Entrevista con Alejandro Martín y Pedro J. Mérida: visión y dirección del Festival Tenerife Noir 2026

En su XI edición, el Festival Tenerife Noir reafirma su compromiso con el género negro como herramienta de reflexión cultural y social. En esta entrevista, hablamos con Alejandro Martín, director del festival, y Pedro J. Mérida, productor, sobre cómo la programación de este año combina literatura, cómic, cine y música para explorar grandes hitos del noir y dialogar con los conflictos contemporáneos. Desde la conmemoración de los 40 años de obras emblemáticas como Watchmen y The Shadow: Blood & Judgment, hasta conciertos inmersivos como Juno Reactor: Inside the Matrix, los responsables del festival nos explican cómo cada propuesta se articula para ofrecer al público una experiencia completa: entretenimiento, creación artística y pensamiento crítico.

Alejandro Martín

La XI edición de Tenerife Noir tiene como uno de sus ejes temáticos los 40 años de obras tan icónicas como Watchmen y The Shadow: Blood & Judgment. ¿Cuál fue el proceso de selección de estos temas y qué crees que aportan al enfoque cultural y reflexivo del festival este año?

R- Cada edición de Tenerife Noir se construye a partir de una reflexión consciente sobre los grandes hitos que han marcado la evolución del género negro y criminal. Nos interesa dialogar con aquellas obras y figuras que han dejado una huella profunda, no solo en la literatura o el cómic, sino también en el imaginario cultural contemporáneo. Así ocurrió en 2021, cuando conmemoramos el centenario de Patricia Highsmith, o al año siguiente, al rendir homenaje a dos referentes que cumplían 50 años: el detective Pepe Carvalho, creado por Manuel Vázquez Montalbán, y el mediometraje La cabina, dirigido por Antonio Mercero y protagonizado por José Luis López Vázquez.

En esta XI edición, al cumplirse 40 años de títulos tan influyentes como Watchmen y The Shadow: Blood & Judgment, entendimos que era una oportunidad extraordinaria para revisitar obras que transformaron el lenguaje del cómic y ampliaron los márgenes del género negro. Desde el año pasado, el cómic y la novela gráfica han adquirido un protagonismo singular dentro del festival —como demostramos con la conmemoración del 20 aniversario de la adaptación cinematográfica de Sin City y la presencia de una figura clave como Frank Miller—, y queríamos seguir profundizando en esa línea.

Los aniversarios funcionan como puertas de entrada: nos permiten recuperar obras fundacionales, analizarlas desde el presente y propiciar una mirada crítica sobre su legado. En el caso de Watchmen y The Shadow: Blood & Judgment, hablamos de relatos que cuestionan el poder, la moral, la corrupción y la figura del héroe, temas centrales del género negro. Incorporarlos como ejes temáticos no es solo un ejercicio de memoria cultural, sino una forma de generar reflexión y diálogo en torno a cómo estas narrativas siguen interpelándonos hoy.

Esta edición 2026 gira en torno a un enfoque transversal del noir, conectando literatura, cine, cómic y pensamiento crítico. ¿Cómo definiste el hilo conductor de esta programación y qué esperas que aporte al público esta mezcla de expresiones culturales?

R- Durante el proceso de gestación de la programación de cada edición del festival, siempre Desde el inicio entendimos que esta edición debía reforzar una idea que para nosotros es esencial: el noir no es solo un género, sino una forma de mirar el mundo. Por eso hablamos de un enfoque transversal. La programación no se construye únicamente sumando disciplinas —literatura, cine, cómic o ensayo—, sino articulándolas alrededor de las grandes tensiones de nuestro tiempo.

En el proceso de gestación de cada edición tenemos muy presentes aquellos asuntos que nos interpelan como sociedad y como individuos: los conflictos armados y sus consecuencias humanas, los abusos del poder institucional, la erosión de las conquistas sociales y democráticas, la violencia estructural y colectiva, la crisis medioambiental, la recuperación de la memoria histórica o la persistente oscuridad del alma humana que se manifiesta en los casos de abuso y agresión. El noir, en todas sus expresiones, ha sido históricamente un territorio fértil para explorar estas sombras.

A partir de ahí definimos el hilo conductor: reunir voces que, desde distintos lenguajes artísticos y perspectivas culturales, estén abordando estas cuestiones con profundidad y mirada crítica. Analizamos qué autores y autoras son referentes en estos ámbitos y trabajamos para propiciar su presencia en el festival. No siempre es sencillo por cuestiones de agenda, pero hemos sido afortunados en ese empeño. En ediciones anteriores contamos con figuras como Leonardo Padura —que ya nos ha acompañado en dos ocasiones— o Rosa Montero, y en esta nueva edición se materializa con nombres como Olga Tokarczuk, Nathan Thrall o David Uclés, cuyas obras dialogan de forma directa con los conflictos y dilemas contemporáneos.

