Aborá Cel: “Cada canción es una forma de contar historias que necesitan ser escuchadas”

Aborá Cel habla para Culturamanía sobre su universo creativo y el lanzamiento de MundOrigen, un proyecto que tiende puentes entre lo local y lo global, donde la música se convierte en herramienta de memoria, identidad y transformación social a través de historias que merecen ser contadas.

Aborá, cuentas con una formación sólida como violinista en el Conservatorio y te has formado en canto con referentes como María Mérida. ¿Cómo han moldeado estas dos disciplinas tu identidad actual como artista polifacética?

R- Pues casi que con María di mis primeros pasos en la música, la conocí cuando era muy niña, era como mi abuela. No sólo me enseñó canto sino cómo caminar en la vida. Era una persona muy sabia y me enseñó mucho. Siempre la tengo presente y me acuerdo mucho de sus sabios consejos. 

Mi formación como violinista es gracias a mi madre, que me llevaba al  Conservatorio de Buenavista a Santa Cruz haciendo un esfuerzo increíble varios días en semana.  Esta formación me ha servido mucho para poder marcar unas bases en la música, sobre todo en la música reglada, lo que me ha permitido avanzar profesionalmente en mi carrera musical.



Has pasado por escenarios internacionales como el Balkan Youth Festival en Bulgaria y nacionales como Fimucité o el Festival de Almagro. ¿De qué manera estas experiencias en contextos tan diversos han influido en el sonido ecléctico que te caracteriza hoy?

R- Pues cada uno de esos escenarios me ha dado parte de lo que soy cómo música. El Balkan Youth Festival en Bulgaria me dió la oportunidad de conocer en profundidad la música de los Balcanes, que me encanta y caracteriza mucho los estilos que me definen como artista.

Mi participación en el El Fimucité como violinista y teclista para mí fue una oportunidad única para crecer como música instrumentista y me ha abierto muchas puertas después de mi participación en este gran Festival. Aprendí muchísimo y conocí a personas maravillosas dentro del equipo. 

El Festival Internacional de Teatro Clásico de Almagro se lo agradezco a Ernesto Rodríguez Abad con quien tengo la suerte de trabajar asiduamente. La mezcla de poesía, relato, narración y música en un mismo espectáculo para mí fue un descubrimiento y considero que es pura magia esa fusión que nos ha llevado a festivales tan importantes como el Festival de Almagro.

Fotografías de Beatriz Calzadilla. @canubea_foto



Fuiste la voz solista en la banda sonora de la película de animación «Mariposas Negras» (Goya 2025), compuesta por Diego Navarro. ¿Qué supuso para ti emocional y profesionalmente participar en un proyecto con tanto reconocimiento y carga social?

R- Mi participación en Mariposas Negras se origina en el Fimucité donde tuve el gran honor de conocer a Diego Navarro, director del Festival. Para mí fue una gran oportunidad aportar mi granito de arena en esta película que ya ha dado la vuelta al mundo. Además, con un mensaje tan necesario en estos momentos. Me ha abierto muchas puertas mi participación en Mariposas Negras, estoy muy agradecida por ello.

Tu música fusiona raíces canarias con fado, ritmos balcánicos y música sefardí, entre otros. ¿Cómo logras que convivan estas tradiciones globales con la identidad canaria sin que pierdan su esencia?

R- Considero que al final mis gustos musicales se dejan entrever siempre en lo que hago, ya sea música compuesta por mí como versiones de otras canciones. Pero siempre hay una mezcla de esas influencias. Al final lo que escuchas te define un poco como artista. A lo largo de mi vida me he ido nutriendo de diferentes influencias, siempre teniendo en cuenta mi origen, esa raíz canaria que nos rodea y luego todas esas influencias que te traen sobre todo participar en proyectos diversos, con personas de diferentes orígenes y con estilos diferentes. Ahí creo que es donde está la magia, que cada uno trae un poquito de lo que conoce para quedarse en las canciones que interpretamos.

A menudo mencionas que tu música es una herramienta de cambio social. ¿Cuál es la responsabilidad que sientes como compositora al abordar temas como la igualdad, la salud mental o la justicia social?.

R- Para mí todo lo que hago tiene una responsabilidad social. Y creo que me viene de mi trayectoria durante años como trabajadora en el ámbito social y comunitario, en proyectos para mejorar  la  convivencia en la diversidad y promover la igualdad. Un trabajo que me formó como profesional y como persona. Me gustaba mucho, y de alguna manera lo he seguido ejerciendo ahora pero a través de la música. Todas las canciones tienen un mensaje, es comunicar a través de la música, además de denunciar injusticias y visibilizar realidades de personas valientes y resilientes que no tienen un lugar para poder expresar lo que quieren.

«Mundorigen» se define como un puente entre lo global y lo local. ¿Qué significa para ti este título y qué esperas que el oyente descubra al realizar este «viaje emocional y colectivo»?

