Pastora Soler dejará huella en Tenerife el próximo 21 de septiembre, en el Auditorio de Tenerife. El festival Mar Abierto trae a la cantante gaditana con su nueva gira de aniversario ‘Rosas y Espinas – 30 Años’. Las entradas están disponibles en www.festivalmarabierto.com y www.auditoriodetenerife.com.
La artista, también visita en mayo las Palmas de Gran Canaria, de la mano del festival de ciclo, donde ya ha colgado el cartel de sold out (todo vendido).
Pastora Soler (1978) es natural de Coria del Río, Sevilla. Su inconfundible talento y talante parten de su temprana vinculación a la música. Su pasión por este arte se inició con la copla, estilo que deja entrever en múltiples temas de su carrera como solista. Durante estas tres décadas ha tenido la oportunidad de colaborar con otros referentes musicales como Raphael, David Bisbal, Alejandro Sánz, Malú, Vanesa Martín o Manuel Carrasco, entre otros.
A pesar de lanzar su primer disco ‘Nuestras coplas’ en 1994, no fue hasta su tercer álbum ‘Fuente de luna’ (1999) cuando dio el salto al panorama musical español con fuerza. De este proyecto destaca su canción ‘Dámelo ya’.
En la década de los 2000 consolida su imagen como artista, inconfundible por su cabellera pelirroja, talento vocal y presencia bajo los focos. Consiguió un disco de oro con un álbum homónimo (2005) y recibió múltiples premios, entre ellos, el Dial.
Desde entonces ha seguido escalando hacia la cúspide del mercado musical en España, obteniendo galardones como el Premio Senado Mujer 2008 o el Premio de la Música ese mismo año.
También destaca su paso por televisión, ya que fue la representante de España en Eurovisión en el año 2011, con el tema ‘Quédate conmigo’, concurso en el que obtuvo la décima posición entre un total de 26 países participantes. Posteriormente, colaboró como jurado del programa de talentos musicales ‘Número Uno’ (2013) y fue invitada de ‘Tu Cara me Suena’ (2024), donde imitó a Lady Gaga.
Tras afrontar problemas de salud que le impedían actuar con normalidad, regresa a los escenarios en 2017 con nuevos lanzamientos y su álbum ‘La calma’, con el que alcanza su primer número 1 en ventas nacional. Luego, llegaron ‘Sentir’ (2019) y ‘Libra’ (2022).
El 15 de noviembre publicará ‘30’, donde recoge su nuevo single ‘30 veces’ y sus canciones más populares, entre otras sorpresas.
Los conciertos de Festival Mar Abierto cuentan con el apoyo del Gobierno de España a través del Ministerio de Industria y Turismo, la Unión Europea a través de los fondos Next Generation y el Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia, el Gobierno de Canarias, Turismo Islas Canarias – Canarias Latitud de Vida, Instituto Canario de Desarrollo Cultural, Cabildo de Gran Canaria – La Isla de Mi Vida, Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria a través de la concejalía de Cultura y de Promoción Las Palmas. Producido por Mar Abierto Producciones, colaboran: Cervezas Victoria, Ahembo – Pepsi Cola, Naviera Armas, Hotel AC, Hotel Silken Atlántida, Sonopluss, TecnoSound y Alkur.
Mappa Festival regresa el próximo 19 de abril al anfiteatro del Siam Park de Adeje. En su estreno de este 2025, esta destacada muestra de música electrónica ya ha anunciado al italiano Joseph Capriati como primer dj para su opening. Como es habitual, Mappa conformará su cartel de artistas con algunos de los dj internacionales más destacados del momento.
Para esta nueva entrega, Mappa reforzará su genuino concepto 360º en el que los dj casi estarán integrados con el público, ofreciendo así una conexión única entre los artistas y los asistentes, gracias a un gran despliegue técnico, de iluminación, láser y pantallas led.
Las entradas para la próxima edición se pueden conseguir a través de la www.mappafestival.com. Hasta el momento, el festival ya ha completado con total éxito las dos primeras fases de pre registro y además ya ha agotado la venta de todos los reservados.
Mappa Festival, bajo el auspicio de la marca GreenWorld Festival, se ha establecido rápidamente como unas de las muestras de referencia de las Islas Canarias, gracias a una producción de alta calidad que permite una experiencia inmersiva para todos los asistentes. El festival cuenta con el patrocinio del Gobierno de Canarias, el área de Juventud del Gobierno de Canarias y Turismo de Tenerife.
Joseph Capriati, nacido en Caserta, Italia, en 1987, es un destacado DJ y productor de techno reconocido a nivel mundial. Inició su carrera a los 11 años, actuando en eventos locales bajo el seudónimo ‘Prince J’. En 2007, lanzó su primer EP, ‘C’est la Vie’, que marcó el comienzo de su trayectoria profesional en la escena electrónica. A lo largo de los años, ha actuado en festivales de renombre como Awakenings y Monegros, consolidándose como una figura clave en el circuito techno internacional.
Además de su habilidad en la producción musical, Capriati es conocido por sus maratónicas sesiones en vivo. En noviembre de 2017, realizó un set de 25 horas y media en el Heart Club de Miami, superando su propio récord en abril de 2019 con una presentación de más de 27 horas en el festival Sunwaves de Rumanía. Estas hazañas destacan su resistencia y dedicación a ofrecer experiencias musicales inmersivas a su audiencia. En 2020, lanzó su tercer álbum, ‘Metamorfosi’, que refleja su evolución artística y versatilidad en la producción de techno melódico y enérgico.
En 2022, Capriati colaboró con UNICEF en un evento benéfico titulado ‘Joseph Capriati and Friends’ en el Estadio Diego Armando Maradona de Nápoles, con el objetivo de ayudar a los niños afectados por la guerra en Ucrania. Ese mismo año, inició la serie de eventos ‘Metamorfosi’ en el club Amnesia de Ibiza, presentando una mezcla de techno, house y sets melódicos. La residencia continuó en 2023, expandiéndose a ocho fechas en 2024, consolidando a ‘Metamorfosi’ como una de las fiestas más destacadas de la isla.
El próximo miércoles, 19 de marzo, tendrá lugar en Buenos Aires (Argentina) la lectura de finalistas de la octava edición de los Premios Quirino.
La capital argentina acogerá esta rueda de prensa, de la mano de la nueva Directora de los Premios Quirino, Silvina Cornillón.
Este acto podrá seguirse de manera online a través del canal de Youtube de Premios Quirino, el 19 de marzo a las 12:30 h. (Argentina) y 16:30 h. (España)
ÚLTIMOS DÍAS PARA LA INSCRIPCIÓN AL FORO DE COPRODUCCIÓN Y NEGOCIO
Los profesionales interesados en participar en el Foro de Coproducción y Negocio, el área de industria de los Premios Quirino aún tienen oportunidad de inscribirse. Más de 200 profesionales de 25 países participaron en la última edición de este espacio en el que se organizaron 1415 reuniones B2B. Entre las 155 empresas participantes, han estado presentes productoras, distribuidoras, agencias de ventas, canales de TV y plataformas de streaming.
Los interesados en participar deberán inscribirse antes del 13 de marzo a las 23:59 horas de México.
Esta nueva edición del Foro de Coproducción y Negocio es posible gracias al patrocinio principal del Cabildo de Tenerife a través de Turismo de Tenerife y la Tenerife Film Commission. La actividad también cuenta con el patrocinio de ICEX, Animation From Spain y PROEXCA.
52 OBRAS NOMINADAS A LA OCTAVA EDICIÓN DE LOS PREMIOS QUIRINO
Seleccionados entre 263 postulaciones, 52 trabajos de 14 países aspiran a un lugar entre los finalistas en las diez categorías de estos galardones creados con el objetivo de promocionar el talento y la industria de la animación iberoamericana. Los finalistas se conocerán durante la tercera semana de marzo en Buenos Aires, en la ceremonia que se transmitirá en streaming, mientras que los ganadores serán anunciados en la gala de entrega de premios que se celebrará el 10 de mayo en San Cristóbal de La Laguna, Tenerife, con el patrocinio principal del Cabildo de Tenerife, a través de Turismo de Tenerife.
