Combinados de Ternura: Festival La Mar de Músicas, día 2. Por Álex Ro


DÍA 02

SÁBADO 18-07-2026

Calor, humedad, bochorno y la música como ingrediente indispensable para poder refrescarnos. Un cóctel perfecto para un sábado en Cartagena.

Música electrónica orgánica a las 7 de la tarde, un combinado para dejar de arrastrar los pies por la ciudad y convertir los espacios públicos en el escenario de la discoteca más grande de este país. Pierrez y Jouaneau, padres putativos de las rave con su concierto a finales del S.XIX en las catacumbas de París, ni pudieron imaginar que su sueño se volvería realidad años después. Fidju Kitxora, la diáspora de Cabo Verde, la botánica perfecta para este gin-tonic de utopía sonora.

Metes conciencia, poesía, talante y desparpajo en un vaso, lo agitas con energía y obtienes Lolabúm, un cóctel ideal para llevarnos al delirio de la ensoñación del amor y otros artes del querer. Y no crean que hace falta mucho para lograrlo, solo unas simples palabras y ya está armado el bochinche.

Si Hemingway inventó el Death in the Aftermonn, Mari Froes debería tener su propia mistura, una que nos hablara de la dulzura y la sonrisa, una que combinara sin solución de continuidad, delicadeza, sutileza con fortaleza y entereza. Porque esa es el alma de Froes, una pequeña big bang de diminutos matices gustativos, una umami sonora que estalla en tu paladar.

No todo van a ser Chicotes tras la barra. También existen los tragos duros, descarnados, aquellos que suenan a tabernas de pueblo, a olor ácido de la sidra derramada sobre serrín, de los pasos sobre unas tablas mal juntadas para montar una tarima, de los galpones de ferias, de los tenderetes en el patio trasero, de la solidaridad barrial. Y ahí Monsieur Periné reina. Música para bailar, música para saltar, música para transitar con una pola en la mano.

El regusto amargo del negroni es la bebida ideal para terminar una gran cena pues limpia el paladar y nos permite mantener una buena conversación de mantel. Así fueron los Bándalos Chinos y su pop más clásico, un buen refrigerio para concluir la noche de la Mar de Músicas junto a Miguel Lacroix y sus sesiones de mueble bar de salón en donde se atesoran las mejores bebidas para los visitantes queridos.

Texto y fotografías de Álex Ro