- La
muestra, que podrá visitarse hasta el próximo 5 de enero de 2019 en CaixaForum
Madrid, reúne una selección de 46 obras del artista tinerfeño, realizadas a lo
largo de las últimas dos décadas.
- Comisariada
por María Salazar, Cristino de Vera. Al Silencio
se verá complementada por dos encuentros con el artista, además de contar con
un cuidado catálogo de venta al público.
Madrid, 2
de octubre de 2018. La
Fundación CajaCanarias y la Obra Social «la Caixa», en colaboración
con la Fundación Cristino de Vera, han presentado hoy en CaixaForum Madrid la
exposición Cristino de Vera. Al Silencio,
una muestra que reúne una selección de 46 obras (pinturas y dibujos) realizadas
por el artista tinerfeño a lo largo de las dos últimas décadas y que podrá
visitarse hasta el próximo 5 de enero de 2019.
En el acto de inauguración han acompañado a
Cristino de Vera la directora de CaixaForum Madrid, Isabel Fuentes; y el
presidente de la Fundación CajaCanarias, Alberto Delgado, que recordó a lo
largo de su intervención como «Cristino de Vera ha trabajado desde la
soledad que lo ha protegido del ruido de nuestro tiempo, eligiendo los caminos
menos transitados por el ser humano. El artista tiene capacidad de irradiar, de
adentrarse en el alma de los otros, y necesita esa energía para tratar de
entender que todo acto de creación requiere aceptar el duro destino del hombre
solo».
De este modo, el máximo responsable de la
Fundación CajaCanarias se congratuló al recordar que «hoy nos hemos
reunido para celebrar la penúltima mirada de un hombre que ha sido capaz de dar
luz a la poesía de las pequeñas cosas, un hombre que siempre ha creído que el
arte nos salva, pues es la última morada, el último reducto de nuestra libertad».
Por su parte, Isabel Fuentes, directora de
CaixaForum Madrid, destacó que “en esta exposición, Cristino de Vera destila en
sus obras, tanto en el óleo como en el dibujo, meditación, espíritu y contemplación,
además de su luz, elementos necesarios para adentrase en el territorio del
silencio y la quietud ante algunos de nuestros destinos como la angustia, el
sufrimiento, la soledad y la muerte”.
Cristino
de Vera. Al Silencio
Cristino
de Vera. Al Silencio
ofrece la posibilidad de descubrir una nueva visión del pintor canario, siempre
a partir de su lenguaje personal, caracterizado por un marcado acento
espiritual y místico. Nacido en 1931 en Santa Cruz de Tenerife, el conjunto de
su universo artístico le ha hecho merecedor de notables reconocimientos, entre
los que cabe destacar el Premio Nacional de Bellas Artes, la Medalla de Oro de
Canarias, así como la Medalla de Oro a las Bellas Artes, reconocimientos que
han permitido a Cristino de Vera presentar su trabajo creativo en el Museo
Nacional Centro de Arte Reina Sofía (1996), en las salas del Museo Arqueológico
Nacional (2001), o en la especial sala románica de la Abadía de Silos (2002),
entre otras.
Precisamente Cristino de Vera, ausente por
propia voluntad del panorama expositivo
en su última etapa creativa, no ha
mostrado su obra en público desde su última muestra, celebrada hace cerca ya de
quince años. Para su presentación en CaixaForum Madrid, ha decidido denominar
esta muestra Al silencio, como
síntesis de toda una vida de trabajo, ajena a influencias, forjada en el
tiempo.
Por ello, la selección se ha centrado en los
trabajos de los últimos años, con 28 pinturas realizadas entre 1995 y 2013, así
como 18 magníficos dibujos a tinta china en los que ha
trabajado hasta fechas más recientes, datándose en 2014 los últimos
trabajos incluidos en la selección final. Asimismo, se ha habilitado una
vitrina para mostrar algunas de las publicaciones en relación a la obra del
artista.
Cristino
de Vera. Al Silencio se complementa con la proyección de un documental, obra del cineasta Miguel G.
