LA MUJER COMO LO HUMANO
AL PRINCIPIO DE LA HISTORIA
ULLI LUST
PREMIO ALEMÁN DEL LIBRO DE NO FICCIÓN 2025
50.000 EJEMPLARES VENDIDOS EN ALEMANIA
A LA VENTA EL 21 DE ENERO
«Las figuras femeninas dominan el arte de los inicios de la humanidad, y Ulli Lust devuelve a la vida esta diversidad con una fuerza visual y argumentativa extraordinaria.» Der Standard
UNA OBRA IMPRESCINDIBLE PARA ENTENDER NUESTROS ORÍGENES DESDE UNA NUEVA MIRADA
PRIMER CÓMIC EN GANAR EL DEUTSCHER SACHBUCHPREIS
Durante décadas, la Prehistoria se ha contado casi siempre en clave masculina: cazadores, talladores de sílex, artistas rupestres… Pero los objetos que nos legaron los pueblos del Paleolítico cuentan otra historia. La mayoría de sus figuras humanas representan mujeres, mostradas con rotundidad, sin pudor y con un protagonismo que hoy nos resulta revelador.
En este ambicioso cómic de no ficción, Ulli Lust —tras años de investigación— reconstruye ese mundo antiguo para plantear una pregunta fascinante: ¿quiénes eran realmente esas figuras que llamamos “diosas”? A través del arte más antiguo conocido, la autora abre una ventana a socie-dades donde la empatía era clave para la supervivencia y donde la aventura humana era una tarea compartida por mujeres, hombres, niños y personas no binarias.
Un libro poderoso, documentado y visualmente deslumbrante, que invita a repensar nuestra historia desde sus cimientos-

«La visión predominante durante mucho tiempo del ser humano como hombre necesita una revisión fundamental.» Jurado del Deutscher Sachbuch Preis
Un cómic sobre la imagen de la mujer en la Edad de Piedra
En La mujer como ser humano. Al principio de la historia, Ulli Lust muestra que el papel de la mujer en la historia de la humanidad ha permanecido en gran medida invisible. Según Lust, en los libros sobre la Edad de Piedra se representa principalmente a hombres cazando, tallando piedras o pintando cuevas. Sin embargo, la mayoría de las imágenes que dejaron los seres humanos de la última glaciación mostraban a mujeres. En su cómic de no ficción, ha reproducido ejemplos de estas imágenes y cuenta las historias que hay detrás de ellas.
La autora regresa primero a su propia infancia antes de centrar su mirada en la prehistoria de la humanidad. De niña, se encuentra con un montón de reglas que pretenden inculcarle un cierto tipo de vergüenza. Hay palabras y partes del cuerpo que son tabú. Mientras que los chicos pueden demostrar con orgullo la distancia a la que pueden orinar, no ocurre lo mismo con «mi chocho», el órgano sexual femenino. «No se habla de ello y no se muestra», le advierte su madre.
Cuando, ya adulta, recorre los museos contemplando las obras capitales de la historia cultural, experimenta un déjà vu. En el Museo Británico, la visitante se ve rodeada de estatuas clásicas de hombres desnudos y seguros de sí mismos, en medio de las cuales se encuentra una Afrodita desnuda, pero encogida por la vergüenza. Nuestra historia ha sido escrita principalmente por hombres durante los últimos dos o tres mil años.Por esta razón resulta aún más sorprendente echar la vista atrás a una historia anterior a esta historia, que no nos ha dejado registros escritos, pero sí objetos artísticos que dibujan una imagen opuesta notablemente radical. Nos referimos a las figurillas prehistóricas.
En la Edad de Piedra, los animales eran el motivo más frecuente de la representación artística. Sin embargo, en el caso de los seres humanos, predominan las estatuillas femeninas, como las que conocemos como la Mujer de Hohle Fels o la Venus de Willendorf. A lo largo de 30 000 años de producción artística, que se extiende entre Sudáfrica, Europa y Asia, «la mujer representa la categoría de ser humano». Estas figuras muestran el cuerpo femenino, si no con orgullo, al menos sin vergüenza. Estas figuras femeninas tienen un aspecto similar en todas partes, con pechos prominentes y una vagina claramente visible. Sobre todo, estas representaciones explícitas del sexo femenino contradicen todas las convenciones que Ulli Lust, y en realidad todos nosotros, aprendimos en nuestra infancia. A partir de estos hallazgos, la autora desarrolla su propia teoría sobre la prehistoria, en la que la mujer es el ideal humano, y no el hombre, como es habitual hoy en día.
La autora describe la sociedad primitiva como una sociedad con igualdad entre los sexos. Y como una sociedad solidaria, que también cuida de aquellos que no pueden rendir tanto. Esto lo deduce principalmente de los hallazgos en tumbas, en las que también se enterraba a personas que, por ejemplo, tenían un esqueleto deforme, algo que, al parecer, es frecuente. De ello, Ulli Lust concluye que las personas con discapacidad tenían un papel especial en la sociedad primitiva, posiblemente como chamanes.
Lo que Ulli Lust describe como la prehistoria de la humanidad es muy diferente del cliché de los hombres primitivos, en el que los hombres mandan y solo los más fuertes sobreviven. Pero ¿está científicamente demostrado? La arqueología es una ciencia que basa sus teorías en muy pocos datos, ya que hay relativamente pocos hallazgos de la prehistoria. Además, las interpretaciones que se derivan de ellos dependen en gran medida de la perspectiva de los investigadores. Ulli Lust lo muestra claramente en su cómic.
Con su cómic, Ulli Lust no pretende haber dibujado la verdad definitiva sobre la sociedad primitiva. Ella dibuja una perspectiva que comparten los investigadores actuales y que hasta ahora ha estado infrarrepresentada en la percepción general. La mujer como lo humano es, por lo tanto, una aportación importante a la visión contemporánea de la prehistoria.
La autora demuestra lo mucho que vale la pena seguir esta pista en un gran ensayo en forma de cómic. Precisamente la forma del ensayo gráfico le permite combinar los resultados científicos, desde la arqueología hasta la paleontología, con la narrativa artística y la claridad visual que caracterizan a este medio.
Ulli Lust, nacida en Austria, vive en Berlín, tiene 58 años y es profesora en la Universidad de Hannover. Se dio a conocer con la novela gráfica autobiográfica Hoy es el último día del resto de tu vida, que tras su publicación en otoño de 2009 causó sensación también a nivel internacional, por lo que fue galardonada en el prestigioso festival de cómic de Angulema y con premios estadounidenses.