España, Brasil, Portugal y Argentina encabezan el listado de nominaciones con 27, 14, 12 y 11 trabajos, respectivamente. En este primer corte también se incluyen cuatro obras de Chile, cuatro de México y dos de Uruguay. Por su parte Colombia, Costa Rica, Cuba, Ecuador, Panamá, Perú y República Dominicana cuentan con una obra candidata cada uno.
La octava edición de los Premios Quirino tiene el patrocinio principal del Cabildo de Tenerife a través de Turismo de Tenerife y la Tenerife Film Commission, además del patrocinio de Promotur Turismo Canarias, ICAA, ICEX España Exportación e Inversiones, PROEXCA y Gobierno de Canarias; la colaboración del Ayuntamiento de San Cristóbal de La Laguna, Acción Cultural Española a través del Programa para la internacionalización de la Cultura Española (PICE), CAACI, Programa Ibermedia, OEI, RTVE, La Liga de la Animación Iberoamericana, Retina Latina, Filmin, Multicines Tenerife y Culturamanía; y el apoyo de DIBOOS, SAVE, Pixelatl, Animation! Ventana Sur, Weird Market, La Mesta, Pantalla, Clúster Audiovisual de Canarias y Annecy Festival; así como el de las asociaciones de creadores y productoras de animación.
Clive Owen encarna al personaje creado por Dashiel Hammett, al que dio vida Humphrey Bogart en «El halcón maltés», en esta miniserie creada por Scott Frank («Gambito de dama»)
El próximo martes 11 de marzo llega a Filmin en exclusiva la serie estadounidense «Monsieur Spade», una producción de AMC creada por Tom Fontana («Oz») y Scott Frank («Gambito de dama»), quien además dirige los seis episodios. Clive Owen («Hijos de los hombres») protagoniza la serie dando vida al detective Sam Spade en una historia que se sitúa en Bozouls (Francia), 20 años después de los acontecimientos en los que Spade, interpretado entonces por Humphrey Bogart, se vio envuelto en «El halcón maltés» (John Huston, 1941), la adaptación cinematográfica más célebre del personaje creado por Dashiel Hammett. En «Monsieur Spade», Sam Spade vive retirado y tranquilo en un pueblecito francés, pero se ve obligado a volver a la acción cuando seis monjas de la región aparecen asesinadas y su antiguo adversario Philippe Saint-Andre (Jonathan Zaccaï) parece estar de algún modo involucrado.
«Cuando comienza la historia, le están haciendo un examen de próstata. Le dicen que tiene las primeras etapas de un enfisema y le piden que deje de fumar. Y no lleva sombrero de fieltro, ni abrigo, ni siquiera lleva un arma. Simplemente vive una vida muy tranquila». Así introduce Scott Frank a Sam Spade en esta serie que se apropia y trata de modernizar a un icono del género negro muy anclado a la sociedad y a la masculinidad de la primera mitad del siglo XX. «Hoy en día, hay mucho que decir sobre los hombres blancos de mediana edad: los malos modelos a seguir y los posibles nuevos modelos. Pensé en tipos como Humphrey Bogart o Sam Spade o Philip Marlowe: ¿qué pasa con ellos cuando envejecen?», explica Frank.
La serie se beneficia de la que posiblemente es la mejor interpretación de Clive Owen en los últimos años. El actor no dudó ni un momento en aceptar el papel de este Sam Spade crepuscular cuando le llegó la propuesta: «Soy un gran fan del género. Soy un gran fan de Bogart y, a su vez, de Spade. Y soy fan del Philip Marlowe de Raymond Chandler, así que todo ese mundo me resulta muy emocionante. Y luego añades a Scott Frank, a quien considero uno de los mejores escritores que hay. He leído varios de sus guiones a lo largo de los años y siempre lo he tenido en la más alta estima», reconoce el actor, que bromeó con el director y guionista sobre esta versión más tierna y empática de Sam Spade: «Teníamos una broma recurrente con Scott a lo largo del rodaje. Le dije que me había embaucado porque este no era el Sam Spade con el sombrero, la pistola, el abrigo que todos recordábamos».
El traslado de Sam Spade a la Francia de los años 60 es mucho más que un giro pintoresco para rodar planos bonitos de la occitania gala. El impacto de la Guerra de Argelia en la sociedad francesa de la época juega un papel muy relevante en la trama. Como explica Clive Owen: «Es algo muy real y que pertenece a la historia francesa, y nos da una base muy sólida. Es algo que afectó profundamente a muchos de los personajes de la historia y simplemente ayuda a que esta tenga resonancia». Frank añade: «Tiene relación con una crisis de indentidad francesa. Mientras que en la Segunda Guerra Mundial, los buenos, los malos, la razón para luchar, todo eso estaba claro para todo el mundo, la guerra de Argelia fue algo diferente. Fue como Vietnam, para los estadounidenses. Solo que los franceses no hablan realmente de la guerra de Argelia como nosotros hablamos de Vietnam».
Junto a Clive Owen, en el reparto, destacan figuras ilustres del cine francés como Dénis Menochet («As bestas»), Louise Bourgoin («Un feliz acontecimiento») o Chiara Mastroianni («Habitación 212»), entre otros.
RESEÑAS
“Una de las mejores series del año”. — rogerebert.com
«Los magníficos paisajes, los diálogos chispeantes y el mejor papel televisivo de Owen en años son suficientes para dar nueva vida a este venerable personaje». — The Hollywood Reporter
«Convierte a Clive Owen en un héroe clásico del cine negro en la mejor fanfiction» — Variety
· La periodista Ebbaba Hameida modera un coloquio el día 10 de marzo en el citado espacio cultural alternativo en el que participarán la diputadaTesh Sidi, la activista Fati Jadad y la reportera Yolanda Sobero
03/3/2025.- El espacio cultural alternativo del Teatro del Barrio de Madrid acoge el día 10 de marzo una mesa redonda-coloquio impulsada por la productora Unahoramenos, con la que se iniciará el complejo proceso de producción del próximo montaje escénico que impulsará en el marco de la iniciativa Laboratorio Galdós Internacional que coproduce junto al Teatro Pérez Galdós.
En el citado coloquio que estará moderado por la periodista Ebbaba Hameida y ha sido convocado bajo la denominación ‘Sáhara Occidental, 50 años de la traición a la última colonia española’, participarán la diputada por SUMAR, Tesh Sidi, la activista Fati Jadad y la reportera asturiana Yolanda Sobero.
La iniciativa que tendrá lugar en el Teatro del Barrio es la primera propuesta abierta al público del ciclo ‘Estado de la Cuestión’ que se lleva a cabo en el marco del proyecto de experimentación escénica Laboratorio Galdós Internacional, que en junio de este año 2025 pondrá en escena su octava producción teatral, ‘La barca del desierto’, con dirección y texto de Mario Vega, quien el pasado mes de enero se desplazó a los campamentos de refugiados saharauis con la finalidad de documentarse a la hora de escribir la dramaturgia de la mencionada obra teatral. El citado montaje que coproduce el Teatro Pérez Galdós de la capital grancanaria fija su mirada en el Sáhara Occidental, un territorio marcado por la incertidumbre, la resistencia y la pérdida.
La iniciativa ‘Estado de la Cuestión’ es un espacio complementario de reflexión dirigido al público que se organiza desde el año 2018, que se enriquece con la participación de especialistas y académicos que profundizan en los temas que inspiran las dramaturgias de las obras teatrales estrenadas en el seno del Laboratorio Galdós Internacional.
