El oscarizado director de “20 días en Mariúpol”, Mstyslav Chernov, acompaña a un pelotón ucraniano en su misión de cruzar dos kilómetros para liberar a un pueblo estratégico de las fuerzas rusas.
Filmin estrena el próximo 9 de enero, en exclusiva, “2000 metros hasta Andriivka”, el nuevo documental del periodista ucraniano Mstyslav Chernov, ganador del Óscar al mejor documental en 2024 por “20 días en Mariúpol” (disponible en Filmin) y ganador del prestigioso Premio Pulitzer por Servicio Público.
Este año, el director vuelve a posicionarse como uno de los favoritos en la carrera hacia los premios de la Academia de Hollywood, con “2000 metros hasta Andriivka” como representante de Ucrania en la ceremonia y seleccionada en la lista de 20 finalistas (shortlist) del Óscar al mejor documental. Además, la película goza de un excepcional recorrido y reconocimiento en varios festivales internacionales (Mejor Dirección en Sundance; Mejor Película Internacional en Doc Aviv; nominado en los Gotham Awards, etc.), así como de excelentes críticas de cinco estrellas en medios tan destacados como The Guardian, The Times o Time Out.
Una experiencia inmersiva
A las puertas de que se cumplan cuatro años del inicio de la invasión rusa de Ucrania (24 de febrero de 2022), “2000 metros hasta Andriivka” nace de un gesto casi literal: acompañar a un pelotón ucraniano en el avance de dos kilómetros a través de un bosque fortificado para liberar una aldea ocupada por las fuerzas rusas.
Tras documentar el impacto de la guerra sobre la población civil en “20 días en Mariúpol”, Mstyslav Chernov dirige ahora su cámara hacia los soldados, filmando desde las trincheras “las decisiones imposibles que afrontan mientras luchan por cada centímetro de su tierra”, en palabras del propio director.
El documental entrelaza imágenes rodadas sobre el terreno con grabaciones de cámaras corporales del ejército, construyendo un relato de una intimidad conmovedora. A medida que se acercan a Andriivka, el film revela una verdad devastadora: cuanto más avanzan, más evidente resulta que para muchos de ellos esta guerra puede no tener final.La vida (y muerte) después de Mariúpol.
La vida (y muerte) después de Mariúpol
Mientras Chernov recorría festivales de todo el mundo con la promoción de “20 días en Mariúpol”, el periodista regresaba esporádicamente al frente para documentar la guerra: “Estaba a caballo entre dos mundos completamente diferentes”, explica el director. “Era como transitar entre dos épocas. Un mundo era cómodo y plenamente contemporáneo; el otro parecía sacado de las crónicas de Hemingway sobre la Guerra Civil española o de un cuadro bélico de Paul Nash: ciudades arrasadas por los bombardeos, bosques talados, el estruendo de la artillería, el gas y las balas. Solo que ahora era aún peor, por las realidades de la guerra moderna. Los drones dominaban el cielo y no había dónde esconderse”.
Y añade: “Fuera de Ucrania, la contraofensiva se contaba en cifras: bajas, kilómetros ganados o perdidos, días desde el inicio de la invasión. Sobre el terreno era algo muy distinto. Cada centímetro de tierra estaba cubierto de sangre, cuerpos destrozados y familias en duelo. Yo quería mostrar lo que realmente significaban esos números”.
Fue entonces cuando Chernov conoció a los protagonistas de “2000 metros hasta Andriivka”, Fedya y a su unidad, una misión para liberar una pequeña aldea en las afueras del Bajmut ocupado, llamada Andriivka. Estaba rodeada de campos de minas y trincheras, y la única forma de llegar hasta allí era atravesando una estrecha franja de bosque.
En su encuentro, dentro de un cuartel cerca del frente, se grabaron algunas de las primeras imágenes de la película. Acababan de regresar del combate y lloraban la muerte de un amigo, alcanzado por un disparo en la cabeza. El director sentencia: “Un año después, mientras escribo estas líneas y la película ya está terminada, solo Fedya sigue con vida de aquellas cuatro personas que estaban en la habitación”.