Morales, que muestra la obsesión del artista por la luz, el tiempo, la invisibilidad, la
belleza y la muerte, y qué define magistralmente al artista a partir de su
título: Un ser de otro tiempo. Un
buscador del silencio.
Finalmente, la Fundación CajaCanarias y la Obra
Social «la Caixa» han procedido a editar un catálogo que recoge en
detalle el contenido de la exposición Cristino
de Vera. Al Silencio, así como un análisis del afamado crítico de arte y
literario, presidente del Instituto Cervantes hasta fechas recientes, Juan
Manuel Bonet. El volumen se completa con una interesante y reveladora
conversación entre el pintor y Juan Cruz, llevada a cabo en los últimos meses.
La exposición ha sido comisariada por María
José Salazar, quien ya ha trabajado en otras ocasiones con la obra de Cristino
de Vera. En relación a las actividades paralelas complementarias a la muestra
se han organizado dos encuentros con el artista. Bajo el título “Diálogos con
Cristino de Vera. Luz en la pintura”, el artista intervendrá el jueves 25 de
octubre, junto a Juan Manuel Bonet y el poeta Andrés Sánchez Robayna; así como
un mes después (22 de noviembre), lo hará acompañado de Fernando Castro Borrego,
catedrático de Historia del Arte de la Universidad de La Laguna.
Cristino de Vera
La obra de Cristino de Vera, nacido en 1931 en
Santa Cruz de Tenerife, está considerada por algunos críticos como la continuidad de la tradición a las puertas
del siglo xxi, mientras que para
otros es la renovación de un lenguaje basado en la figura, en la imagen. Como
se podrá contemplar a lo largo del recorrido de “Al Silencio”, toda su
producción pose un sello de identidad tan propio y definido, cuya espiritualidad, y visión en cierto modo mística, personaliza
unas composiciones sencillas, brillantes, luminosas, que nos muestran a un
pintor puro, cuya esencia es, sin duda, la
luz.
No excesivamente pródigo en la exhibición
pública de su creación, no obstante eso permite el conocimiento evolutivo del
trabajo de Cristino de Vera ya que toda su obra, aunque se mantiene fiel a la
figura, surge ahora con contornos más desdibujados, como consecuencia de la
delicada paleta que utiliza. Toda su actividad artística se va, de este modo,
depurando en un largo recorrido, pero se mantiene fiel a lo que son
consideradas sus constantes, sus principios estilísticos: la luz y el color. Y
por encima de todo ello, se percibe un enriquecimiento espiritual. Y como
fondo, siempre, el silencio.
Esa espiritualidad que inunda su creación en
toda su temática se aprecia en diferentes obras de esta exposición, tanto en aquellas
figuras femeninas que plasma de forma afligida y solitaria, como en los
callados paisajes que se pueden a través de una ventana en cruz, sus
elementales naturalezas muertas, con cestos, copas o tazas de luz, o sus
grandes velones; en todos ellos se percibe la depuración en su obra y la
permanencia en esas soledades, tan solo, de la luz callada. Y, especialmente, es
posible rastrear sus recuerdos en la imagen del Teide que surge ahora más que
nunca, en pinturas y dibujos, como una sombra permanente que se alza en
homenaje a su tierra de origen.
Es esta una muestra íntima, acorde con su
actual trabajo, pero sobre todo con su estado anímico, sensible y exquisito,
con resabios de una cierta angustia existencial. Se trata de obras que ofrecen
una nueva visión, por un lado amplia, de su repertorio, pero a la vez
transmiten el sentir del pintor en su silencio
vivencial que puede resumirse en un reposo del espíritu, tal y como el artista
ha descrito en brillantes páginas:
«Mi
estética podría definirse como una búsqueda de la esencia de toda cosa, ser
imagen; como la búsqueda de una raíz espiritual que hay en cada forma del universo
[…] Quisiera en mi trabajo que todo tuviera un aire poéticamente remansado, que
pareciese que lo fugaz es detenido, que huyese la angustia, y el silencio de
paz lo envolviese todo, que la misma muerte fuera clara y diáfana como una
melodía silente donde todo fuese armónico.»
Cristino de Vera. Al
Silencio
Del 5 de octubre de 2018 al 5 de enero
de 2019