jueves, mayo 30, 2024

BARBIE, mucho más que una película entretenida protagonizada por la más famosa muñeca del mundo. Por Luis Méndez

(contiene spoilers)

¡Que placentero está resultando ser el ver a tanta gente en las salas de cine estos días!* Barbie está arrasando y aparentemente acabará siendo el gran éxito de este verano, y puede que de todo el año también, de lo cual me alegro bastante. Asimismo, los datos de taquilla a nivel mundial que se han publicado en lo correspondiente al fin de semana de su estreno, simultáneo con Oppenheimer, el último filme dirigido por Christopher Nolan, están siendo sorprendentemente muy buenos a nivel internacional para ambas películas. Son por lo tanto excelentes noticias para el cine en estos tiempos financieramente difíciles para esta industria del ocio donde ni siquiera Indiana Jones ha podido salir airoso, por lo que todos los cinéfilos debemos regocijarnos de ello. La potentísima campaña de marketing coloreada de rosa ha resultado ser muy efectiva, todo sea dicho (y que por cierto nos hace recordar a la de la ‘Batmanía’ de 1989).


Ha sido la aclamada cineasta Greta Gerwig (Ladybird, Mujercitas) la que se propuso guionizar, junto a su pareja Noah Baumbach, y a su vez dirigir, bajo encargo, esta tremenda cinta que cuenta como protagonistas con la siempre estupenda y atractiva Margot Robbie en el papel de la Barbie rubia estereotipada y con Ryan Gosling interpretando al más destacado de los muñecos Ken. Ambos se ven acompañados de un nutrido reparto que incluye los nombres de America Ferrera, los conocidos cómicos Will Ferell y Kate McKinnon, o Simu Liu, entre otros, así como de algunos destacados cameos, particularmente el del carismático luchador del pressing-catch John Cena y el de la popular y seductora cantante Dua Lipa. La película esta insuflada de una banda sonora esencialmente pop (Billie Eilish, Dua Lipa, Mark Ronson,…) y en algunos casos rock (Matchbox Twenty) que, como no podía ser de otra manera, se ajusta a la perfección a cada una de las escenas correspondientes dentro del metraje. Por otro lado, la peli posee un acabado técnico impecable con fotografía del premiado Rodrigo Prieto (El irlandés, Silencio, Argo, Los abrazos rotos, Babel, Biutiful, Brokeback Mountain,…), sobre todo palpable en cuanto a la recreación de ese lugar aparentemente ficticio, mágico y perfecto llamado Barbieland donde cohabitan los diferentes tipos de Barbie (desde Barbie embarazada hasta Barbie presidenta) y los distintos Ken que están a su servicio, así como el extraño y descolocado Allan (Michael Cera), y en el cual predomina el plástico, el color rosa y otros elementos distintivos de la famosa muñeca (y en el que conste que el agua es algo imaginario).


En el mundo real, adonde viaja la Barbie de Robbie, acompañada del Ken de Gosling, en busca de su particular “mago de Oz”, tras haberse inexplicadamente producido unos sucesos anormales en Barbieland, se encuentran otra serie de personajes como la adolescente Sasha (Ariana Greenblatt), su madre Gloria (America Ferrera) y los empleados de Mattel. Estos personajes, empezando por el propio directivo de la empresa, interpretado por Will Ferell, nos recuerdan que nuestro mundo tiene también sus espantapájaros, leones cobardes, hombres de hojalata, munchkins, brujas,… aunque todo esto nos cueste verlo a simple vista. Y en medio de ambos mundos encontramos al importantísimo personaje de Ann Ruth, la creadora de Barbie (Rhea Perlman), y del que podríamos estar hablando un buen rato aquí. Y es que uno de los puntos fuertes de la peli radica en sus diversos personajes y las excelentes actuaciones ofrecidas por prácticamente todo el reparto. Hay asimismo un momento musical inaudito, el de “I’m just Ken”, interpretado magistralmente por Gosling (que cabe recordar aquí iba dirigido a ser uno de los Backstreet Boys).Es un segmento que rivaliza en lo absurdo con el viral “Peaches, peaches, peaches” interpretado por Jack Black enSuper Mario Bros. Este momento se ve acompañado de un baile coreografiado, digno de los mejores musicales, que se inspira principalmente en Cantando bajo la lluvia, West Side Story y Grease. A todas estas, no se puede obviar las influencias, a veces solo puntuales, eso sí, que ha tenido esta peli, entre las cuales cabría mencionar, además de las ya mencionadas, las de 2001: Odisea del espacio, Matrix, El resplandor, Historias de Filadelfia, Clueless, Un americano en París, o El show de Truman. Tampoco se puede pasar por alto los guiños a las distintas muñecas Barbie retiradas del mercado.

Llegados pues a este punto, Barbie a priori no parece ser mucho más que una película norteamericana live-action de corte fantástico que está construida en base a ese popular juguete de la empresa Mattel que a lo largo de los años se ha forjado en un icono cultural dentro de nuestra sociedad moderna (y cuya historia, por cierto, es bastante interesante). De forma equivocada, cuando se anunció el rodaje de Barbie, muchos pensaron (incluido vuestro servidor) que esto iba a ser una peli dirigida a niñas pero, una vez visto el acabado final, no es así en absoluto. La cosa está en que la genial Gerwig rodó este filme de forma magistral convirtiéndolo en una sátira social altamente impregnada de ideas y discursos feministas, alejándose asimismo de los patrones más propios del cine comercial; así pues, esta peli no encaja con las expectativas habituales de un hipotético público infantil. Nos encontramos aquí con una comedia bien barnizada de humor y muy visual, cierto es, aunque de corte adulto y muy dispuesto a la reflexión sobre este tema tan actual que es el feminismo. E increíblemente todo funciona como un reloj. Por eso, no lo dudo, esta peli acabará siendo recordada en años venideros, le pese a quien le pese.

