El pasado viernes 6 de marzo y dentro de la ecléctica programación de la 11a edición del festival Tenerife Noir, pudimos disfrutar en el marco del icónico Teatro Leal (San Cristóbal de La Laguna) de la actuación de Juno Reactor con su live show «Inside the Matrix»; concierto exclusivo con arreglos inéditos y producido por el propio festival.
Fundada por Ben Watkins y con una formación que ha ido cambiando con los años, dejando cada uno de sus miembros su impronta en una suerte de crisol de influencias que van desde la electrónica, el industrial, la vibrante percusión clásica y tribal, la opera… todo arropado en una épica audiovisual absolutamente inmersiva… llegan a The Matrix, la influyente saga de las hermanas Wachowski, para las secuelas ‘The Matrix Reloaded’ (2003) y ‘The Matrix Revolutions’ (2003) trabajando mano a mano con Don Davis para aportar el pulso electrónico necesario para dar empaque al corpus de la obra.

The Matrix, relato cyberpunk de alma noir (emparentada con la ‘Dark City’ (1998) de Alex Proyas), puede entenderse como una reinterpretación moderna de la novela negra: el individuo, la verdad oculta, el sistema omnipresente y opresor, la ciudad hostil… el enfrentamiento entre tecnología y humanidad en un marco distópico.
Sobre el escenario del Teatro Leal iba a tener lugar un ritual sonoro con la electrónica como unción de carácter sagrado y/o místico. Bañados en una tenue luz azul y a ambos lados del escenario se encuentran el set de batería y el compendio de percusión tribal, en el centro, elevado, los ordenadores, midis y cables de Ben cual gurú. Sale al escenario El Amir guitarra española en mano para atraparnos en una sencilla melodía en bucle tocada con maestría… a modo de obertura nos introduce de forma evocadora en el universo lleno de influencias de The Matrix. Entre sombras Ben toquetea sus equipos para paulatinamente ir entrando la electrónica en escena. Se retira Amir y entra en escena Liliana Izyk con su voz aterciopelada, la electrónica ya resuena por los altavoces del Leal. Entra Josh a aporrear su batería mientras al otro extremo del escenario se fusiona con las pieles y maderas de la percusión tribal. Vuelve Amir guitarra eléctrica en mano y su contrapartida Wigs, intercambiándose solos y líneas rítmicas. Finalmente Virma Vincelli, embutida en un mono de látex emulando a los personajes de la saga cinematográfica, irrumpe en el escenario con su danza salvaje, casi primitiva, cercana al trance, hermanada con la cultura de rave. Para este momento el escenario ya está bañado en el reconocible verde que asociamos a The Matrix.

El público y un servidor no estábamos preparados para un directo tan potente, el Leal retumba, los pies, contagiados de la energía de la banda, marcan el ritmo sobre el suelo de madera. Ben con su violín eléctrico en mano, aprovecha uno de los pocos recesos del show para hablarnos de «Inside the Matrix», show exclusivo producido por y para Tenerife Noir con nuevos arreglos de los temas ya conocidos del score de las películas. El frontman de Juno Reactor nos invita a dejarnos sorprender y llevarnos por los nuevos arreglos… y nos anima a levantarnos y bailar si así lo deseamos.

El concierto sigue con entre otros temas, ‘Burly Brawl’, que en ‘The Matrix Reloaded’ acompañaba de forma frenética a la pelea de Neo con los múltiples agentes Smith. También el potentísimo ‘Mona Lisa Overdrive’, eje central de la icónica persecución en la autopista de ‘The Matrix Reloaded’; intensa y progresiva, transmitiendo velocidad y peligro. A esta altura del show ya eran unas cuantas las personas que aprovechaban los pasillos del Leal para desentumecer sus cuerpos al ritmo de la música… pero el paroxismo estaba por llegar… todos sabíamos que la banda reservaba la bomba geotérmica para el final… ‘Navras’… el tema de cierre de ‘The Matrix Revolutions’ es también el culmen de 90 minutos de viaje catártico representando la unión entre lo espiritual y tecnológico a través de un mantra en sánscrito. Este humilde cronista jamás había vivido esto en el Leal, lo más parecido a la experiencia de rave, con su sentimiento comunal, en un teatro: beats, luces, atmósfera, público entregado a una danza entre lo tribal y lo industrial. Chapeau!
«Inside the Matrix» lejos de ser el fútil ejercicio de nostalgia al que muchos productores/promotores nos tienen acostumbrados, demuestra que revisitar un imaginario cultural, cuando se hace con verdadero amor y saber hacer, puede convertirse en algo más que un simple ejercicio de memoria. El show que presentó Juno Reactor y que tuvo su reflejo un día después en el Teatro Guiniguada (Las Palmas de Gran Canaria) fue algo novedoso, sorprendente, fresco y epatante. ¡Ojala todos los conciertos fuesen así!

Texto de Jonathan Medina.
Fotografías de Álex Ro. Puedes visionar más fotografías en nuestras redes sociales




