Ángela Pinacho, nacida en Santander y criada en Solares (Cantabria), llegó a Tenerife hace años para ejercer como inspectora de policía en el sur de la isla. En ese momento, escribir una novela era la última idea que se le podía haber pasado por la cabeza. Sin embargo, existen las vocaciones tardías o, al menos, los intereses personales tardíos. Un club de lectura le abrió las puertas de la literatura, y el verano pasado salió a la luz su primera novela, de la que está muy orgullosa. Los Llanos de Troya, que así se titula, narra hechos que suceden en cualquier parte del mundo, pero que se enclavan en una realidad que también existe en nuestras islas.
P: ¿Cómo decidiste escribir novelas? ¿Escribir era un sueño antiguo o surgió de pronto?
Pues no, la verdad que no era un sueño, nunca me lo había planteado. Y hace dos años me apunté al Club Refugio en Adeje, y desde ahí propusieron un taller de escritura. Y fue donde descubrí que a mis compañeros les gustaba cómo escribía, mis diálogos, las imágenes, ya que era muy gráfica. Un día, en un curso en el que había que hablar sobre emociones, esbocé el comienzo de un libro de una novela policiaca. Había una compañera que, cada vez que me veía, me preguntaba: “Oye, Ángela, ¿y la historia de Manuel?” Manuel era uno de los personajes. Y, al cabo de unos meses, después de decírmelo en repetidas ocasiones, salió el concurso de Policía Nacional de novela negra. Me dije: “Bueno, esta es la señal del universo, voy a darle una intentona”. Me presenté a ese concurso y a un par de ellos más, pero no gané, y pensé “¿qué hago con el manuscrito?”. Entonces contacté con un escritor, Carlos Allen, lo conocía del Tenerife Noir de hace dos años; estuve en una actividad con él y me dijo que corregía manuscritos. Me lo corrigió, me dijo que le veía potencial, y que él trabajaba con una pequeña editorial de novela negra de Madrid. y que podía publicar con ellos gratuitamente y así empezó todo.
P: Eres inspectora de policía, y trabajas actualmente en el sur de Tenerife. ¿Llegaste por casualidad? ¿Qué impresión has sacado de la isla en este tiempo? ¿Dista mucho tu imagen inicial de la isla de la que tienes ahora?
Sí, soy inspectora de policía, y trabajo desde 2016 en el sur de Tenerife. No llegué por casualidad, aunque tampoco era mi primer destino. Yo ya había trabajado, no de policía, anteriormente, desde 2006 al 2009 en Tenerife Sur. Entonces, cuando ascendí de policía a inspectora, cuando tuve que elegir el destino, Cantabria, que era lo que en ese momento yo quería, no había, ni País Vasco. Entonces escogí Tenerife, porque tenía aquella vivencia, la conocía. La isla me gusta mucho, por eso me he quedado aquí desde hace ya muchos años. Podía haber ido de vuelta a Cantabria, pero no quiero. La imagen de la isla es verdad que, en general, (la imagen como sociedad) cuando trabajas de policía ves mucho más el submundo. Pero no creo que sea solo en la isla, sino en general. Donde quiera que estés vas a ver los delitos que se cometen, con los que un ciudadano medio, afortunadamente, no tiene contacto, salvo de manera muy puntual.
P: Tu novela, Los Llanos de Troya, sitúa su acción en el sur de la isla, precisamente. ¿Hasta qué punto ha influido el territorio en la trama? ¿Qué elementos de la novela, por ejemplo, no tendrían sentido si se ambientaran en cualquier otra parte?
Sí, ha influido bastante. Cuando leo una novela, me gusta que, aunque sea ficción, los lugares, y la gente, yo me lo pueda creer, ¿no? Y entonces, en este sentido, como yo trabajo en la demarcación, en parte de la demarcación de Arona y de Adeje, lo que he querido es que tuviera la mayor verosimilitud, y los lugares son reales. Y algunos personajes son reales, otros no. Lo que sucede en la novela no es real, pero podría perfectamente haber sucedido. Yo creo que la trama en muchos lugares de España podría tener lugar. Lugares de costa, en los que hay corrupción política, en los que aparece una prostituta muerta. No creo que eso solo pueda suceder en la isla.

P: Eres una lectora apasionada. ¿Cuáles son tus referentes del género negro y policial? ¿Y de otros géneros?
Sí, leo desde la adolescencia, principalmente. El que más me gusta, sí, es el género negro y policial. Después, me gusta el histórico, la novela actual. He leído cosas de diferentes tipos. Es verdad que, por ejemplo, la fantasía no me gusta, y los ensayos me cuesta bastante leerlos.
P: Las novelas negras suelen reflejar el contexto de la época en la que se escriben. ¿Has intentado en tu novela ficcionar cierta realidad o alejarte de ella?
