sábado, marzo 29, 2025

«Días de sol y sombras» en el Teatro Guimerá: Cuando la luz y la sombra bailan juntas

El pasado miércoles 19 de marzo, el Teatro Guimerá de Santa Cruz de Tenerife acogió el estreno de la compañía Cía. Enbedanza con su espectáculo Días de sol y sombras. La más reciente creación de la compañía, dirigida por Alfredo del Rosario Hernández, ofreció una velada en la que la danza se transformó en el reflejo mismo de la existencia: un vaivén entre la luz y la oscuridad, entre la risa y el llanto, entre la certeza y la incertidumbre. 

Desde el primer instante, la puesta en escena capturó al público con una atmósfera envolvente en la que la iluminación y la escenografía jugaron un papel determinante. Cada destello de luz, cada sombra proyectada, acompañó los movimientos de las bailarinas, otorgando una sensación de constante transición, como si el tiempo mismo danzara sobre el escenario. Y es que esa fue la gran temática de la obra: el paso del tiempo y la huella que deja en cada uno de nosotros.

La interpretación del elenco fue sobresaliente. Eva García Rodríguez, Nuria Escuela Magdaleno, Sandra Negrín Rodríguez, Daniela Pérez Lafee, Ithaysa Torres González, Eva Merino Castillo, Cristina Pérez Díaz, Enzo Prakash Tagliaferro, Iraya Noble Vigil, Ainhoa Jiménez Calvo y Maithe San Gil Rodríguez, bajo la dirección del propio Alfredo del Rosario Hernández, desplegaron una entrega absoluta. Cada una de ellas, con su singularidad y expresividad, dotó a la obra de una diversidad enriquecedora, recordándonos que la danza es un lenguaje universal capaz de trascender cualquier barrera.


Cía. Enbedanza, con tres décadas de trayectoria, ha sido pionera en la inclusión de personas con discapacidad en la danza profesional, demostrando que el arte es un lenguaje sin fronteras. Días de sol y sombras no solo emocionó, sino que también dejó un mensaje profundo sobre la importancia de la memoria y la transformación constante del ser humano.


La narrativa de Días de sol y sombras se tejió con hilos invisibles, entrelazando recuerdos, emociones y reflexiones sobre el tiempo. Como una brisa que roza las hojas al alba, los bailarines nos llevaron de la mano por una travesía en la que la nostalgia, la esperanza y la efímera belleza del instante se fundieron en un solo compás. Cada movimiento fue un eco de la memoria, una sutil marca en la piel del espectador que nos recordó que la vida es una sucesión de estaciones que se abrazan y se despiden sin que podamos detenerlas.

El Organismo Autónomo de Cultura de Santa Cruz de Tenerife merece un reconocimiento especial por apoyar y dar visibilidad a espectáculos como este, que no solo enriquecen la escena cultural, sino que también abren espacios de inclusión. Días de sol y sombras no fue solo un espectáculo de danza; fue una lección de vida, un recordatorio de que la cultura, cuando se quiere, se hace y se disfruta desde la diversidad.


Sin duda, una noche inolvidable en la que el arte y la sensibilidad se dieron la mano sobre un escenario tan ilustre como el del Teatro Guimerá de la capital chicharrera. 

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