Participantes en el coloquio
La periodista de origen saharaui nacida hace 32 años en los campamentos de refugiados saharauis de Tinduf, en Argelia, Ebbaba Hameida, modera el coloquio. Hameida acaba de publicar su primera novela, ‘Flores de papel’, en la que relata la historia del conflicto del Sáhara Occidental desde el punto de vista de tres generaciones de mujeres, cuyos personajes están construidos desde la vida real de la autora, su madre y su abuela. Actualmente es redactora de RTVE y miembro de Reporteros Sin Fronteras, destacando sus trabajos sobre migración y derechos de las mujeres.
También la activista Fati Jadad nació en los campamentos de Tinduf. Tiene por objetivo dar visibilidad al conflicto del Sáhara Occidental y a su derecho a la autodeterminación que ha marcado su vida y la de su pueblo durante medio siglo. Jadad llegó con diez años a España mediante el programa Vacaciones en Paz, vivió con una familia de acogida y más tarde se graduó en Administración y Dirección de Empresas en la Universidad Complutense de Madrid. Es madre de dos niños y actualmente estudia un Máster en Formación del Profesorado.
Al igual que Hameida y Jadad, Tesh Sidi nació en 1994 en los campamentos de refugiados saharauis en Tinduf y llega hace 20 años a España a través del programa de acogida Vacaciones en Paz. Es diputada por SUMAR en el Congreso nacional, convirtiéndose en la primera parlamentaria de origen saharaui en España, que le otorga la nacionalidad en 2022. Al Parlamento se ha propuesto llevar la voz del pueblo saharaui y de las personas refugiadas y migrantes esta ingeniera informática y experta en Big Data financiero e Inteligencia Artificial por la Universidad Europea de Madrid.
Finalmente, la periodista asturiana Yolanda Sobero ha trabajado como periodista durante más de 40 años, 39 de ellos en Televisión Española, primero en Canarias y, más tarde, en Torrespaña en Madrid. Ha seguido el devenir del Sáhara Occidental en calidad de enviada especial a los campamentos de refugiados saharauis en Tinduf y es autora del libro ‘Sáhara, memoria y olvido’, publicado en Ariel.
Libre de nosotros mismos y de nuestra leyenda. A Complete Unknown (eeuu, 2024), de James Mangold.
Por Manuel García de Mesa
1. LOS TIEMPOS ESTÁN CAMBIANDO.
En un momento de A Complete Unknown, un joven y emergente Bob Dylan (formidable la camaleónica composición de Timothée Chalamet en la doble dimensión fisionómica y fonética) entra en el escenario del Newport Film Festival de 1964. El músico comparece ante el (masivo) público incondicional, poblado de jóvenes que hacen el amor no la guerra y adoran la autenticidad y sencillez de la música que envuelve tan solo a un hombre o una mujer y a su guitarra. Fundado por Pete Seeger (no menos memorable composición de ese gran actor que es Edward Norton), el referido festival de Rhode Island constituye el centro neurálgico de la música Folk. A Dylan lo preceden Joan Báez (extraordinaria Monica Barbaro, finalista al Óscar por su interpretación), que ha cantado uno de sus temas más reivindicativos, y Johnny Cash (sorprendente y sobresaliente Boyd Holbrock, que toma el relevo de Joaquin Phoenix), que acaba de llegar al festiva como una fuerza de la naturaleza. Seeger le pide permiso a Dylan para pasar al músico con su guitarra y su trio antes que a él. La legendaria figura oriunda de Minnesota no tiene ningún problema al respecto.
Báez gusta. Cash enloquece. Pero Dylan es otro nivel. Entra ante la audiencia con una de sus nuevas canciones: The Times They Are A-Changin’, de su tercer álbum del mismo nombre publicado en ese año de 1964. El crescendo que le concede el joven Chalamet a su personaje en la secuencia, resulta prodigioso, en consonancia con la evidente concepción de la canción como una suerte de himno de su tiempo que refleja los evidentes cambios que se están viviendo a lo largo de la enorme geografía del país. El performance del tema musical, el proceso en el que va cautivando al público, eufórico ante la nueva composición poética de un artista sin igual, se mezcla con el rostro en pleno éxtasis de Pete, de ojos humedecidos, emocionado por los versos, por la comunión del público y por lo apropiado de una canción, llamada a conectar con el reivindicativo sentir de una sociedad en profundo cambio, que cuestiona la autoridad y critica a sus dirigentes. Demoledor igualmente es el rostro de Sylvie Russo (excelente composición de Elle Fanning, una actriz a la que no se le ha reconocido su plena valía y que realiza una composición cargada de sensibilidad) en la misma secuencia, pues refleja todo lo contrario. La joven ha acudido al festival con Dylan, de quien está profundamente enamorada y enganchada emocionalmente, pese a la complejidad que supone mantener una relación con él. La joven pasa de un semblante relajado y festivo, a erigirse en la representación del dolor emocional más intenso, transmitiendo la sentida insignificancia que la joven siente que ocupa en la vida del artista.
La secuencia, en definitiva, excelente, se construye con la esencia de este soberbio filme: Ascenso, influencia en la comunidad musical, impacto en la sociedad y cierta devastación para quienes intentaron acercarse afectivamente al artista.
El filme, junto con Wicked (EEUU, 2024), de Jon M. Chu, prácticamente la única representación de los grandes estudios en la 97 ceremonia de entrega de premios Óscars (1), está magistralmente aderezado con sucesos notables de la política y la vida de la sociedad estadounidense de los años 60. Desde la gestión de los misiles que Rusia trasladó hacia Cuba, a la guerra de Vietnam, pasando por los asesinatos de John Fitzgerald Kennedy y de Malcom X, así como por las marchas en Birmingham, Alabama, o sobre Washington, por la igualdad de derechos de la población negra.
Escena de la película
2. UN DISCO QUE ERA “LA MÚSICA DE OTROS”.
Los filmes en torno a la vida y obra de grandes músicos y cantantes del siglo XX, se prodigan como setas entrado el nuevo milenio. Sin embargo, siempre han estado ahí. Desde los años 40 y 50, las vidas de Cole Porter, Glen Miller, el pianista Eddie Duchin, fueron llevadas al cine con todo lujo de medios. Como decíamos, en estos “días extraños”, que diría Jim Morrison, probablemente demandando la necesidad de referentes y de cierto liderazgo, el público cada vez más escaso que acude a los cines, necesita ver como los grandes ídolos incontestables del imaginario colectivo, propios o de sus padres, llegaron a serlo realmente, el proceso hasta la gloria, así como aquello que se quedó por el camino.
En esta línea, coinciden desde hace algunos años regularmente en cartelera, prolíferos filmes que abordan figuras históricas, dioses de la música, en retratos Bigger than life. Una característica que ya se puede aventurar es la siguiente: por un lado, está la generalidad de los filmes sobre cantantes y miembros de grupos musicales, habitualmente mediocres, y aparte, en lugar destacado, están los dos excelentes biopics dirigidos por uno de los artesanos más interesantes de Hollywood, James Mangold. Artesano en el sentido más clásico del término, pues su versatilidad es la de los realizadores del período clásico. Del mismo modo que hace un western, dirige otro filme sobre el arqueólogo Indiana Jones, o acerca del “mutante” Lobezno, en la mejor de sus plasmaciones en pantalla. En La Cuerda Floja (Walk the Line, EEUU, 2005), fue un filme escrito por su director con la fallecida en 2015 Gil Dennis. Era un filme modélico construido en torno al cantante Johnny Cash (Joaquin Phoenix), enfocado primordialmente en su relación con June Carter (ganadora de un premio de la academia Reese Witherspoon). Pues bien, este filme, y A Complete Unknown, sobre la figura de Bob Dylan, sobresalen holgadamente, como decíamos, entre las biografías dedicadas recientemente por ejemplo a Freddy Mercury, Elton John, Bob Marley, o Amy Winehouse. Filmes que no logran remontar los excelentes documentales existentes sobre las figuras que abordan, y que suelen ser demasiado “blanqueadores” y por tanto inexactos con los iconos abordados, más allá de reconocer ciertos esfuerzos por parte de los intérpretes. Las inexactitudes históricas o biográficas, no tienen por qué ser necesariamente un inconveniente, pues el cine debe sentirse libre y respetar sus propias reglas narrativas. Para ello es evidente que los propósitos dramáticos deben priorizarse sobre un escrupuloso rigor histórico. El gran problema real de estas biografías es que carecen de “alma” y sus recursos narrativos suelen ser muy limitados o convencionales. Una excepción puede ser Better Man (Reino Unido, 2024), de Michael Gracey, que aborda de un modo aparentemente original (Robbie Williams con rostro de simio), y con algunas impactantes filigranas con la cámara, aunque definitivamente, salvo algunos momentos aislados, sigue los estertores de este tipo de films.
