Tomásín Padrón: “Todos los valores que tengo en mi vida son gracias a la lucha canaria”

Conocido por su brillante trayectoria en la lucha canaria, Tomásín Padrón da el salto a la gran pantalla con La Lucha, una película que explora el duelo, la resistencia y la identidad canaria desde una mirada íntima y auténtica. En esta entrevista para Culturamanía, el deportista de origen herreño habla sobre su experiencia como actor, los valores que le ha inculcado la lucha canaria y las lecciones de vida que han marcado su camino dentro y fuera del terrero.

En La Lucha, interpretas a Miguel, un hombre marcado por el duelo y por la lucha diaria dentro y fuera del terrero. ¿Qué fue lo más difícil de llevar a la pantalla de ese personaje?

Pues, sin duda alguna, la parte más complicada fue donde había que emocionarse. Miguel era una persona a la que le costaba mucho mostrar sus sentimientos, muy vergonzosa. Y Tomás, en la vida real, se parece mucho a Miguel, así que tener que emocionarme, además delante de gente, fue muy complicado para mí.

Tú no vienes del mundo de la interpretación, sino de la lucha canaria. ¿Cómo viviste el paso de luchador a actor y qué descubriste de ti mismo durante el rodaje?

Pues lo viví con mucha ilusión. Siempre estábamos ilusionados por ver qué tocaba ese día. Íbamos al set con esa curiosidad de “¿qué nos toca hacer hoy?”, “¿qué cosas nuevas vamos a aprender?”. Es un mundo totalmente nuevo para mí, así que siempre íbamos con esa ilusión de descubrir lo que íbamos a hacer.

Y descubrí lo mismo que comentaba antes: que no es tan malo mostrar los sentimientos que uno tiene. Desde chiquititos nos han enseñado eso de “el hombre no tiene que llorar”, “el hombre tiene que ser fuerte”, ¿no? Creo que todavía es algo que tenemos en mente, pero, cuando me emocioné allí, vi que me vino bastante bien, que no es tan malo y que la gente respeta que uno se emocione.

La película habla mucho de resistir, de aguantar el dolor sin rendirse. ¿Crees que esa filosofía define también la lucha canaria y a quienes la practican?

La define bastante bien, sí. En la lucha es eso: hay que resistir, hay que aguantar. Tenemos que resistir al contrario y aguantar el dolor. En el momento en que estamos luchando no existe el dolor y, aunque duela, intentamos no hacerle caso. El dolor pasa a un segundo plano y tenemos que resistir con todas nuestras fuerzas.

Después de tantos años compitiendo, ¿qué valores te ha dejado la lucha canaria que todavía aplicas en tu vida cotidiana?

La lucha canaria a mí me lo ha dejado todo. Todos los valores que tengo en mi vida son gracias a la lucha canaria. Siempre digo que el mayor valor que me ha dado ha sido el respeto. En la lucha tenemos que respetar a nuestro contrario y en la vida hago lo mismo: respeto a todo el mundo, sea como sea y tenga la opinión que tenga.

“Ahora sueño con volver a hacer más películas”

También me ha enseñado a ser responsable. Hay que comprometerse con los entrenamientos, con las luchas, y en la vida soy una persona responsable con mi trabajo. También me ha enseñado a ser humilde y agradecido. Siempre me gusta agradecer todo lo que tengo porque casi todo lo que tengo es gracias a la lucha.

En general, la lucha me ha dado todos los valores más importantes de la vida.

En varias entrevistas has hablado de la importancia del respeto y la humildad dentro del terrero. ¿Sientes que esos valores se están manteniendo en las nuevas generaciones de luchadores?

No creo que estemos transmitiendo realmente a la juventud lo que es la lucha canaria. Como dije antes, hay que ser humilde, respetuoso, responsable, entre otras cosas, pero creo que no lo estamos haciendo bien.

Ahora la juventud viene con muchas ganas de ganar, son muy competitivos, y no digo que eso sea malo, pero creo que primero hay que tener una base, y esa base es el respeto. A mí lo primero que me enseñaron en la lucha fue a respetar al luchador contrario. Lo segundo fue aprender a caer y, ya por último, aprender a luchar.

Hoy creo que lo primero que se enseña es a luchar y no se enseña nada más. Es una pena, pero bueno, es mi opinión.

La Lucha muestra una imagen muy íntima y poco turística de Canarias y de Fuerteventura. ¿Qué te gustaría que descubriera el público de fuera sobre la cultura canaria al ver la película?

Pues que quieran conocer la cultura que tenemos aquí en Canarias, que se den cuenta de que es una cultura muy interesante. En el caso de la lucha, es una cultura llamativa, bonita, con sentimientos y que llevamos siempre con mucho orgullo.

Yo creo que se está consiguiendo lo que el director quiso transmitir: que no somos solo islas de sol y playa, sino que también tenemos nuestras vidas aquí dentro.

“No somos solo islas de sol y playa, también tenemos nuestras vidas aquí dentro”

Has dicho que para luchar primero hay que aprender a caer. ¿Cuál ha sido la caída más importante de tu vida y qué aprendiste de ella?

He tenido varias caídas importantes en mi vida. Sí hay una que destaca sobre las demás. ¿Qué aprendí de ella? Pues que, por muy fuerte que sea el golpe que te das cuando caes, o por muy abajo que llegues, siempre se sale.

Y es algo que me ha enseñado la lucha. Como dije antes, lo primero que me enseñaron fue el respeto y lo segundo fue a caer. En la vida, en los temas personales, la lucha también me ha ayudado a salir adelante.

Con 36 años me rompí el abductor de la pierna y, aparte de eso, se me mezcló con algún problema personal. Pensé que no salía de esa. Se me quitaron las ganas y la ilusión de todo. Pero salí, y salí gracias otra vez a la lucha.

Pensé que no iba a luchar más por la lesión que tuve, pero a los dos años ya estaba recuperado. Volví a fichar por un equipo y recuperé la ilusión, las ganas de vivir, y todavía con más fuerza.

La lucha prácticamente me ha enseñado a vivir y me ha enseñado a ser persona, algo que le voy a agradecer toda la vida.

Después de esta experiencia en el cine y de toda tu trayectoria deportiva, ¿qué sueño te queda todavía por cumplir, ya sea dentro del terrero o fuera de él?

R.- Soñar he soñado muchas cosas, pero la lucha me ha enseñado que los sueños hay que trabajarlos y hay que ganárselos. Es un deporte muy sacrificado, en el que hay que dedicar mucho tiempo, muchos entrenamientos y ser muy constante.

Creo que el sueño de cualquier deportista es conseguir títulos y yo he logrado prácticamente la mayoría de los títulos que se pueden conseguir.

Ahora mismo, algo que me gustaría mucho conseguir es que volviéramos a transmitir a la juventud los valores que me transmitieron a mí mis entrenadores cuando era niño.

Y fuera del terrero, ahora sueño con volver a hacer más películas. Es un mundo que desconocía, pero que me ha gustado mucho y me gustaría repetir.

Entrevista realizada en junio de 2026 para la revista digital Culturamanía Magazine

Corrección: Sagri Hernández.

Entrevista realizada por Jesús Hernández.

Fotografías cedidas para la entrevista.