Lo que esperamos aportar al público con esta mezcla de expresiones culturales es una experiencia completa: no solo entretenimiento o celebración del género, sino también reflexión y conciencia crítica. Que quien asista pueda disfrutar de una novela, una película o una novela gráfica, pero al mismo tiempo salga con preguntas nuevas, con una comprensión más compleja de la realidad y con la sensación de que el noir sigue siendo una herramienta poderosa para pensar nuestro presente.

Dentro de la programación está el encuentro “Palestina hoy. Una conversación con Nathan Thrall”, que aborda temas de actualidad geopolítica y periodística. ¿Qué motivó incluir este tipo de diálogo en un festival de género negro y cómo encaja con la identidad general del Tenerife Noir?

R- Tenerife Noir es, ante todo, un espacio para disfrutar del género, pero también para detenernos, escuchar y reflexionar. Siempre hemos defendido que el noir no se limita a la ficción criminal: es una herramienta poderosa para analizar las zonas oscuras del poder, las injusticias estructurales y los conflictos que atraviesan nuestras sociedades. Desde esa convicción surge la inclusión de encuentros como “Palestina hoy. Una conversación con Nathan Thrall”.

Cuando diseñábamos la programación de esta edición teníamos claro que el drama que vive Palestina —una tragedia humanitaria y política que sigue desarrollándose ante nuestros ojos— no podía quedar relegado por el ritmo vertiginoso de la actualidad, que a menudo nos anestesia y nos vuelve inmunes al sufrimiento ajeno. El noir, como mirada crítica sobre el poder, la violencia y la impunidad, encaja de manera natural con este tipo de análisis. Si el género negro nació para cuestionar los abusos y retratar las grietas del sistema, un conflicto de esta magnitud interpela directamente a su esencia.

Este tipo de obras y autores se integran, además, en una nueva sección del festival que hemos denominado “Voces en conflicto: reflexiones sobre la violencia que nos rodea”, un espacio concebido específicamente para abordar, desde distintas disciplinas y perspectivas, los escenarios de violencia contemporánea —bélica, política, estructural o simbólica— que marcan nuestro presente. Con esta sección queremos subrayar que el noir no solo habla de crímenes individuales, sino también de las grandes fracturas colectivas.

Valoramos distintos perfiles con los que abordar esta realidad —como Joe Sacco, referente del periodismo en viñetas—, y finalmente contamos con la participación de Nathan Thrall, uno de los analistas más sólidos y reconocidos sobre Palestina y Oriente Medio. Su diálogo con el profesor José Abu-Tarbush, especialista en Relaciones Internacionales de la Universidad de La Laguna, garantiza además un marco académico y contextual que enriquece la conversación.

Incluir este encuentro no supone apartarnos de la identidad de Tenerife Noir, sino reafirmarla. Nuestro festival no solo celebra el género, sino que lo entiende como un prisma desde el que observar críticamente el mundo. Abrir este espacio de diálogo es coherente con esa vocación: invitar al público a pensar, a confrontar realidades complejas y a comprender que el noir, más que una estética, es una conciencia.

Pedro J. Mérida

Este año Tenerife Noir 2026 incluye el concierto Juno Reactor: Inside the Matrix, una propuesta musical que lleva el universo sonoro de Matrix al directo. ¿Cómo surgió la idea de incorporar este proyecto al festival y qué podemos esperar de él?

R- Desde que me incorporé a la producción del festival, para la inolvidable décima edición, Alejandro y yo consideramos que uno de los aspectos de Tenerife Noir que se vería beneficiado a nivel de imagen y que abriría la cita a nuevos públicos sería incrementar la apuesta por artistas internacionales en el terreno de la música audiovisual relacionados con el género negro. El año pasado tuvimos un éxito sin precedentes apostando por la música del mítico anime noir Cowboy Bebop, que supuso la primera visita a España de la compositora japonesa Yoko Kanno y que, además, generó una fructífera relación entre Yoko y la Big Band de Canarias que dirige Kike Perdomo.

Este año queríamos seguir explorando el terreno que conjuga música audiovisual con estética noir y el nombre que elegimos fue Juno Reactor, con quien ya había trabajado en otras ocasiones, para hacer un concierto monográfico que girase alrededor del sello que su música electrónica aportó a las secuelas de la saga Matrix de las hermanas Wachowski, uno de los pináculos estéticos del género, tamizado con mucha acción y adrenalina, que ha creado en el terreno musical verdaderos clásicos modernos como las piezas ‘Mona Lisa Overdrive’, ‘Burly Brawl’ o ‘Navras’ entre otras.

El concierto, que tendrá lugar el día 6 de marzo en el Teatro Leal de La Laguna y el 7 en el Teatro Guiniguada de Gran Canaria, va a ser una de esas experiencias donde lo mejor es que vayas esperando a ser sorprendido. La puesta en escena de Juno Reactor es visceral, creativa y, por momentos, muy salvaje, de modo que vamos a zambullirnos en una exploración del universo musical de Matrix como nunca antes el espectador lo había sentido en directo.