Los dos largometrajes, de 2005 y 2024, prácticamente comparten período musical, los años 60 del siglo XX. Comparten un escenario específico, el de la música folk. En ambos filmes se hace referencia a la correspondencia epistolar mantenida entre Johnny Cash, protagonista del filme de 2005, y Bob Dylan, protagonista del de 2024. Por muy poco Mangold ha creado una especie de “universo compartido” o “metaverso” de cantantes legendarios, que se convierte en vasos comunicantes entre ambos filmes.
Se ha dicho ya hasta la extenuación que, como ocurría con los filmes de la británica Winehouse o el jamaicano Bob Marley, al haber grandes documentales sobre sus figuras, que ambas películas palidecen al respecto, cosa que es cierto respecto a los filmes sobre ambas figuras. En ese sentido, quizá por cierta inercia, se ha afirmado categóricamente que lo mismo ocurre con A Complete Unknown. No podría estar en mayor desacuerdo. Sobre Bob Dylan no es que exista un solo documental emblemático sobre su figura. Es que hay varios memorables. Ello, como veremos, no es óbice para que el visionado del filme constituya una experiencia memorable.
El maravilloso documentalista D.A. Pennebaker filmó en 16 mm el seguimiento del artista de Minnesota en su gira británica de 1965 en Don’t Look Back (EEUU, 1967). Martin Scorsese, cineasta dotado de un oído y un variado gusto musical que impregna y recorre toda su obra, nos ha ofrecido dos documentales extraordinarios acerca de la figura de Dylan. No Direction Home: Bob Dylan – A Martin Scorsese Picture (EEUU, 2008), constituye todo un recorrido por su trayectoria vital, de más de 200 minutos de duración, con su voz y presencia como hilo conductor. El documental está trufado con cuidadas imágenes rescatadas de época, combinadas con entrevistas y actuaciones inéditas. El cineasta italo-americano reincidió en la alargada figura del músico con Rolling Thunder Revue: A Bob Dylan Story by Martin Scorsese (EEUU, 2019), una magnifica acta notarial, producida por Netfilx, acerca de la gira de 1975 y 1976 del músico, acompañado por gente como Joan Baez, T-Bone Burnett o Mark Ronson. También posee candentes entrevistas y actuaciones.
Pero es que, además, ya existe un filme extraordinario, abordado por uno de los cineastas actuales más creativos, Todd Haynes, cinéfilo y sibarita musical, como Scorsese. I’m Not Here (EEUU, 2007) abordaba los momentos más intensos en la vida de Dylan con siete intérpretes de primer orden abordando el papel según qué instante de la vida del cantante conquistaba la pantalla.
El cineasta Cameron Crowe, finalmente, cuando construyó se decepcionante remake de Abre los Ojos (España, 1997), de Alejandro Amenábar, llamado Vanilla Sky (EEUU, 2001), tan sólo fue capaz de otorgarle un detalle original a su visión al pie de la letra de la trama original. El detalle novedoso tiene que ver con la portada del segundo disco de Dylan, The FreeWheelin’ Bob Dylan, de 1963. Ese mundo alternativo prediseñado para el millonario protagonista de rostro desfigurado (Tom Cruise en la versión de Crowe, sustituyendo a Eduardo Noriega en la versión original), posee un atardecer con unas tonalidades y contornos de edificios, claramente inspirados en la portada del referido LP de 1963.
La sensación que invade con A Complete Unknown, a diferencia de otros filmes biográficos, no es la de ver “un disco con la música de otros”, parafraseando a Sylvie respecto al primer disco del artista, como sí puede ocurrir con la mayoría de los filmes estrenados acerca de los referenciados. Los artífices de este modélico filme, se han esforzado en rezumar autenticidad, pese a los ilustres antecedentes expuestos, y en construir un filme modélico a nivel visual y narrativo, además de cuidar muchísimo las interpretaciones, no sólo de las líneas de diálogo, sino también de las canciones. El empleo de la numerosa música, más de cuarenta temas musicales recorren los 142 minutos de metraje, se refleja en su dosificación y el empleo de las mismas, para hacer avanzar la narración. Todas estas circunstancias, confabulan un glorioso resultado, en opinión de quien escribe estas líneas.
Escena de la película
3. DE COMPLETO DESCONOCIDO A DESTELLO DE UN NUEVO MUNDO.
El reto de Mangold era complejo, por tanto. Para muchos no aporta nada nuevo existiendo todo este material previo. Sin embargo, A Complete Unknown, a juicio de este humilde cronista, constituye una fascinante experiencia sensorial, que te sitúa como espectador en los cafés y pubs de Greenwich Village, o en las sesiones del Newport Folk Festival, con similar ilusión y pasión (al menos provocando la consciencia de su existencia), que vivía el público de entonces.
El fenómeno imperante de la música tradicional americana se explica maravillosamente. En la junta directiva de ese legendario festival, está Alan Lomax (Norbert Leo Butz), figura clave de la música popular. Procede a regrabar canciones clásicas, interpretadas en iglesias, o en garitos neoyorkinos. Como le explica Sylvie a Dylan, cuando se conocen en una iglesia, Lomax está a cargo el archivo estadounidense que supone un censo de voces y artistas de la música popular americana. Al mismo tiempo, algunos sellos discográficos, conscientes de éxito entre el público, antes de la “invasión británica” (con los Beatles a la cabeza), emplean a las nuevas voces, los nuevos talentos, de las que anteponen el “repertorio tradicional” a las novedades que las personalidades de los músicos pueden ofrecer. Ahí es precisamente donde se establece el conflicto narrativo de A Compete Unknown respecto a Bob Dylan, un espíritu libre imposible de encapsular en una caja de música.
El realizador y su guionista se las arreglan para poner de relieve maravillosamente, no sólo que Dylan era un letrista excepcional, sino como irrumpieron sus versos y su música en la época perfecta para ello. La ubicación temporal entre 1961 y 1966 hace que el filme recorra un vertiginoso y significativo período en la vida del artista, pero también en la sociedad estadounidense. La llegada a Nueva York, en la parte trasera de una camioneta mientras compone una de sus canciones, llamadas a ser míticas en cuestión de tiempo, su irrupción en el representativo barrio musical de Nueva York, con su bufanda, “gorra a lo Huck Finn” (como lo define un crítico musical de la revista Time), su guitarra y la mochila. Todo lo que el artista posee y necesita en la vida viaja con él. El filme se ocupa igualmente del ascenso del artista en el endogámico ecosistema de la música Folk y apunta su impacto en la música popular. El cambio de dirección de la figura hacia otras olas o estilos musicales, que le llevan a querer liberarse de ciertas servidumbres o imposiciones de la música tradicional, y el inicio hacia la construcción de su propia y personal leyenda musical, cierra este memorable filme.
