Filmin estrena en exclusiva “Gone”, el juego del gato y el ratón más adictivo del año, el 1 de septiembre

George Kay (“The Long Shadow”, “Lupin”) firma un inquietante thriller detectivesco protagonizado por David Morrissey y Eve Myles. La serie, producida para ITV, ha sido recibida con entusiasmo por la crítica y la audiencia británica.

El próximo 1 de septiembre, Filmin estrena en exclusiva “Gone”, la nueva serie de George Kay, creador de “Lupin” y “The Long Shadow”. Protagonizada por David Morrissey Eve Myles, la ficción parte de la desaparición la esposa de Michael Polly, el imperturbable director de un prestigioso colegio privado. Inspirada libremente en el libro “To Hunt a Killer”, de Julie Mackay y Robert Murphy, la serie contó con el asesoramiento de ambos durante su desarrollo.

La crítica británica ha destacado especialmente la capacidad de “Gone” para construir tensión a partir de un misterio que se transforma constantemente, así como la interpretación de David Morrissey como un hombre cuya serenidad resulta cada vez más inquietante. The Guardian la definió como “el drama más absorbente que veremos este año”, mientras que The Sunday Times calificó de “hipnótica” la interpretación de Morrissey, destacando cómo captura “la dualidad de este hombre brutalmente reprimido” y permite al espectador adivinar qué se esconde tras la personalidad que muestra.




Sinopsis


El insondable director de escuela Michael Polly (David Morrissey) regresa a casa una tarde y descubre que su esposa, Sarah, ha desaparecido. Con el paso de las horas, denuncia su desaparición ante la inspectora Annie Cassidy (Eve Myles), una detective pragmática e inflexible a quien desconcierta de inmediato el aparente estoicismo del director. A medida que el caso se complica con la aparición de pruebas desconcertantes, a Annie le asignan el papel de oficial de enlace con la familia. La noticia de la desaparición se propaga a pesar de los intensos esfuerzos de Michael por contenerla, mientras su compromiso con sus deberes profesionales se mantiene inquebrantable.

Un misterio que cambia de forma


“Gone” utiliza la desaparición de Sarah como punto de partida para construir un misterio que se transforma a medida que aparecen nuevas pistas y salen a la luz los secretos de quienes la rodean. La investigación pronto trasciende la búsqueda de una persona desaparecida y empieza a revelar las tensiones que se esconden tras la aparentemente perfecta familia Polly. En el centro está Michael, un hombre acostumbrado a controlar cada aspecto de su vida y cuya inexplicable serenidad ante la desaparición de su mujer despierta inmediatamente las sospechas de Annie.

La detective adopta además un papel inusual cuando pasa a ejercer como oficial de enlace con la familia y permanece cerca de Michael y de su hija Alana. Esta proximidad le permite observar desde dentro las contradicciones de una familia cuya imagen pública dista cada vez más de su realidad. “Cuando huele algo, sabe que no puede simplemente enterrarlo y esconder la cabeza bajo tierra. Si alguien va a resolverlo, será ella”, explica Eve Myles sobre la determinación de su personaje. Para David Morrissey, interpretar a Michael significaba explorar a un hombre “que no tiene realmente capacidad para abrirse y comunicarse”, cuya contención convierte cada gesto en una nueva fuente de sospecha.
 

Una partida de ajedrez entre detective y sospechoso


Uno de los elementos más singulares de “Gone” es la relación que se establece entre Annie y Michael a medida que avanza la investigación. Obligada inicialmente a ejercer de enlace con la familia, la detective acaba desarrollando con el principal sospechoso una relación de confianza tan inesperada como ambigua. “Se convierte en una especie de confesionario o sala de terapia, pero a lo largo de la serie olvidas quién es el terapeuta y quién el paciente”, explica Eve Myles. Para George Kay, esta relación funciona como “una partida de ajedrez” en la que ambos personajes miden constantemente sus movimientos y tratan de descubrir qué oculta el otro.

Esta dinámica permite a la serie alejarse del thriller policial convencional y centrar la investigación en la psicología de sus personajes. La propia Myles destaca que “Gone” no es un procedural al uso: “No hay luces azules, grandes secuencias de acción ni acontecimientos. Trata sobre las personas y los personajes y sobre lo que hay debajo de ellos”.