Con motivo de las Jornadas de Cine Fuera de Campo, celebradas en Tenerife, Culturamanía entrevista a Adrià Monés, productor ejecutivo y fundador de Fasten Films, para profundizar en su trayectoria profesional, los desafíos de las coproducciones internacionales y su experiencia al frente de proyectos que han alcanzado proyección internacional, como las tres películas en las que ha participado y que estuvieron presentes en el Festival de Cannes 2026.
De Filmax a Fasten Films. Has desarrollado una trayectoria vinculada a la producción ejecutiva y las coproducciones internacionales, primero en Filmax y después al frente de Fasten Films. ¿Qué te llevó a crear tu propia productora y cómo ha evolucionado tu manera de entender la industria cinematográfica?
R. Filmax fue una escuela extraordinaria. Allí pude producir 8 películas, entre ellas REC y la ópera prima de Marcel Barrena, dentro de una estructura de mini-estudio como es Filmax. Llevaba tiempo con ganas de tomar decisiones más personales sobre qué historias producir y con quién, y de ahí nació Fasten. Con los años he pasado de pensar en la coproducción solo como una herramienta para financiar películas a verla también como una forma de enriquecerlas. Eso sí: cuanto más internacional es un proyecto, más importante es tener claro qué película quieres hacer y las complejidades se multiplican.
Coproducir para contar historias sin fronteras. La masterclass que impartes en las Jornadas de Cine Fuera de Campo aborda las tendencias y experiencias en las coproducciones internacionales. ¿Cuáles son actualmente las principales ventajas y dificultades de levantar una película entre distintos países? ¿Qué hace que una coproducción funcione?
Coproducir nos permite sumar recursos, talento y conocimientos de mercados distintos. También abre puertas a fondos a los que de otro modo no tendríamos acceso y puede ayudar a que una película encuentre público fuera de su país de origen. La otra cara es que todo se vuelve más complejo: hay más socios, más administraciones, más calendarios y, a veces, obligaciones territoriales que condicionan las decisiones creativas. Para mí, una coproducción funciona cuando nace de las necesidades de la propia película, no cuando intentamos encajar una película en un mapa de ayudas. Y cuando encuentras socios que comparten la visión, aportan algo de verdad y se entienden contigo también en los momentos difíciles. Porque los momentos difíciles siempre llegan, lo que quieres que lleguen con socios con los que puedas solucionarlo como equipo.
Un año excepcional en Cannes. En la edición de 2026 has participado como productor en tres películas presentadas en el Festival de Cannes: The End of It, La más dulce y Rehearsals for a Revolution. ¿Qué supone para una productora alcanzar esta presencia internacional y cómo se construye una trayectoria capaz de llegar a uno de los festivales más importantes del mundo?
R. Es una alegría enorme y, sobre todo, el resultado del trabajo de muchos años de muchísimas personas, entre ellas el equipo de Fasten, que son unos profesionales increíblemente talentosos. Lo bonito de Cannes 2026 es que llegamos con tres películas muy distintas: The End of It, La más dulce y el documental Rehearsals for a Revolution, que además ganó el premio L’Œil d’or. Tres películas de 3 directoras, dos noveles y una directora consolidada, tres películas que hablan de lo que está pasando en nuestro mundo, con una mirada política.
Para nosotros refleja el cine que queremos producir: miradas singulares, sin estar atados a un género ni a un país. Llegar a Cannes no es algo que puedas garantizar ni planificar. Lo que sí puedes hacer es elegir bien el talento, acompañar a los cineastas, construir relaciones de confianza con socios internacionales y cuidar las películas hasta el final. Tanto en el caso de María Bayona como el de Pegāh Āhangarāni, una directora catalana y otra iraní en la diáspora, las conocimos a partir de sus cortos, rodamos su ópera prima y ahora vamos a rodar sus segundas películas. Es una suerte poder acompañar a directoras con su talento y compartir este viaje con ellas.
The End of It: una producción internacional. La película de María Martínez Bayona, estrenada en Cannes y protagonizada por Rebecca Hall, Gael García Bernal y Noomi Rapace, plantea un futuro en el que la muerte se convierte en una elección. ¿Cómo nació este proyecto y qué os atrajo de una propuesta tan singular? ¿Qué retos implicó levantar una producción de estas características?