El material de partida del guion de A Complete Unknown es la novela de Elijah Wald, que posee el gráfico título de “Dylan goes electric! Newport, Seeger, Dylan and the Night That Split the Sixties”, es decir, el (simbólico) tránsito de la guitarra de cuerda, digamos tradicional, a la guitarra que emite los electrónicos sonidos que invadirían todo en años venideros y sería clave en las derivas del rock and Roll, la música Pop, el Blues o el Heavy Metal. El libro de Wald, por tanto, aporta la perspectiva y esencia necesarias para el específico abordaje que pretende este soberbio filme.
Pero es que además Mangold afronta este viaje con uno de los grandes guionistas de Hollywood, crítico de cine antes de escritor. Alguien que estuvo allí, para ver el flamante ascenso del artista. Jay Cocks no sólo presentó en una fiesta en su casa a Robert de Niro y a Martin Scorsese. Su colaboración con el cineasta italoamericano deviene en legendaria por derecho propio. No sólo se articula en tres de los más grandes filmes de la extensa carrera de Scorsese, La Edad de la Inocencia (The Age of the Innocence, EEUU, 1994), Gánsteres de Nueva York (Gangs of New York, EEUU, 2001) y Silencio (Silence, EEUU, 2016). Es que Cocks ya está presente en un trabajo esencial de Scorsese cuando era estudiante de la universidad de Nueva York. En Street Scenes (EEUU, 1970) un grupo de estudiantes de la referida universidad filmaron ingente material en 16 mm sobre las protestas contra la guerra de Vietnam en la gran manzana y Washington ya configura su presencia en indisoluble a la trayectoria del artista italoamericano (2). Street Scenes también vinculan a Cocks con aquellos días de cambio veloz según narra la magnífica canción de Dylan.
A Cocks se deben instantes como el descrito al comienzo del filme, o ciertos momentos asociados a Báez, como su presentación en medio de una de sus canciones más famosas que promueve la justicia social (apartando el micrófono para rematar las estrofas de su lírica exclusivamente con su timbre de voz), o el bellísimo instante que la joven, un tanto perdida por el Greenwich, va a parar, atraída por la música, al pub Gaslight. Allí, bajando las escaleras desde la calle, observa fortuitamente al joven Dylan (que ha alabado su música y belleza en una secuencia anterior), mientras ahora es éste quien canta una canción reivindicativa tan del gusto de la joven. La secuencia no transcurre en cualquier momento. Este inesperado encuentro, ocurre en uno de los 13 días de la crisis de los misiles cubanos que a punto estuvo de culminar con la tercera guerra mundial. Ambos jóvenes se miran. Ella entrando y él en el escenario. Dylan concluye su canción. Son tiempos oscuros. Buscad a quien amar. La joven toma la iniciativa y lo besa apasionadamente. También la presentación de Seeger, compareciendo con su abogado en un tribunal Federal, ante un implacable juez tuerto, a punto de dictar la (dura) sentencia contra el artista que precede a su condena por parte de un jurado por delito de desacato al Congreso de la nación, después de cierto encontronazo con un congresista conservador de Luisiana. Una buena canción solo puede hacer bien, refiere Seeger ante el taciturno magistrado, que no le permite el extravagante gesto de cantar su “tema musical sanador” en la comparecencia judicial.
Más bondades del texto firmado a cuatro manos entre Cocks y Mangold vienen dadas por el estrecho vínculo que se crea entre Dylan con el legendario Woody Guthrie (3), interpretado maravillosamente por Scoot McNairy, en un performance casi en silencio, sumido en su grave enfermedad y confinamiento en el hospital Greystone de New Jersey. Allí Dylan lo conoce, lo visita con cierta regularidad y se despide de él, en silencio, escuchando una canción del enfermo, en uno de los instantes más metafóricamente desgarradores del cine contemporáneo, donde el joven artista trata de devolverle al veterano convaleciente, su armónica, pero éste le hace un gesto con el puño cerrado para que se la quede, como muestra de cierto relevo generacional. Ese final del filme, con el artista en su motocicleta, después de despedirse de Guthrie (en silencio, oyendo música, con gestos), constituye una bellísima metáfora del viaje de Dylan hacia otras exploraciones musicales, tan importantes como el Folk que lo vio nacer en la completa carrera de un artista sin igual, que está de gira por EEUU en 2025.
Por otra parte, la relación de Dylan con Báez, está trazada maravillosamente, como la que el joven tiene con el propio Seeger, todo un mentor en los inicios de su carrera. Lo mismo puede decirse de esa correspondencia epistolar con Cash, que se intuía en la película mencionada de 2005. Todos estos detalles configuran un ecosistema apasionante, magníficamente planteado y desarrollado.
El filme deja perfectamente claro que a Dylan no se le podía encorsetar en un movimiento musical, ni tampoco en la música folk o tradicional americana, que fue su práctica, su universidad de la vida, y a la que debe probablemente su carrera, pero también su punto de partida, su pista de lanzamiento hacia la leyenda musical, que necesitaba otras direcciones, otras perspectivas, que el artista continúa explorando en la actualidad.
Escena de la película
4. SIGNIFICATIVA BALADA DE ELEGÍA Y MUERTE. NO PIDAMOS LA LUNA, TENEMOS LAS ESTRELLAS.
La inmensa y creativa generosidad de Bob Dylan que en el filme puede verse con el regalo a Joan Báez de la canción It’s blowin’ in the wind, se reflejó en el cine no mucho después de los años en los que transcurre A Complete Unknown. En 1973 se estrenó el soberbio filme de Sam Peckinpah, Pat Garret y Billy the Kid (Pat Garret & Billy The Kid, EEUU, 1973), obra cumbre del western crepuscular. Si la amistad y lealtad traicionadas era uno de los temas de su director, en esta ocasión, el cineasta con sangre indio-germana por sus venas construye un Western sobre esa premisa. El director Sam Peckinpah lo tiene claro, cuando a principios de los años 70, aprovechando el crédito obtenido con Grupo Salvaje (The Wild Bunch, EEUU, 1969), puede rodar para Metro Goldwyn Mayer este western memorable, el más personal de todos cuantos filmó, en una época de importantes revisiones de los géneros en el cine estadounidense, donde los personajes están claramente desplazados en un tiempo que ya no les pertenece. Unos tratan de adaptarse a lo que viene, otros se resisten a ello. Los tiempos han cambiado, pero Billy no tiene el menor interés en sucumbir ante la modernidad.
Esta elegía de orgullo, fatalismo y muerte encontró sus maneras definitivas en forma de balada, gracias a la prodigiosa y afortunada intervención de Bob Dylan, no solo en la imagen (en un pequeño, pero juguetón papel de testigo mudo de los acontecimientos). La gran contribución del artista de Billings, Minnesota, está en la sonoridad del filme. Compuso una memorable banda sonora, también interpretada por él, que triunfa plenamente a la hora de contribuir a la personalidad de la película, así como a la dirección trazada en los términos mencionados. Dylan alcanza cotas celestiales con uno de sus grandes temas, que colocan la sobria sonoridad de esta lúgubre película hacia una de las muertes más fascinantes jamás filmadas a lo largo de la historia del cine.
La escena tiene a Pat Garret (James Coburn), al Sheriff Cullen Baker (Slim Pickens) y su mujer, la señora Baker, a la que el sheriff llama cariñosamente Mami (Kathy Jurado) de protagonistas. Los tres personajes se ven abocados a un tiroteo con unos forajidos liderados por Black Harris (L. Q. Jones). Garret, a quien se le ha escapado “Kid”, es decir, Billy The Kid (Kris Kristofferson) acude a un pueblecito del condado, donde interroga al forajido insignificante llamado Gates sobre el paradero de Billy, pero éste no sabe nada. En ese pueblo, Garret habla con Cullen, a quien recluta para una misión dirigida a recolocarse sobre la pista de su némesis. Cullen construye su barca de madera con idea de irse con su esposa hacia una vida más serena, lejos de ese pueblo, que define como un antro de mala muerte. En principio, Baker le cobra a Garret el acompañamiento, pero puede más su sentido del deber como Sheriff y su integridad personal. De este modo, decide acompañar a su amigo Garret exclusivamente guiado por su sentido del deber. Mami acompaña a los dos hombres, pues la mujer de gran determinación suele ejercer de ayudante de su esposo, provista de una escopeta de dos cañones.