Para mí, ‘MundOrigen’ es como un puente que permite que historias pequeñas en orígen transciendan al mundo. Historias que nos rodean que necesitan ser contadas. Heroínas que no salen en las grandes películas, como Rosario Miranda por ejemplo, de quién habla la canción del álbum ‘Nadie me dijo tu nombre’. Una mujer trans original de Buenavista del Norte, a día de hoy considerada un referente del colectivo LGTBIQ+, que vivió en la época de la posguerra, y que aún teniendo todo en su contra decidió defender quién quería ser. Es una historia local que puede ayudar a que otras personas, en otros lugares del Mundo se sientan identificadas. 

Fotografías de Beatriz Calzadilla. @canubea_foto

En el álbum encontramos temas como «Verde», que nace del dolor por el incendio de Tenerife en 2023. ¿Cómo fue el proceso de transformar esa devastación en un mensaje de resiliencia y esperanza para las islas?

R- Los incendios siempre me han afectado muchísimo, como a todos los canarios y canarias, y ese especialmente fue devastador. Necesitaba hacer algo y decidí escribir esta canción que me ayudó a procesar ese momento. Quería mandar un mensaje de esperanza y recordarnos la fortaleza del territorio canario, de que mucha de nuestra naturaleza renace gracias a que vivimos en una isla volcánica.

Canciones como «Garajado» o «Mujeres de sal» rescatan historias reales y memorias olvidadas. ¿Qué importancia tiene para ti el fortalecimiento del patrimonio cultural y la visibilización de estas vivencias históricas en tu obra?

R- Pues casi que tienen más importancia estas historias que la propia obra en sí. De alguna manera decidí componer sobre ellas porque no deben ser olvidadas. ‘Garajado’ es una historia real de un refugiado político que sobrevive durante años escondido en la costa de Los Silos y Buenavista del Norte gracias a que su propio pueblo lo protege. Una historia que pone en valor ese sentimiento comunitario de un territorio que no podemos perder. Además de ser nuestra historia, y no podemos olvidarla para no volver a repetir los mismos errores. Esta historia la conocí gracias a la novela ‘Garajado’ de Ernesto Rodríguez Abad. La canción fusiona la letra de la canción con un pequeño fragmento de la novela narrada por Ernesto. Justo recientemente estrenamos un videoclip, realizado por Candilejas Producciones que les invito a ver. La verdad que refleja muy bien esta historia y es una maravilla trabajar con Ruth Angielina directora y productora del videoclip.

‘Mujeres de Sal’ es mi debilidad, habla de las grandes invisibilizadas: las mujeres que se quedaron en las islas, mientras sus maridos emigraron a Cuba en los principios del siglo XX. Algunos de ellos dejaron su vida en el mar pero otros decidieron no regresar. La canción se desarrolla entre una ‘folía’ y un ‘son cubano’, reflejando el vínculo cultural e histórico entre estas ‘dos orillas’. Es una canción dedicada a esas mujeres valientes de ambas orillas que a pesar de vivir en un contexto histórico de desigualdad y dependencia, sacaban solas a sus familias adelante. 

«Mundorigen» incluye 10 composiciones propias, desde tu primera obra «Nos dejaste tu mirada en el mar» hasta temas de corte introspectivo como «El abismo». ¿Cómo describirías tu evolución personal desde aquella primera canción hasta el lanzamiento de este disco en 2026?

R- Pues es curioso porque yo lo veo casi como un proceso vital, un aprendizaje continuo que me ha llevado hasta este momento. Todo comienza con ‘Nos dejaste tu mirada en el mar, que llegó en un momento en el que no me había planteado ser compositora. Fue la pérdida de mi tía Nieves la que me animó a escribir una canción sobre ella para que de algún modo estuviera más cerca. Y ya una vez que empiezas a componer creo que empiezas a observar diferente, todo lo que te importa y quieres mostrar al mundo lo vas convirtiendo en canción. 

El Abismo es otra de las canciones que considero de las más personales pero creo que muchos/as artistas se pueden identificar con la letra. Aquello que no se vé de este mundo de escenarios y aplausos, que es la parte de exponerse en público y lo que supone, además de todo lo que pasa antes de subir al escenario, ese abismo que se siente a la hora de subir a un escenario importante por primera vez, todo eso de lo que no se habla que hace que el público crea que los artistas nacen para estar ahí pero que realmente nos  vamos ‘curtiendo’ con los años.

Con el lanzamiento de mi primer disco, siento que cada una de esas 10 canciones ahora tuvieran un lugar en el mundo simplemente por el hecho de estar en el disco. Es muy romántico y muy de los 80 lo sé. Pero siento que ahora están en el lugar que se merecen, que cada una de ellas, con su historia, su idiosincrasia, están ahí para quien quiera escucharlas. Y eso es lo que me hace realmente feliz y agradecida de esta profesión. Además, siempre me gusta agradecer al equipo de trabajo, a cada uno de los músicos/as que han aportado a cada una de las canciones llevándolas a otro lugar y transformándolas para que sean lo que hoy son. 

Fotografías de Beatriz Calzadilla. @canubea_foto