El cinefórum del VI Festival de Novela Histórica Ciudad de Tacoronte presenta ‘Grand Canary’ y ‘Mararía’ en el Auditorio Capitol

El profesor de la ULL Gonzalo Pavés presenta su libro ‘Un paraíso herido’ al abordar el caso de la película de la Fox situada en Canarias.

La película de Antonio Betancor se basa en la obra de Rafael Arozarena, novela emblemática de la literatura canaria.

El cinefórum del VI Festival de Novela Histórica Ciudad de Tacoronte presenta las películas Grand Canary (78’/1934/Estados Unidos), de Irving Cummings, y Mararía (109’/1998/España), de Antonio Betancor, en el Auditorio Capitol, respectivamente, el viernes 6 de noviembre y el sábado 7, a partir de las 20.30 horas con proyecciones acompañadas de coloquios con el público. Para acudir a estos actos basta con reservar la entrada gratuita en la web del Capitol, en el enlace: https://auditoriocapitol.com/. En ambos coloquios participa Pavés, acompañado el viernes por el miembro del Aula de Cine de la ULL Juan Antonio Ribas y, el sábado por Eduardo González y Nazaret Martín.

La proyección de Grand Canary, el viernes 6, va acompañada también de la presentación del libro del profesor de la Universidad de La Laguna (ULL) Gonzalo Pavés Un paraíso herido. De cómo Hollywood reinventó las Islas Canarias (Le Canarien ediciones, 2025),en el que el autor da cuenta de su descubrimiento de la película Grand Canary, una producción de la FOX del año 34, y la investigación que desarrolló sobre ella. Se trata de la primera vez que se presenta la película subtitulada en español, según informa el profesor del área de Historia del Arte de la ULL, experto en cine y miembro del grupo de investigación Cultura Urbana y Creación Audiovisual (CUCRA).  

Con la proyección de Mararía, el sábado 7, en un acto titulado La literatura como inspiración artística, el festival centrado en la narración histórica concluye su propuesta de cine de este año, en la que brinda al público la oportunidad de conocer dos versiones cinematográficas sobre el archipiélago, esta vez con la adaptación de una obra emblemática de la literatura canaria, la novela del mismo título escrita por Rafael Arozarena en 1943.

Grand Canary

Pavés estaba investigando para su tesis doctoral en Los Ángeles a principios de los años 90 del siglo pasado cuando se encontró con referencias a la existencia de la película dirigida por Cummings. Sería en 2002 cuando por fin pudo visionarla, gracias a la copia que se guarda en los archivos del MoMA, el Museo de Arte Moderno de Nueva York.

En su investigación, Pavés encontró no solo la película, que presenta una visión distorsionada del archipiélago, como muestran detalles tan sencillos como que, a pesar del título, se indica en la cinta que la acción transcurre en Santa Cruz de La Palma o que se sitúa el Teide en la isla de Gran Canaria.

La película no llegó a estrenarse en España, porque fue prohibida su exhibición. La decisión del gobierno republicano de entonces se basó en la reacción a la información que llegó a las islas a partir de las voces de canarios emigrados a América, donde sí se distribuyó la cinta. Las principales críticas, aparte de la falta de precisión de las imágenes con las que el público isleño no se identificaba, tenían que ver con el hecho de que la historia situara en Canarias una epidemia de fiebre amarilla, “en un momento en el que el archipiélago estaba empezando a desarrollar su industria turística, lo que generó preocupación por parte de las élites políticas y económicas”, detalla el investigador. La incomodidad generada en el archipiélago en torno a esta producción de Hollywood dio pie a una gestión diplomática del gobierno español y, finalmente, a la censura.

Mararía

Rodada en su mayor parte en Yaiza, con algunas escenas de interior en Tafira (Las Palmas de Gran Canaria), Antonio Betancor contó con Goya Toledo, Carmelo Gómez, Iain Glen, Mirta Ibarra y José Manuel Cervino, entre otros, para su versión de la trágica historia de Mararía creada por Rafael Arozarena. Se trata del primer largometraje realizado por Betancor en su tierra natal. La película obtuvo el Goya a la Mejor Fotografía, galardón que la convirtió en la primera película producida en Canarias que consigue este premio.

Como en la novela, Mararía es una joven que vive en el pueblo de Femés, en Lanzarote, en los años 30 del siglo pasado. Es pretendida por dos hombres, un médico vasco (Carmelo Gómez) y un vulcanólogo inglés (Iain Glen). La joven se enamora del científico, pero este la deja plantada justo antes de la boda. El otro pretendiente abandona la isla con el estallido de la Guerra Civil.  Al regresar el médico a la isla, los celos abren paso a la tragedia, tal como había barruntado la profecía de la madrina de la muchacha, la santera Herminia.