R. Quería trabajar con María sí o sí… y ella llevaba tiempo dándole vueltas a una idea muy potente: ¿qué pasaría si pudiéramos vivir para siempre? ¿Y qué ocurriría si alguien decidiera que ya ha vivido suficiente? Nos interesó porque, bajo esa premisa de ciencia ficción, había algo muy humano: hablar del paso del tiempo, de las relaciones y del sentido que damos a nuestra vida. Además, María tiene una mirada muy personal, con humor negro y una forma poco convencional de abordar temas difíciles y de rodarlos. A nivel de producción, el reto fue financiar una película que es ópera prima, de ciencia ficción y con un presupuesto considerable. Y luego coordinar una coproducción entre España, Reino Unido y Noruega, reunir un reparto internacional de primer nivel (Gael García Bernal, Rebecca Hall…) y construir ese universo visual rodando en Tenerife.
Tenerife como escenario cinematográfico. The End of It se rodó en Tenerife, poniendo de nuevo al archipiélago en el mapa de las producciones internacionales. Desde tu experiencia, ¿qué ofrece Canarias a la industria audiovisual y qué importancia tienen los incentivos fiscales, los equipos técnicos y las empresas locales para atraer rodajes? ¿Qué margen de crecimiento tiene el sector en las islas?
R. Canarias tiene una combinación muy potente: incentivos fiscales competitivos, una enorme variedad de localizaciones y profesionales y empresas locales capaces de asumir producciones complejas. Los incentivos son importantes para atraer proyectos —la deducción para determinadas producciones llega al 54 % sobre el primer millón de base y al 45 % sobre el resto—, pero por sí solos no hacen una buena película. Lo fundamental es contar con equipos locales, proveedores solventes y una estructura que permita rodar con garantías. Con The End of It comprobamos tanto las ventajas como los retos de trabajar en una isla: tienes paisajes extraordinarios, pero hay una logística que planificar muy bien. Creo que el siguiente paso es seguir fortaleciendo el tejido industrial canario y su capacidad para desarrollar y liderar proyectos propios, no solo acoger rodajes.
Información complementaria: Incentivos fiscales para la industria
- Canarias cuenta con un incentivo fiscal del 54 % para el primer millón de deducción y del 45 % para el resto, superior al del territorio común (30 %/25 %).
- Para acogerse a la deducción de Obra Canaria, se exige contar con una productora registrada y con sede efectiva en Canarias.
- Requisitos de rodaje y equipo: cumplir días de rodaje según el presupuesto (de 11 días si es inferior a 2 millones de euros hasta 18 días si supera los 8 millones), incorporar a 1 creativo con residencia fiscal en Canarias (guionista, director, DOP o compositor) y contratar a 9 técnicos locales pertenecientes a un mínimo de 5 equipos de trabajo.
- Existen además ayudas regionales públicas específicas del Gobierno de Canarias, cabildos y ayuntamientos.
El futuro de la producción audiovisual. Las plataformas, los nuevos modelos de financiación, la inteligencia artificial y los cambios en el consumo están transformando la industria. Desde tu experiencia como productor, ¿cuáles serán los grandes retos del cine en los próximos años y qué tipo de proyectos te gustaría impulsar desde Fasten Films?
R. Creo que el gran reto será encontrar modelos de financiación sostenibles sin renunciar al riesgo creativo. Las plataformas han abierto oportunidades enormes, pero también han cambiado las reglas del juego, y hoy cada proyecto necesita pensar muy bien a quién se dirige, cómo se financia y cómo llega al público. La inteligencia artificial va a transformar muchos procesos, pero creo que el valor de las historias y de las miradas personales será todavía mayor. Desde Fasten queremos seguir trabajando en ese equilibrio: películas y series con una identidad muy clara, arraigadas en lo local, pero capaces de emocionar y entretener a espectadores de cualquier lugar. Y seguir construyendo coproducciones internacionales que hagan posibles esas historias sin desdibujarlas.
Información complementaria: Modelos de financiación y plataformas
- Las televisiones (públicas y privadas) compran derechos de antena en distintas ventanas, mientras que las plataformas realizan precompras de derechos de distribución o financian la totalidad del proyecto convirtiéndolo en un «Original».
- Se analizan mecanismos para monetizar el crédito fiscal, tales como las AIE (art. 36.1 del Impuesto sobre Sociedades) o el contrato de financiación (art. 39.7), además del acceso a fondos públicos de coproducción como ICAA, Eurimages, MEDIA o Ibermedia.
Información complementaria: Grandes retos identificados
- Planificar con precisión el orden de las piezas del plan financiero para aprovechar al máximo los límites de intensidad pública (hasta el 60 % en coproducciones internacionales y el 75 %-80 % en casos especiales como directoras, noveles o lenguas cooficiales).
- Ser realistas con los proyectos presentados a convocatorias públicas y asegurar el cumplimiento de todas las obligaciones (certificados de accesibilidad, medioambientales, porcentaje de gasto territorializado y compromisos de género).
Fotografía en portada: ©Julia Bilök-Alfa


