Entrevistamos a la concejala de Desarrollo Rural del Ayuntamiento de La Laguna, Cristina Ledesma Pérez, para conocer de primera mano cómo las rutas de La Laguna a Pie integran patrimonio, producto local y participación ciudadana como ejes de una estrategia cultural y agroalimentaria sostenible.
La Laguna a Pie lleva dos años dinamizando la promoción histórico-cultural del municipio incluyendo un ingrediente innovador: la promoción de los productos de proximidad como los vinos y los quesos laguneros. ¿Cómo surge esta propuesta tan singular?
La propuesta surge de las primeras rutas que organizamos entorno a los usos históricos del agua y su contribución al desarrollo agrario y de la propia ciudad. Las rutas habían resultado un rotundo éxito en cuanto a participación y acogida por el público. El equipo de Ciudades a Pie nos ofreció la realización de una ruta alternativa con final en el Teatro Leal, y degustación de productos laguneros como los vinos y los quesos que maridan estupendamente. Vimos en la propuesta una oportunidad para promocionar nuestros productos y ensayar el modelo, incorporando la ruta al programa del Extra de Verano Tacoronte Acentejo con el nombre ‘La Laguna a pie al son del vino’, y superando las expectativas.
En 2025, hemos visto como la actividad ha formado parte de la Fiesta de los Niños de Valle de Guerra o de la entrega del Premio de la Ruta de la Tapa de la Cabra en Tejina. El carácter transversal de las actividades es importante, ¿verdad?
Intentamos que las acciones que promovemos tengan el máximo alcance e impacto posible. Que se conozca nuestros productos, nuestras costumbres, y exaltar nuestra gastronomía. Fue un gran acierto haber enmarcado la ruta a pie en Valle de Guerra en el contexto de las Fiestas en honor a la Virgen del Rosario que se celebran entorno al día de nuestra Patrona, 7 de octubre, teniendo como acto principal la escenificación de La Librea de Valle de Guerra, un auto sacramental que conmemora la batalla de Lepanto (1571) que representa la victoria cristiana sobre los turcos a través de un desfile y una escenificación teatral, con más de 400 años de historia y arraigo popular. Declarada Bien de Interés Cultural desde 2007, reconocida con el premio internacional CICOP como Patrimonio Inmaterial Cultural, la insignia del Centro de Iniciativas Turísticas del Nordeste de Tenerife y el galardón del premio Amazig como mejor acto de interés cultural. Propiciamos así el encuentro festivo entre los vecinos y parranderos valleros con los caminantes de la ruta, acompañados por la Agrupación Folclórica Minfaya del Valle de Guerra compuesta mayormente por niños y jóvenes, aprovechando para conocer no sólo los caminos vertebrales y ancestrales del pueblo sino su gastronomía, costumbres e identidad costera.
En Tejina se celebró en el mes de noviembre con la participación de los colectivos del pueblo quienes aportaron valor a los contenidos de la ruta, como la Asociación Cultural Reyes Magos y la Asociación Corazones de Tejina. La ruta concluyó en la Plaza del Ramal frente al Teatro Unión que está de aniversario, este año cumple 100 años. Como allí se instala el mercadillo todos los sábados por la mañana, resultó ser el lugar apropiado no solamente para el término de la ruta, sino también, para la entrega del premio de la V Ruta Gastronómica de la Cabra, que se caracteriza por elaborar una tapa cuyo ingrediente principal sea la carne de cabra, pudiendo participar los negocios gastronómicos de los cuatros pueblos costeros: Punta del Hidalgo, Valle de Guerra, Tejina y Bajamar. Es esencial que se valore y difundan los factores de una alimentación sostenible basada en el producto y la gastronomía local es fundamental para garantizar el futuro, la sostenibilidad de nuestro medio rural y nuestra alimentación.

La vinculación de estas rutas incluye a la Denominación de Origen Tacoronte-Acentejo, que es toda una institución en el municipio. Esto redunda en la importancia de esa transversalidad La Laguna a Pie, ¿no?
Tenemos los mejores vinos, de calidad diferenciada y certificación con denominación de origen, la primera de Canarias. Tras una ruta por nuestro municipio ¿a quién no le apetecería una buena copa de vino con sabor a territorio? Si lo combinamos con un queso de cabra de Punta del Hidalgo, una carne cabra de Tejina o un adobo de Valle de Guerra, mucho mejor.
En las rutas que hemos asistido, se nota que esta actividad ha construido una comunidad sólida que intenta conseguir una plaza para participar. ¿Esto es cosa del vino o hay algo más?
Es cosa del vino y algo más. Las rutas interpretadas despiertan cada vez más interés entre la población local. De dónde venimos y quiénes somos, el conocimiento del entorno en que vivimos, su cuidado… El sentimiento de pertenencia y la cooperación es fundamental para la construcción de un futuro más próspero para con nuestra tierra.
¿Qué podemos esperar este año de La Laguna a Pie?
Estamos en diálogo con el equipo de Ciudades a Pie. El propósito para este año es continuar con la dinámica del pasado año. Seguir trabajando en la transversalidad de las acciones incorporando mejoras en todo aquello que sea posible, desde la perspectiva alimentaria, y seguir apostando por nuestros productos y nuestra gastronomía.
Desde el área municipal que usted representa, ¿qué valor aporta La Laguna a Pie a la estrategia cultural, especialmente en lo que respecta a la puesta en valor del patrimonio y del producto local?
Tenemos una estrategia municipal de fomento de la soberanía alimentaria, la educación ambiental y la sostenibilidad del territorio. La salvaguarda del patrimonio cultural del medio rural y marítimo pesquero, es fundamental para impulsar la transición agroalimentaria hacia la producción, trasformación, comercialización y consumo
de productos de cercanía desde el enfoque de la agroecología. Siguiendo esta estrategia, el Consejo de Organizaciones Sociales de la Red de Municipios por la Agroecología, ha galardonado a La Laguna con el Premio Ciudades y Pueblos que alimentan 2025, lo que nos anima a seguir trabajando y profundizando en el desarrollo de la estrategia con diferentes proyectos y acciones entre los que se encuentra ‘La Laguna a pie’.
Apoyar proyectos como La Laguna a Pie implica coordinación entre distintas áreas, colectivos y sectores económicos. ¿Qué importancia tiene esa colaboración público-privada para que iniciativas de este tipo sean sostenibles en el tiempo?
Sin la participación de particulares y entidades de diversa índole, proyectos como este no serían posibles. El ayuntamiento tiene un papel dinamizador. La sostenibilidad de acciones como esta depende de la necesidad, implicación y colaboración de los diferentes agentes que interactúan. La combinación entre patrimonio cultural, territorio, personas y alimentación es muy atractiva, al tiempo que se convierte en palanca para potenciar nuestro medio rural, continente de un potencial agroalimentario de incalculable valor.