En esta edición cuentan con invitados internacionales de gran relevancia como Howard Chaykin, David Hayter y John Higgins. Desde el punto de vista de la programación, ¿cómo se articula la presencia de figuras tan influyentes dentro del conjunto del festival y qué diálogo buscas generar entre sus trayectorias y el resto de las actividades de Tenerife Noir 2026?

R- El universo del cómic noir ha sido otro de los grandes saltos que Tenerife Noir decidió acometer el año pasado y a lo grande, nada menos que con Frank MIller, en su primera visita a Canarias (confiamos en que no sea la última, ya que se llevó un gratísimo recuerdo de su paso por Tenerife Noir). La experiencia organizadora y la valoración del público fueron muy positivas, así que vimos muy claro el continuar en esa tendencia, especialmente en un año en el que se conmemoran dos grandes aniversarios como son los de Watchmen y La Sombra. 

Hasta concretar estos nombres el abanico de opciones se movió muchísimo. No fue hasta noviembre del año pasado que las cosas empezaron, nunca mejor dicho, a coger color. John Higgins fue el primer confirmado para representar este 40 aniversario de Watchmen y, dado que sentimos que un coloquio sobre la película que adapta la novela gráfica necesitaría de alguien relacionado con la producción de la adaptación cinematográfica, tuvimos la inmensa suerte de que David Hayter, guionista del filme, conociese ya el festival. No se lo tuvo que pensar mucho cuando le llegó nuestra invitación a través de nuestro colaborador David Macho, de modo que Hayter movió cielo y tierra para ajustar su agenda para venir a disfrutar la experiencia en la isla. 

Howard Chaykin, quien ya había estado en Tenerife hace años, tenía un muy grato recuerdo de su paso por el Salón del Cómic de Santa Cruz, de manera que aquí lo difícil no fue tanto convencerle para venir como que aceptase el reto de darle a la edición número once su propia personalidad a través del diseño del póster oficial. A juzgar por el resultado, creo que no podemos estar más contentos de su nivel de implicación artística con nuestro festival.

El noveno arte dentro de la programación de Tenerife Noir es una forma de seguir impulsando el fomento de la lectura desde un ángulo donde el lector puede sumergirse en historias excitantes que, apoyadas por el soporte gráfico, expanden los límites de la imaginación e incentivan el salto hacia otras formas de creación narrativa. 


Este año el festival vuelve a colaborar con la Filmoteca Canaria en un ciclo cinematográfico que incluye proyecciones de obras clave del género noir, como parte de un recorrido que explora distintos enfoques del cine criminal y urbano. ¿Cómo nace y se desarrolla esa colaboración con la Filmoteca, y qué papel crees que juegan estos ciclos en la construcción de una experiencia más amplia, formativa y crítica para el público del festival?

R- La relación con Filmoteca Canaria arranca también el año pasado, dentro de la expansión programadora que trajo el décimo aniversario del festival. Decidimos apostar por proyectar ciclos anuales centrados en autores de culto que hayan tenido aportaciones significativas al género negro en periodos concretos de su filmografía. Alejandro fue muy generoso dándome carta blanca para programar bajo mis criterios artísticos (que no son lo que se dice muy convencionales que digamos), la actividad de Filmoteca. 

El primer año nos metimos de lleno con un ciclo dedicado a las conexiones entre el noir y el cine de animación de un autor inclasificable como es Ralph Bakshi. La experiencia piloto fue todo un éxito que satisfizo mucho a Filmoteca Canaria por los resultados de público y el impacto que tuvo la programación de los cinco títulos animados de la filmografía de Bakshi, por o que ya tenía clarísimo, aún antes de finalizar la pasada edición, que el siguiente autor a explorar tenía que ser otra figura controvertida, de modo que la apuesta por Abel Ferrara estaba fuera de toda duda. Filmoteca Canaria acogió la propuesta con los brazos abiertos y el resultado de este año está mejorando con creces los números de asistencia de la edición anterior, que ya de por sí fueron extraordinarios.

Una de las mayores satisfacciones que nos está dando la programación de estos ciclos en colaboración con la Filmoteca Canaria es la de poner en contacto al público con figuras autorales, estéticas y filmografías que, en un mundo donde el marco del mainstream se vuelve cada vez más estrecho (acortando con ello las miras y perspectivas del público general) tienden a volverse cada vez más satelitales. El hecho de que tengamos acceso a las mejores copias de proyección que actualmente existen, aspecto en el que ha sido más que decisiva la figura de nuestro compañero Juan Antonio Ribas (uno de los grandes profesionales de este sector especializado en la supervisión de materiales videográficos) ha permitido que el público que acude a estos ciclos disfrute de una experiencia de cine en la que las intenciones de los cineastas a quienes homenajeamos quedan perfectamente impresas en pantalla.

Al final se trata de seguir insuflando vida a la experiencia de acudir a una sala de cine para poder apreciar el sentido y valor de obras de arte del género audiovisual, creando comunidad y debate, que es lo que mantiene encendida la llama de la cultura.

Te invitamos a visitar la página oficial del Festival Tenerife Noir y descargar el programa completo: www.tenerifenoir.com