Arde Bogotá: “Solo somos chavales normales de una ciudad pequeñita en una esquina de la península”. Por Verónica Martín

Arde Bogotá llega el 1 de agosto por fin a Tenerife. Hace tres años la banda de Murcia tuvo que cancelar su concierto en la isla debido a los incendios que la asolaron. Pero ha llegado el momento y vienen con ganas de encontrarse aquí con sus seguidores. Pepe Esteban, José Ángel Mercader, Dani Sánchez y Antonio García son (y quieren seguir siendo) “los mismos chavales que disfrutaban tocando con amor y ambición”. Tras publicar dos álbumes (La Noche en 2021 y Cowboys de la A3 en 2023) que contienen algunas canciones que se han convertido en himnos, llega en octubre su tercer álbum.“Manufacturas del Club de la Gente Sola” ha sido grabado en Los Ángeles, y ha supuesto para ellos un reto profesional y como grupo. Salieron reforzados de ese desafío. De todo esto nos hablan en esta entrevista.

P: Lo primero que me gustaría preguntar es acerca de este concierto en Tenerife. El anterior, previsto para 2023, se canceló debido a los incendios que asolaron la isla. Muchos fans les esperan el 1 de agosto. ¿Qué esperan de este concierto?

R:Tenemos una espinita clavada por no haber podido dar aquel concierto, donde era un auténtico drama saber por lo que estaba pasando la isla, y ver perfectamente el fuego desde el escenario. Ha pasado demasiado tiempo para saldar esa deuda, pero con ese tiempo también han aumentado las ganas. Vendremos con cosas nuevas que nos hace mucha ilusión presentar allí.

P: Según he leído, de algún modo, el grupo comenzó con una charla en un bar sobre el rock en español… Si un vidente les hubiera dicho en ese momento que acabarían siendo un grupo de música con una legión de seguidores y giras por medio mundo, ¿qué le hubieran contestado al vidente?

R: Que se cambiara las gafas o probara con otra profesión, porque al final nosotros, aunque siempre hemos amado la música y hemos contado con muchísima ambición y luchado por esto desde el principio, solo somos chavales normales de una ciudad pequeñita en una esquina de la península, donde conseguir que algo así funcione es muy, pero que muy difícil.

P: “Los perros” es una canción que se ha convertido casi en un himno, dicen que generacional, pero yo diría que es universal. ¿Cuál fue la inspiración o la idea para escribirla? ¿Les han contado sus seguidores cómo les hace sentir la canción o lo que significa para ellos?

R: Es una canción que habla de deshacerse de las ataduras, de romper con aquello que te lastra, de rebeldía, de superación, de rabia. Creemos que haber envuelto ese concepto en una canción de rock crudo también era una buena idea, y un sitio para salir de nuestra zona de confort del disco anterior. Mucha gente la ha usado como instrumento para motivarse, y de hecho así parece ser que ha pasado con la Selección Española de Fútbol, donde además adquiere otro significado nuevo: el de ser un talismán.

Estamos muy orgullosos de no haber repetido una fórmula que salió bien en el pasado, para poder presentar otras maneras de entender este género…”

P: “La salvación” también es otra de sus canciones icónicas, que especialmente en los últimos tiempos parece emerger como un segundo himno. Lo cual es curioso porque es muy distinta a “Los perros”, en la letra y el tono melancólico. Y además puede tener varias interpretaciones y reflejar emociones o situaciones distintas, según quien la escuche. ¿Qué opinan de esto?

R: Una cosa que hemos aprendido tras decenas de miles de kilómetros y de encontrarnos con tanta gente es que cada canción es única y cada persona la acoge de una manera particular. Para nosotros era una elegía, una manera de expresar el dolor y su posible solución si se hubieran cambiado las cosas. El dolor es multiforme, desafortunadamente, y nunca sabes cómo vas a encontrar la manera de curarte, pero cada persona nos ha dicho que la ha acompañado en sus duelos de manera distinta.

P: Frecuentemente los críticos definen su música como “indie rock” o “rock alternativo”. ¿Cómo la definen ustedes?

R: Al final creemos ser una banda de rock, porque es la mejor manera que entendemos de crear y de hacer nuestros conciertos, donde más cómodos nos encontramos, y es el tipo de música con el que hemos crecido. Dentro de las infinitas aristas del rock es donde encontramos el mejor vehículo para expresarnos, porque no hay nada escrito.

P: Colaborar con Bunbury fue un sueño hecho realidad para ustedes. ¿Qué otras colaboraciones les harían seguir soñando?

R: Colaborar con Bunbury no estaba ni en la mejor de nuestras tómbolas, un proceso de aprendizaje y humildad de nuestro oficio que nos hizo buscar otras maneras de hacer lo que hacemos. La lista podría ser infinita, desde Lagartija Nick o Yerai Cortés, pasando por Amaral o Rosalía, hasta Metallica o Queens of the Stone Age. Nunca nos pondríamos de acuerdo del todo, pero el requisito sería que nos haga salir de la zona de confort para enriquecer nuestro vocabulario y experiencia.

P: En octubre presentan el nuevo álbum “Manufacturas del Club de la Gente Sola”. Háganme un spoiler del álbum.

R: Es el disco más difícil que hemos hecho. Desde su proceso creativo, pasando por su grabación en Los Ángeles durante dos meses, hasta la intrahistoria y metáforas que habitan en él. Estamos muy orgullosos de no haber repetido una fórmula que salió bien en el pasado, para poder presentar otras maneras de entender este género y la manera de contar cómo funciona este “Manual de Instrucciones”.

Dentro de las infinitas aristas del rock es donde encontramos el mejor vehículo para expresarnos, porque no hay nada escrito.”

P: ¿Qué ha sido lo más fácil y lo más complicado en este nuevo álbum?

R: Lo más fácil fue abrir la mente a experimentar y buscar salidas alternativas a cómo resolver nuevas líneas melódicas en la voz y de estructura, e introducir ciertos elementos en las canciones que no conociésemos. Una vez estás dentro de la historia, es más fácil buscar maneras de contarla.

Lo más difícil fue pasar tanto tiempo fuera de casa, tan lejos, en una ciudad caníbal como es Los Ángeles, tan distinta de nuestra manera mediterránea de vivir. El proceso de grabación con Joe Chicarelli fue muy exigente, pero eso es precisamente lo que buscábamos, una nueva manera de trabajar la música. No podías irte a tu bar de la esquina a tomarte una caña para desconectar, entonces nos reforzamos mucho como banda, y aprendimos a ser mejores en lo nuestro.

P: Si el vidente de la segunda pregunta volviera a hacer una profecía sobre la banda en otros 10 años. ¿Qué les gustaría que predijese?

R: Que los mismos chavales que disfrutaban tocando con amor y ambición sigan haciendo aquello que aman, pero con más ambición, salud, y retos que nunca hubieran podido imaginar.


Texto y entrevista: Verónica Martín.

Fotografía cedida por el grupo para la entrevista.