Escena de la película
En el inevitable tiroteo, Baker recibe un fatal tiro en la tripa, después de recibir otro en el hombro. Con el segundo disparo, la vida se le va escapando a borbotones. Mientras Garret habla sobre los viejos tiempos e intercambia disparos con Black Harris (L. Q. Jones), Cullen ha conseguido levantarse a duras penas y avanza hacia un riachuelo próximo. Mami va a regresar a la cabaña, para rematar a uno de los hombres que ha caído. Vuelve la cabeza y ve a su marido alejándose. Tira la escopeta y corre hacia él, primero rápido, luego despacio. La mujer guarda cierta distancia con él, respetando su espacio. Primero camina detrás de él, luego en perpendicular, para colocarse a su derecha. Cullen sentado junto al arroyo. Mami permanece leal a su derecha a cierta distancia por detrás. Tan sólo escuchamos el sonido suave del agua y la música instrumental, y un coro susurrando muy suave. Mami se ha sentado junto a su esposo. Su pelo es mecido por la suave brisa, sus lágrimas se desparraman por su rostro y mira desconsoladamente para su hombre, que yace sin vida ya. Le regala una sonrisa, orgullosa. Vuelve a llorar. La música entra justo cuando Cullen, ya ha recibido el disparo letal, en montaje paralelo con Harris y Garret conversando. Las alegóricas tonalidades permanecen hasta la conclusión de la secuencia.
La canción y melodía que irrumpe para acompañar la muerte de Cullen es Knockin’ on the Heaven´s door (4). Poco más hay que decir, insistimos, como broche para una de las grandes escenas del cine americano de todos los tiempos.
Pues bien, este regalo de Bob Dylan al género western que es la soundtrack de Pat Garret & Billy The Kid, contiene las siguientes estrofas, sin duda aplicables a la asfixia que el propio Dylan siente a lo largo de A Complete Unknown, como paradigma del conflicto del personaje entre su estancamiento en el folk y su necesidad de “volar”, de trascender de la música Folk hacia otras direcciones.
El tema Billy, melodía que atraviesa el filme de Peckinpah, dice lo siguiente:
Hay un arma al otro lado del río apuntándote
Un agente de la ley te sigue la pista, le gustaría atraparte
Los cazarrecompensas también se lanzarían a por ti
Billy, no les gusta que seas tan libre (5)
Notas a pie de página.
No deja de resultar curioso el fenómeno de cambio de paradigma que opera en la 97 ceremonia de entrega de premios óscars respecto a las tradiciones hollywoodienses de que las películas de los grandes estudios eran los pesos pesados en la competición. La inmensa mayoría de las películas competidoras y ganadoras son filmes independientes, y/o en régimen de coproducción con otros países. Es el estado de filmes como Anora, de Sean Baker, ganadora rotunda de los premios más importantes de la velada, destacando las cuatro estatuillas para Baker (como productor, realizador, guionista y montador), The Brutalist, de Brady Corbet, que se hizo con tres, o La Sustancia, de Coraline Fargeat, que se hizo con una y September 5, de Tim Fehlbaum, que optaba tan solo a una estatuilla. A Complete Unknown es una producción de Disney a través de 20th Century Studios, y optaba a 8 estatuillas no obteniendo ninguna.
La colaboración entre Jay Cocks y Martin Scorsese se completa con el documental Made in Milan (Fatto a Milano) (EEUU, 1990) sobre el diseñador de moda Giorgio Armani. Jay Cocks fue igualmente guionista junto a James Cameron del filme Días Extraños (Strange Days, EEUU, 1995) dirigido por Kathryn Bigelow.
La biografía y leyenda de Woody Guthrie fue trasladada a imágenes por parte de Hal Hashby en el extraordinario filme Esta Tierra es Mi Tierra (Bound for Glory, EEUU, 1976) con David Carradine en el papel principal. Constituye todo un fresco histórico de la depresión estadounidense, en la línea de la novela de John Steinbeck, Las Uvas de la ira. En el filme destaca el punto de vista de un músico que sacrificó su vida, su economía, su estabilidad y la de su familia, por tratar de aportar un halo de esperanza con su música a las clases sociales más desfavorecidas, viajando furtivamente, como la familia Joad, desde Oklahoma, hasta California. El músico falleció en 1968, y su funeral dio lugar a uno de esos conciertos multitudinarios organizado desde el entorno del susodicho Festival de Newport. El concierto tan emotivo como multitudinario congregó a músicos como Dylan o Seeger, tal y como rezan los créditos finales de A Complete Unknown.
Knocking on the Heaven’s Door constituye uno de los grandes temas de Bob Dylan de todos los tiempos, compuesto para la ocasión e interpretado posteriormente en conciertos y reversionado por artistas como Eric Clapton o Guns N’ roses.
El estribillo de la letra de la canción Billy en su versión original dice lo siguiente:
Llega a la plataforma, en exclusiva, el ciclo que celebra y reivindica a la cineasta belga en el sexto aniversario de su muerte; con títulos como “La felicidad” (1965), “Una canta, la otra no” (1977) o “Las playas de Agnès” (2008)
El próximo 28 de marzo, Filmin estrena en exclusiva laColección Varda, con motivo del sexto aniversario de la muerte de la cineasta belga Agnès Varda (29 de marzo de 2019). Considerada por todos la «abuela de la Nouvelle vague» y galardonada con el Óscar Honorífico en 2017, su cine transformó el panorama cinematográfico europeo, del que tomó la delantera, y así la historia del cine, pues su obra y sensibilidad siguen marcando a las nuevas generaciones. El ciclo, compuesto por 15 largometrajes y 15 cortometrajes firmados por la cineasta, ofrece una visión transversal de su trayectoria, con una selección que abarca tanto ficciones como documentales y cortometrajes de todas sus etapas creativas.
A los 26 años, Varda filmó su ópera prima, “La Pointe-Courte” (1955), considerada precursora de la Nouvelle vague. Rodada cinco años antes de la incursión de Truffaut, Godard y otros miembros del movimiento, la película introdujo elementos narrativos y estilísticos que definirían la corriente cinematográfica francesa. Fue en 1965 cuando hizo su incursión al cine de color, y no por casualidad, con “La felicidad”, una película cuyo brillo y vivacidad van de la mano con el asunto de la película.
A lo largo de su carrera, realizó varias ficciones de renombre –”Kung-Fu Master” (1988), con Jane Birkin, o “Las cien y una noches” (1995)– y documentales en los que aprovechó su voz para hacerse eco, con su característica audacia y sensibilidad, del Movimiento de la Liberación de la Mujer de los años 60, en “Una canta, la otra no” (1977); de la revolución cubana, en “Salut les Cubains” (1964); del movimiento hippie, en “Lions Love” (1969); y de la lucha de los Panteras Negras, en “Black Panthers” (1968).
Varda también exploró su propia biografía en obras como “Las playas de Agnès” (2008), donde pronunció una de las frases más recurrentes cada 8M en redes sociales: “Intenté ser una feminista alegre, pero estaba muy enfadada”.
