DÍA 04
LUNES 20-07-2026
Hablar nos hace humanos o al menos nos acerca a los demás. En cualquier definición del concepto de música, inexorablemente tendría que transitar por estos terrenos, por la comunicación entre las personas.

Porque participamos en un diálogo en cada ocasión que una cantante se sube a un escenario, y hablo en femenino ya que ayer fue un día marcado por la plena presencia de la mujer en la Mar de Músicas. Seguramente, como afirmó Lara López, la mujer atesora conocimientos que los hombres han desdeñado durante milenios, de ahí la riqueza de la conversación mantenida, con todos los matices generados desde la periferia, en esta tarde noche en Cartagena.


Musgö, con Marina García, nos habló desde el misticismo y la creencia, desde las diosas que dan la vida y la muerte, desde los espíritus que nos rodean. Un diálogo con el agua, con el incienso, con el sonido cristalino del arpa sobre esas mujeres veneradas y temidas que resguardaban sus saberes en las palabras dichas. Tanit por bulerías, Astarté como madre.
Aunque el amor no es cosa sola de las mujeres, no extraña que Paola Navarrete charlara sobre esos seres amados que la rodean, que la arrastran y ahogan como mareas, pero necesarios para la vida; del universo cómplice de los amantes; del sentimiento compartido. El amor no es cosa sola de las mujeres pero…
A veces la palabra es innecesaria para hablar, como ocurre con Sona Jobarteh, quien con sus dedos rompe todos los tabúes que le rodean. Una kora en manos de una mujer habla de cómo crece la esperanza entre los intersticios de la prohibición, de cómo el gesto derriba al veto, de cómo el sonido se transforma en una bandera de igualdad. Conocimiento, saber, compartir son las más hermosas experiencias que llevan siglos practicando las mujeres entre las penumbras que deja el dominio de los hombres.

México tiene sus propios códigos a la hora de platicar. Los hombres son los que hablan y las mujeres escuchan. Sin embargo, cuando se encuentran de frente con Lila Downs, la cosa se tuerce. Exige respeto, palabra que lleva tatuada en su antebrazo. Respeto hacia ella y hacia todas las mujeres, respeto en el amor y en la vida, respeto como ser humano que es. Llorar con alegría al ausente es la forma más bella de recuerdo, es la forma más linda de amar, y en eso, Lila Downs es única, llorona y diosa al mismo tiempo.
Texto y fotografías de Álex Ro.


