Cuatro Estaciones, Cuatro Palabras: Feria del Libro de La Laguna, 2026. Por Álex Ro

Las sensaciones movieron a Vivaldi a componer las Cuatro Estaciones. Buscaba trasladar a la música lo que palpitaba en el aire, pero no se quedó ahí. Redactó sonetos para explicar a los músicos lo que debían interpretar en cada momento. Era un manual de instrucciones lírico que abría el tarro de los aceites esenciales para que nuestro espíritu viajara por el éter. La palabra musicada o escrita es el pasaje que nos permite viajar desde nuestro sillón. Por ello, siempre he visto las ferias del libro como grandes aeropuertos del alma, con sus distintas compañías dispuestas a llevarnos allá donde caen los suspiros, las lágrimas, las risas, las intrigas que atesoran las páginas de los libros.

Cuando visito la Feria del Libro de La Laguna mis sentimientos son muy similares a cuando llego a Tenerife Norte a coger un vuelo. Me embarga la emoción de pensar qué nuevos mundos estarán al alcance de mi mano en cada uno de los libros. Disfruto el tránsito entre cada caseta como si fuera un funambulista a veinte metros de altura que llega al otro lado de la cuerda floja, y descubro que hay más libros que hojear, que hay más universos que visitar, que puedes hablar con este o aquella autora, que puedes escucharlos narrar a viva voz cómo soñaron sus libros. No puedo concebir un momento más feliz que una feria del libro y más cuando está organizada para disfrute de los lectores y lectoras como la de La Laguna.

Viaja, como viajó Vivaldi, al firmamento de la pasión, de la palabra, y rompe los vientos que te atan al suelo. Son cuatro estaciones, cuatro palabras: libros para viajar libres.