Parte de su obra está dedicada al que fuera su marido y compañero de vida, el también cineasta Jacques Demy. Si en “Jacquot de Nantes” (1992), Varda viajó a la infancia de su pareja y capturó los inicios de su vocación, y en “Las señoritas cumplen 25” (1992) le homenajeó en motivo de una de sus películas más célebres (“Las señoritas de Rochefort”), en “El universo de Jacques Demy” (1994) la directora hizo un retrato de la visión fílmica de su marido, así como de su faceta más personal, a través de los recuerdos compartidos por familiares y amigos
Listado completo de títulos del Ciclo Varda:
Largometrajes La felicidad (1965) Jane B. por Agnès V. (1988) Kung-Fu Master (1988) Lions Love (1969) Las cien y una noches (1995) Una canta, la otra no (1977) La Pointe-Courte (1955) Las criaturas (1966) Jacquot de Nantes (1992)
Largometrajes documentales Documenteur (1981) Las playas de Agnès (2008) Mur Murs (1981) Las señoritas cumplen 25 (1992) El universo de Jacques Demy (1994) Daguerrotipos (1975)
Cortometrajes Tío Yanco (19 min.) Salut les Cubains (29 min.) Black Panthers (29 min.) Du côté de la côte (27 min.) L’opéra-mouffe (17 min.) Women Reply: Our Body, Our Sex (9 min.) Les Fiancés du pont Mac Donald (5 min.) Les dites cariatides (12 min.) You’ve Got Beautiful Stairs, You Know (3 min.) Ulises (22 min.) Le Lion volatil (11 min.) Placer de amor en Irán (7 min.) 7p., cuis., s. de b., … (à saisir) (29 min.) Elsa la rose (21 min.) Ydessa, les ours et etc. (42 min.)
Ni las inclemencias meteorológicas pudieron frenar al vendaval puertorriqueño, que ofreció un concierto histórico ante el público que le abrió las puertas de España
Era martes de Carnaval, aunque había muy pocos disfraces y muchos chubasqueros y paraguas. Alguna tímida mascarita asomaba entre la multitud que hacía cola en la cuesta de la calle Maninindra.
A eso de las ocho menos cuarto, las puertas se abrieron y la gente comenzó a abarrotar el Recinto Cultural La Quinta. “Estamos aquí desde tempranito, aguantando la lluvia”, decía una joven integrante del grupo de seguidoras que ocupaban la primera fila, con unas sudaderas a juego en honor al cantante.
Se respiraba ilusión en el ambiente. El último concierto de Luis Fonsi en las islas fue en 2018, en pleno auge de su éxito mundial Despacito, en colaboración con el también puertorriqueño Daddy Yankee. Muchas cosas pasaron desde entonces, pandemia mundial incluida, y Fonsi debía reencontrarse con su querido público canario.
Pasadas las ocho y cinco, la joven Gara Alemán, acompañada de Pedro M. Vega, su guitarrista, inundó el escenario galdense con su portentosa voz, con un repertorio que abarcaba algunos clásicos del pop español: La mala costumbre, de Pastora Soler; Ni un segundo y No voy a cambiar, de Malú; y Te has perdido quién soy, de Vanessa Martín. La majorera, que formó parte del Team Fonsi en el concurso La Voz e incluso llegó a la final, dejó muy buenas sensaciones entre los asistentes, allanándole el terreno a su ex “coach”.
Una fuerte tromba de agua interrumpió la actuación de Garay puso en jaque la celebración del concierto. El equipo técnico se dejó la piel achicando el agua y protegiendo todo el material con la esperanza de poder retomarlo. Y como si de un milagro se tratara, tras unos cuarenta minutos de duda, la lluvia cesó y Luis Fonsi salió al escenario ante los gritos y aplausos de las más de 9.000 personas que llenaban el recinto.
Fonsi arrancó su particular “viaje” musical con Corazón en la maleta, un clásico de su disco 8, publicado en 2014; seguido de Panamá-también conocida como Pasa la página– y Vacío. Tras este potente inicio, el artista le dedicó unas palabras de agradecimiento a su público, que fielmente aguardó aquellos minutos de incertidumbre previos al arranque del espectáculo pese a las inclemencias meteorológicas.
“Gran Canaria, gracias por ser parte de mi historia, de mi viaje. Sin ustedes esto habría sido muy diferente, se los prometo”, apuntó agradecido y visiblemente emocionado. Acto seguido, interpretó Imagíname sin ti, Nada es para siempre, Roma-a dueto con sus fans- y Calypso, poniendo así fin al primer “set”. La segunda parte, precedida por unas imágenes de los primeros años del cantante que enternecieron a los asistentes, comenzó con Imposible y siguió con Date la vuelta.
Volvió a colgarse la guitarra para interpretar uno de los himnos de su carrera: No me doy por vencido. Con dedicatoria especial a aquellas personas que necesitan “que les digan que
todo va a estar bien”, se entregó a su gente, orientando el micrófono hacia ellos y cerrando los ojos para que gritaran los versos de, con permiso de Despacito, su tema insignia. Tras este emotivo momento, concluyó el segundo acto con Bésame y Aquí estoy yo, al calor de las linternas de los móviles del público.
Se acercaba el final, al tiempo que acortó la duración de las siguientes canciones que interpretó: Apaga la luz, Dolce, Por una mujer, Party Animal y Marbella, con guiños musicales a Adventure of a life time y Bohemian Rhapsody incluidos. Tras bromear con marcharse, el ‘no’ unánime que recibió como respuesta le animó a mandar “pa’l carajo la lluvia” y a arrancarse una versión del clásico I wanna dance with somebody, de Whitney Houston, al tiempo que presentaba a los miembros de su banda y de su cuerpo de baile.
Tras una falsa despedida, el puertorriqueño pisó las tablas, ahora sí, por última vez para satisfacer a su público, que no paraba de pedir “otra”. Cerró el concierto con Échame la culpa y la siempre imprescindible Despacito, canción que le otorgó el reconocimiento internacional. Cogió una bandera de Canarias y la mostró al grito de “pío pío” para dar por concluido el espectáculo pasadas ya las diez de la noche.
El paso del 25 Años Tour de Luis Fonsi por Gáldar sirvió como celebración de su prolífica carrera ante quienes le abrieron las puertas de España décadas atrás. Hubo tiempo para bailar -y, de hecho, el artista demostró buenas destrezas en eso de la danza- pero también para las baladas románticas a guitarra.
Tanto su banda como sus bailarines demostraron estar a la altura de las circunstancias, acompañando y generando momentos de complicidad. No se queda atrás el calor del respetable, completamente entregado a su estrella pese al aguacero y las bajas temperaturas.
En un momento de “fast music”, donde la fama instantánea y las canciones de dos minutos colman las tendencias musicales de la década, Fonsi demuestra que la música de siempre y que la reinvención sin renunciar a las raíces artísticas son posibles. La solidez de su carrera, que cumple ya un cuarto de siglo, no es casualidad: es el fruto de un trabajo bien hecho, cimentado de forma progresiva a base de cariño, agradecimiento y buena música. Quizás por eso la lluvia respetó la hora y pico de espectáculo, porque poco o nada tenía que hacer ante el “vendaval Luis Fonsi”.
Las localidades vinculadas a este abono corresponden a los espacios Laurel de Indias y Arboleda
En las últimas semanas, el Festival Veranos del Taoro ha puesto a la venta las entradas para sus espectáculos. Ahora es el turno del Abono Total, una modalidad de abono que incluye todos los shows y/o funciones programadas para los espacios Laurel de Indias y Arboleda ofreciendo un 15% de descuento sobre el precio de las entradas.
La programación del Festival reúne propuestas clásicas y contemporáneas de las artes escénicas y se verá completada con zona gastronómica y mercadillo de artesanía. En su cuarta edición, a celebrar del 17 al 21 de junio en el Parque de La Sortija de Puerto de la Cruz, Veranos del Taoro cuenta con el patrocinio de Gobierno de Canarias (Islas Canarias, latitud de Vida), Cabildo de Tenerife (Tenerife despierta emociones) y Ayuntamiento de Puerto de la Cruz (Cultura). Además, colaboran el Centro de Iniciativas y Turismo de Puerto de la Cruz y Asociación de Desarrollo Empresarial, Pantalla Canaria, Ecopress Comunicaciones y Botánica Food&Event.
