«El director permite que la historia se desarrolle sin obstáculos, acompañándonos en este fascinante paseo por las montañas». — Cineuropa
El 27 de marzo es el estreno de «Querida flor», un documental sensorial y contemplativo ambientado en los Alpes y estrenado en Locarno. Una reflexión sobre la relación entre el ser humano y la naturaleza.
El 27 de marzo llega a Filmin el documental “Querida flor”, el debut en la dirección del escritor Paolo Cognetti, autor de la famosa novela luego adaptada a la pantalla “Las ocho montañas” galardonada con el premio del jurado en Cannes.
El filme tuvo su estreno mundial en el Festival de Locarno, en una proyección especial de preapertura en la Piazza Grande. El circuito nacional va de la mano de Docs Barcelona Media, y pasó por más de 70 salas del territorio español como parte del Doc del Mes, el circuito de programación de Docs Barcelona.
Sinopsis
El escritor Paolo Cognetti asciende a las cotas más altas del Monte Rosa junto a Laki, el perro con el que se hace compañía mutua, impulsado por el deseo de entender por qué ya no llega agua a su casa. A lo largo del recorrido se encuentra con personas que conoce desde hace tiempo, que le cuentan qué sentido tiene para ellas vivir en la montaña.
En el verano de 2022 una intensa sequía golpeó el norte de Italia: el país encadenó meses casi sin lluvias ni nieve en los Alpes, los glaciares retrocedieron a un ritmo récord y el río Po sufrió la peor falta de agua en décadas, hasta el punto de declararse el estado de emergencia en varias regiones.
En medio de ese escenario, por primera vez, el manantial que abastece la casa de madera y piedra de Paolo Cognetti en Estoul, a los pies del Monte Rosa, se secó por completo. El director y cineasta miró a esta situación como una prueba tangible de cómo el cambio climático estaba transformando su entorno. Así surgió la idea de filmar “Querida flor”, un recorrido a pie por sus montañas queridas para filmar los paisajes, los glaciares y las formas de vida que podrían desaparecer o cambiar para siempre en una sola generación.
La película no es solo un recorrido por paisajes, sino también por las personas que los habitan. A lo largo del macizo del Monte Rosa, el director se encuentra con los habitantes de las alturas y construye un relato profundamente personal: «es una película hecha con personas y por personas que conozco desde hace mucho tiempo, amigos de los refugios de las montañas». Entre ellos se encuentran Remigio Vicquery, nacido y criado en el Valle de Ayas y amigo de la infancia del escritor, el guía de montaña Arturo Squinobal, y su hija Marta, que ha convertido el refugio Orestes Hütte en el primer y único refugio vegano de los Alpes: “evidentemente, tenemos que ser más responsables, en cuanto a la naturaleza se le agote la paciencia, se deshará de nosotros y seguirá adelante”, comenta.
A estas voces se suman la guía y corredora de montaña Corinne Favre, la joven guardiana de refugio Mia y el tibetano Sete Tamang, antiguo sherpa del Everest que ahora trabaja en el refugio Quintino Sella, un personaje que fascinó al director hasta el punto de plantearse dedicarle un documental. Siempre acompañado de su inseparable perro Laki, Cognetti traza así un retrato coral que captura la esencia cultural del lugar a través de las vivencias de su círculo más cercano




