El mundo en un parterre: Visita al Jardín Botánico. Por Álex Ro


Cuando me preguntan qué visitar en Tenerife, nunca tengo en mente el Jardín Botánico de La Orotava, y eso que suelo recomendar visitar el Parque García Sanabria en Santa Cruz, sobre todo un domingo con gorgoritos actuando, cosa de mi niñez. Y no porque desconozca su existencia e importancia histórica sino simplemente porque no lo considero con el suficiente encanto como para que pueda atraer a nadie. ¿Quién, viviendo en la isla, lo ha visitado al menos una vez en su vida? Creo que cometemos, y ahí entono mea culpa, un grave error al dejar en el olvido este espacio singular y único.


Higuera de Lord Howe


Es cierto que no encontraremos chillonas luces ni estrambóticas melodías, no veremos animales extraños haciendo piruetas ni grandilocuentes puestas escenas, solo plantas nos esperarán al traspasar sus puertas, una vegetación que se mueve lentamente, imperceptiblemente, que crece esplendorosa y que nos traslada a los cuatro rincones del mundo. Una flora migrante, que llegó en plantones para que se aclimatara a paisajes más templados pero que al final enraizó en la isla con su colores, formas y follaje únicos. Historias singulares, como la de la Malele, la primitiva cícada que ha vivido durante más de cien años sin germinar hasta que en 2003 recibió el polen de un espécimen macho del Parque Municipal de Málaga; o la Higuera de Lord Howe, plantada en los años 70 del S.XIX y que, por su porte monumental y sus raíces aéreas, forma parte de los árboles emblemáticos de la Macaronesia a pesar de que su origen sea la Isla de Lord Howe, en el naciente australiano. ¿Y qué decir del curumamil y sus hojas que nos traen a la memoria a los arácnidos de Starship Troopers? Hay espacio para soñar con el Nilo faraónico al contemplar los lotos y los nenúfares, o los viajes de Marco Polo y sus higos de la India al pasear entre las plataneras, espacio para la imaginación, para el ensueño, para la meditación entre ramas, hojas y raíces… un jardín botánico para ver, gozar y disfrutar con todos los sentidos, un internet vivo de plantas y aromas al alcance de la mano.


Conos reproductivos femeninos de una Malele

Nenúfares

Tallo de un curumamil