Abono Total para Laurel de Indias y Arboleda
El Abono Total de Veranos del Taoro contempla todas las funciones que van a tener lugar en los espacios Laurel de Indias y Arboleda. Esos espectáculos son: New Worlds (Bill Murray y Jan Vogler), La Gramática (María Adánez y José Troncoso), Malditos Tacones (Luisa Martín y Olivia Molina), Una madre de película (Toni Acosta) y Música para Hitler (Carlos Hipólito y Kiti Mánver) además de Tacones prohibidos (Lili Quintana) Abubukaka unppluged y All divas (Sharonne).
Las localidades vinculadas al Abono Total se sitúan en la zona grada lateral y general de los escenarios Laurel de Indias y Arboleda, respectivamente, y se entregarán en una tote bag de Veranos del Taoro durante la celebración del propio Festival.
Será el 26 de marzo en el evento “Del Papel A La Pantalla: Crimen en Streaming”, donde le acompañará el cineasta Koldo Serra, que ha dirigido la mayoría de episodios de la exitosa ficción de Amazon Prime Video.
Además de Gómez-Jurado, al evento, organizado en colaboración con el Instituto Canario de Desarrollo Cultural (ICDC), igualmente acudirán los autores de otros dos grandes thrillers adaptados a la televisión, como Mikel Santiago (“La última noche en Tremor”) y Jon Arretxe (“Detective Touré”).
Malcolm Treviño-Sitté, actor protagonista de “Detective Touré”, también participará en el acto.
Juan Gómez-Jurado, uno de los autores más leídos del thriller español, analizará el fenómeno “Reina Roja” y su exitosa adaptación televisiva, una de las grandes apuestas de Amazon Prime Video. Lo hará el 26 de marzo en el evento “Del Papel a la Pantalla: Crimen en Streaming”, que se celebrará de 17:00 a 20:00 horas en el Paraninfo de la Universidad de La Laguna (Calle Pedro Zerolo, s/n), como parte de la décima edición de Tenerife Noir, el Festival Atlántico de Género Negro.
Acompañado por el cineasta Koldo Serra, director de la mayoría de episodios de “Reina Roja”, Gómez-Jurado desvelará los entresijos de llevar su exitosa novela a la televisión. Juntos compartirán anécdotas del rodaje, detalles inéditos del proceso creativo y cómo ha sido transformar a Antonia Scott en un fenómeno audiovisual global.
El evento, organizado en colaboración con el Instituto Canario de Desarrollo Cultural (ICDC) y que constituye una nueva sección dentro de Tenerife Noir, contará también con la participación de Mikel Santiago (“La última noche en Tremor”, Netflix) y Jon Arretxe (“Detective Touré”, TVE), dos reconocidos autores cuyos thrillers igualmente han sido adaptados con éxito a la televisión. Arretxe estará acompañado por Malcolm Treviño-Sitté, protagonista de la serie, para analizar el impacto de su personaje en la pantalla.
En total, la sección “Del Papel a la Pantalla: Crimen en Streaming” ofrecerá tres charlas de una hora, donde los autores analizarán el proceso de transformar sus novelas en producciones audiovisuales. Compartirán su experiencia en la adaptación, su grado de implicación creativa y el impacto de ver sus historias cobrar vida en otro formato. Al finalizar el evento, a partir de las 20:00 horas, los tres escritores firmarán ejemplares en una sesión para la que será necesario registrarse previamente a través de un formulario que se habilitará próximamente en la web oficial de Tenerife Noir.
Los organizadores de Tenerife Noir destacan que “la adaptación audiovisual se ha convertido en una poderosa plataforma de promoción para escritores y sus obras, impulsando su difusión y ventas”. En esta línea, la sección “Del Papel a la Pantalla: Crimen en Streaming” busca crear “un territorio común entre creadores de distintos medios, donde las historias literarias siguen evolucionando en el ámbito transmedia y alcanzan nuevas generaciones de espectadores”.
Juan Gómez-Jurado (Madrid, 1977) es periodista y autor de varias novelas de gran éxito, traducidas a cuarenta lenguas. Las obras sobre el universo de Antonia Scott (“El paciente”, “Cicatriz”, “Reina Roja”, “Loba Negra” y “Rey Blanco”, todas ellas publicadas en Ediciones B) se han convertido en el mayor fenómeno de ventas del thriller español y han consagrado a su autor como uno de los máximos exponentes del género a nivel internacional. Amazon Prime ha adaptado a serie “Reina Roja”, en uno de los proyectos audiovisuales más esperados a nivel internacional, y se encuentra en proceso de rodaje “Loba Negra”. En 2022 arrancó una nueva trilogía dentro del Universo Reina Roja compuesto por “Todo Arde”, “Todo Vuelve” y finalizada por “Todo Muere”, que se publicó a finales de 2024. Actualmente colabora con varios medios y es cocreador de los podcast “Todopoderosos” y “Aquí hay dragones” junto a Javier Cansado, Rodrigo Cortés y Arturo González-Campos.
Por su parte, Mikel Santiago inicia su andadura en el mundo literario publicando relatos y cuentos en internet. Llegó a autoeditar cuatro libros, “Historia de un crimen perfecto” (2010), “La isla de los cien ojos” (2010), “El perro negro” (2012) y “Noche de Almas y otros relatos de terror” (2013), mediante una plataforma para escritores independientes que permite distribuir en librerías como Barnes & Noble e iBooks. Tres de sus libros estuvieron en la lista de los 10 más vendidos en Estados Unidos. En 2014 publicó su primera novela editada por Ediciones B, “La última noche en Tremore Beach”, de la que ya se han vendido más de 40.000 copias en España y que ha sido traducida a casi una veintena de idiomas. En 2023, Netflix anunció la producción de una serie basada en la novela, a cargo del director y guionista Oriol Paulo. Con “El mentiroso” (2020) comenzó una serie de novelas ambientadas en Illumbe, un pueblo imaginario del País Vasco, en el que también transcurren “En plena noche” (2021) y “Entre los muertos” (2022) y de la que ya se han vendido más de 300.000 ejemplares.
Por último, Jon Arretxe es doctor en Filología Vasca, licenciado en Educación Física y ha completado, en los conservatorios de Bilbao y Vitoria, sus estudios de piano y canto. Desde el año 2004 reside en Arbizu (Navarra). Este polifacético y exitoso autor tiene la creación literaria por oficio, ofrece conferencias sobre sus libros o viajes y, además, canta ópera. Su incursión en la escritura fue a través de la literatura de viajes, con obras como “7 Colores”, “Tubabu” o “El sur de la memoria”. Durante los últimos años se ha centrado más en el género negro. Ha publicado títulos como Shahmarán, Sueños de Tánger, La banda de Arruti…y, fundamentalmente, la saga de su detective-vidente Touré. Un personaje a través de cuyas andanzas el autor nos hace partícipes de las vivencias y penalidades de los «sin papeles». Autor inagotable, también ha escrito literatura dirigida al público infantil y juvenil, con títulos como “Hacia la Gran Muralla” o “Los latidos de la Tierra”.
Programa de “Del Papel a la Pantalla”
17:00 – 18:00 | Mikel Santiago y La última noche en Tremor El escritor Mikel Santiago desgranará el proceso de adaptación de su exitosa novela La última noche en Tremor, convertida en serie por Netflix.
18:00 – 19:00 | Jon Arretxe y Detective Touré El autor Jon Arretxe hablará sobre la transformación de su saga literaria en la serie de TVE, acompañado por el actor Malcolm Treviño-Sitté, protagonista de la producción.
19:00 – 20:00 | Juan Gómez-Jurado y Reina Roja El fenómeno literario Reina Roja y su salto a la televisión de la mano de Amazon Prime. Juan Gómez-Jurado, junto al director Koldo Serra, analizará el impacto de la adaptación.
20:00 – 21:00 | Sesión de firmas Los tres autores firmarán ejemplares en una sesión exclusiva para la que será necesario registrarse previamente a través del formulario disponible en la web oficial de Tenerife Noir.
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