Volver a las Trincheras, de Alfredo González Ruibal. Por Álex Ro

Alianza Editorial, 2016 (Cuarta Reimpresión 2024)

En arqueología, en ocasiones se revisitan antiguas excavaciones con una nueva mirada. Esto ocurre con el libro de Alfredo González Ruibal, Volver a las Trincheras, el cual hemos vuelto a leer en un proceso que podríamos denominar como arqueología del saber, tras haber leído hace poco su nueva monografía, País en Ruinas (puedes ojear nuestra reseña en Culturamanía: https://l1nq.com/k1tsiog ) en donde disecciona una postguerra de la Guerra Civil que llega hasta los años 70 (sí, para el fascismo, la postguerra duró décadas).

Los libros de Alfredo González están cargados de palabras de rabia, penuria y sufrimiento. Con esas palabras, el autor crea un lienzo en donde se pinta el sueño roto de miles y miles de vidas, pesadilla en esa terrible noche fascista que sufrió este país. ¿Cuándo tejió ese lienzo? Justamente en Volver a las Trincheras, momento en que anudó la urdimbre en el telar de la arqueología de la Guerra Civil. Con este trabajo de artesano logra dignificar a aquellos quienes poco a poco vieron hechas trizas sus ilusiones hasta el punto de dejar de ser personas para transformarse en vencidos (los otros, los vencedores, han tenido todo el aparato del estado franquista durante años glorificándolos aunque el autor no los silencia en su trabajo), una memoria que surge a través de la cultura material que quedó fosilizada en la geografía de la península, entre trincheras, bunkers, campos de concentración y chabolas.

Con sus libros, se puede decir que Alfredo González Ruibal adquiere la categoría de “Maestro” de ese mundo imaginado por el serbio-húngaro Danilo Kiš en su La Enciclopedia de los Muertos, en donde unos enciclopedistas intentan que ningún nombre sea borrado por el olvido de la historia. Excavar en el pasado es dar voz justamente a esos anónimos de la historia; es conocer el pasado para comprender el presente e intentar no tener que maldecir el futuro, parafraseando a Tucídides.