El Salt, el mirafondo de nuestra humanidad. Por Álex Ro

Visitar El Salt es hacer el ejercicio de saltar al espacio en donde nuestras huellas más remotas han marcado el barro de la humanidad, un lugar en donde la tierra nos dejó una fotografía de hace miles de años, una imagen desleída por el paso del tiempo, un fotograma de tierras y huesos, de hogueras y piedras, un retrato en donde nos reflejamos nosotros los seres humanos, una estampa de neandertales, de casi los últimos neandertales.

Empeñados en hacer inteligible ese retrato en donde nos reflejamos nosotros los seres humanos, un equipo multidisciplinar de la Universidad de La Laguna, dirigido inicialmente por la Catedrática Bertila Galván, y en la actualidad por Carolina Mallol y Cristo Hernández, llevan 40 años rascando centímetro a centímetro la tierra para delimitar colores, líneas y formas de esta imagen deformada, distorsionada, a veces errática, que se nos muestra desde nuestro actual mirafondo. Y para ello, han empleado todos los rudimentos a su alcance: geoarqueología, bioarqueología molecular, paleogenética… lo que les ha llevado a ser merecedores del IV Premio Nacional Palarq de Arqueología y Paleontología en diciembre de 2025.

Por ello, realizar una visita a este yacimiento organizada por el Ayuntamiento de Alcoi, y tener como cicerones a los directores de la excavación, es hacer de nuestro pasado una necesidad, saltando alrededor del tiempo para resignificar simples esquirlas de sílex y dotarlas del mismo valor social pretérito en nuestro presente. Visitar El Salt es visitarnos a nosotros y nosotras, es volver a nuestra esencia.

Texto y fotografías de Álex Ro