Cierto es que este otro enfoque ha hecho que Barbie haya levantado algunas ampollas, más que nada dentro del sector más conservador y prejuicioso de la población, debido a que lo que se dice en ella puede ser contemplado como una gran bofetada en toda la cara dirigida a todos aquellos que se sienten incómodos ante todo lo que es muy poco masculino, como el color rosa, sin ir más lejos. Son habitualmente individuos que de forma consciente o no pasan por alto de forma reiterada que la mitad de los seres humanos son mujeres, las cuales, todo sea dicho, ya están acostumbradas a oír una y otra vez todo tipo de excusas para intentar minimizarlas y justificar ese statu quo que históricamente las coloca a ellas por detrás de ellos en los asuntos realmente importantes del mundo en el que viven, como puede llegar a ser la direccion de una empresa (incluida la de la propia Mattel, ojo). De hecho, es precisamente este público más negado o reticente a los cambios sociales el que debería ver este filme y tomar recortes de algunas de las cosas a las que se alude en él en distintos momentos de la peli.


No obstante, hay algunos espectadores que no lograrán entender esta peli y sobre todo su mensaje global, como ha sido el caso del conocido crítico de cine Carlos Boyero; es difícil que muchas de las referencias que se hallan en la misma consigan ser captadas por determinadas mentalidades varoniles a las que les suena vagamente términos como ‘patriarcado’ o ‘neomachismo’ sin saber muy bien cómo definirlos. Precisamente por ser incapaces de asimilar e interpretar el significado de muchas de las distintas ideas, referencias y alusiones que se presentan a lo largo de toda la película, como el simbolismo de las cholas, el dardo envenenado a los fans de La liga de la justicia de Zack Snyder, el guiño a Sylvester Stallone y su abrigo setentero, y sobre todo el discurso de Ann Ruth, y el de Gloria, o las ocasionales frasesitas que suelta su hija, o la Barbie rara (Kate McKinnon), muchos tendrán inevitablemente una experiencia deficiente en el momento que lleguen a ver Barbie, si algún día obviamente deciden salir de esa cueva mental en la que están y visionarla. Posiblemente, esto les ocurre también con muchas de las películas que ha dirigido Pedro Almodóvar, o en algunos casos incluso una simple bandera arcoiris, sintiéndose en cambio mucho más cómodos con un western o un actioner repleto de testosterona. Asimismo, acabarán seguramente menospreciando la película de Barbie (que conste que ya muchos lo han hecho, incluso sin haberla visto), la tacharán de panfleto ideológico (al no poder tacharla de insustancial), y se frustararán ante la alta valoración que gran parte de los espectadores le están dando.

Barbie es por lo tanto una peli espléndida que para mí se halla entre lo mejorcito que se ha estrenado en lo que va de año, y esto lo digo de forma asertiva. Hay aquí un gran trabajo palpable de Greta Gerwig en la dirección, de Margot Robbie y Ryan Gosling en la parte interpretativa, y por lo general de todo el resto del equipo de producción involucrado. En pocas palabras, nos encontramos ante una cinta bastante entretenida no exenta de contenido; Barbie es divertida y de forma paralela sirve para hacernos reflexionar sobre determinadas cuestiones actuales, tanto a hombres como a mujeres. Es mucho más que un mero entretenimiento, vamos. Espero pues que algunos premios caigan por el camino, porque serían muy meritorios desde mi punto de vista. No en vano, somos muchos los que hemos salido del cine con una muy buena impresión de esta peli. No me cabe la menor duda de que Barbie es una peli necesaria y que lógicamente resultará incómoda para todos aquellos, todavía numerosos, varones de la vieja escuela de esta sociedad (muchos de los cuales no son plenamente conscientes de su situación, ojo). Eso sí, constato también que somos afortunadamente más de unos cuantos que tenemos bastante claro que no pertenecemos a ese elenco. Insisto pues en que vayan a verla si no lo han hecho ya y que se unan a esta locura de la ‘Barbiemanía’, y que en definitiva comprueben por ustedes mismo que la muy disfrutable Barbie no es una simple peli más como muchos podrían falsamente creer.


* Como muestra de ello, la sala grande del Yelmo Meridiano en Santa Cruz de Tenerife (es decir, la número 8) estuvo el pasado martes 25 de julio, 2023, llena a tope para visionar en VOSE a Barbie. En la sala había un público masculino bastante amplio para ver esta peli. Aprovecho para decir que entre esos varones ahí estaban dos de mis alumnos de bachillerato del curso pasado. Señalo aquí de paso que ninguno de ellos es gay (¿se me entiende por donde voy con este inciso, no?) Ellos van casi todos los martes a ver una peli en VOSE y puede caer tanto una Babylon o una Asteroid City como una de Marvel o la última de Indiana Jones. Sí, la verdad es que me alegré mucho verlos en esa sala, una muestra de que, a pesar de todo, algo se está haciendo bien.

Cartel promocional de la película

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