Sí, he intentado ficcionar la realidad. Hay una crítica, dos críticas, ¿no? Por un lado, la que sería la crítica a la corrupción política, no solamente de aquí, de Tenerife, sino en general en España. Y, la segunda, que es lo difícil que es hoy en día, a veces, compaginar la maternidad con el trabajo, es un poco demandante.
P: Las tramas de ficción sobre el trabajo policial son, a veces, acusadas de ser poco realistas, de falsear la auténtica labor policial. ¿Te parece importante cierta divulgación sobre el trabajo policial?
Sí, he intentado ser realista. De hecho, yo te diría que más de 100 compañeros han leído mi novela, y a todos les ha parecido bien. Solamente uno me dijo: “Mira, pediste ese permiso a la jueza (en la novela)…y qué rápida fue, qué suerte”. Y le contesté que, bueno, es que son pocos días la investigación ficcionada, y entonces no se pueden dilatar ciertas cosas. Pero el resto estaba todo correcto. Y nadie me ha dicho nada. Así que sí, he intentado reflejarlo con la máxima veracidad. Justamente por eso que te comentaba previamente, que a mí cuando leo una novela, aunque sea ficción, me gusta un poco meterme y creérmelo.
Por otro lado, cierta divulgación es importante sobre el trabajo policial. Yo, de todas maneras, en la novela no he querido tampoco desvelar nada que no se sepa a nivel general sobre la labor policial. Porque, claro, la mayoría de la gente que lo lee son simplemente ciudadanos normales. Son personas que no realizan crímenes, aunque hay también gente que lee que son criminales. Entonces, para no darles ninguna pista, por poner un ejemplo, un determinado programa yo lo busqué en internet, y venía de acceso libre la información y lo mencioné en la novela.
“Mi novela contiene dos críticas distintas; una a la corrupción política, y la otra a lo difícil que es compaginar la maternidad con el trabajo”

P: ¿Cuál ha sido hasta ahora la acogida de tu novela?
Estoy muy contenta con la acogida de mi novela. Se imprimió a finales de julio de 2025, y a principios de 2026 ha salido ya la segunda edición. A los lectores les gusta mucho. Todas las semanas hay varias personas que me escriben, e incluso hay personas que no conozco de nada, y que les ha llegado la novela de una manera o de otra. Por ejemplo, hoy he subido a mis redes la historia de una persona que vino al festival Aridane Criminal, que había escuchado un poco mi encuentro con Ulises Bértolo. Resulta que a la moderadora le gustó lo que le conté, compró el libro, y ha hecho una muy buena reseña.
P: ¿Te has propuesto metas u objetivos a lograr con la novela? ¿Qué te gustaría alcanzar o vivenciar este año en ese sentido?
Simplemente me dije cuando salió que si lograba vender 150 ejemplares, me proponía entonces escribir la segunda. Esto ya en septiembre, o sea, un mes y pico después, ya lo había conseguido. Entonces, no quise proponerme mucho más.He preferido dejar un poquitínque la vida te vaya llevando. ¿Qué me gustaría alcanzar a vivenciar? Pues no me quiero tampoco limitar en ese sentido, pero sí me gustaría que tuviera una repercusión,cuanto más mejor. Y que a la gente le guste, que eso sí que es verdad que me llega y que la gente se lo pase muy bien leyéndola, que disfrute. Con respecto a esto, hace un tiempo me llegó un comentario también de una madre que no conocía de nada, que me dijo que era el primer libro que conseguía acabar de leer desde que era mamá. Eso me llenó de orgullo, y un compañero que nunca ha conseguido leer un libro, que lo consiguió terminar. Es verdad que es un libro fácil, rápido, y si consigo que la gente se vuelva a enganchar a la lectura para mí es un gran logro. Sobre metas, para 2026 tengo en principio la idea de hacer la continuación, y ponerme a ello en mayo. Lo que pasa que, claro, soy madre, tengo trabajo, me gusta viajar…Entonces, no siempre tengo tanto tiempo para compatibilizar con la escritura, pero mi idea en principio es esa.
P: Imagina que tuvieras que convencer a alguien que nunca ha leído novela negra de que lea la tuya. ¿qué le dirías para convencerle?
A alguien que no ha leído Los Llanos de Troya, le diría que es una novela con un ritmo trepidante, que es cortita la lectura y la letra es grande (para los que ya empezamos a picar presbicia). Y que trata sobre una prostituta transexual que aparece muerta en la avenida Los Llanos de Troya del sur de Tenerife. Diana Uribe, que es la inspectora del caso, junto con su equipo de Policía Nacional tienen que investigar, y van descubriendo una corruptela política y diferentes bajos fondos de la isla…
Texto y entrevista: Verónica Martín


