jueves, junio 13, 2024

Crítica de ‘Segundo premio’: Esta (no) es una película sobre Los Planetas. Por Jonathan Medina

Partiendo de la famosa frase que cierra ‘El hombre que mató a Liberty Valance’ (1962) de John Ford: «Si vas a elegir entre publicar la historia o la leyenda, imprime la leyenda», nos enfrentamos al film dirigido a cuatro manos por Isaki Lacuesta y Pol Rodriguez, ‘Segundo premio’ (2024). Esta (no) es una pelicula sobre Los Planetas… Esta es una película sobre (la leyenda de) Los Planetas.

Estos subtextos que cambian por completo el sentido de la frase, estarán presentes en el titulo de cada capitulo que conforma el cuerpo del metraje, siempre con el texto en amarillo y el subtexto en naranja… salvo en un capitulo… EL ENCIERRO; pero ya llegaremos ahí.

Los Planetas, banda indie que nace en los noventa en Granada, provincia con nombre de bomba, casa de Lorca, de Morente, tambien de Lagartija Nick; era durante esa decada un efervescente burbujeo de creatividad. La banda, que a los efectos eran Jota, Florent y May, tras su segundo álbum ya con una multinacional y la salida de May rompiendo el triangulo creativo (y afectivo), se enfrentaba al tercer álbum con la presión de una discográfica ansiosa por hacer números, y también con las ausencias del guitarrista, perdido entre estupefacientes.

Isaki y Pol, huyendo del típico biopic musical blanqueado e inane, optan por un retrato crudo y real, mas allá del proceso creativo del propio álbum que aborda, viaja por un trio afectivo roto, que flaquea ante la incapacidad de esas dos partes para comunicarse realmente entre ellas; como dice el personaje de May: ‘Si quieres entenderlos, tienes que buscar en su música, ahí esta todo’.

En este viaje creativo del tercer album de estudio de Los Planetas, ‘Una semana en el motor de un autobus’ (1998), tiene cabida la filosofia, la metafisica, lo onirico… que a veces se torna en pesadillesco… como esos ‘viajes’ opiaceos de Florent donde se ve a si mismo desde su espalda en unas sucias calles de Nueva York dirigiendose al peor tugurio posible para pillar. Desencuentros entre el y Jota, incapacidad para sincerarse, amor infinito (y doloroso) entre ambos… la decisión (que parte del propio Florent) de encerrarse la banda hasta terminar el álbum, en el único capítulo del film donde su título carece de subtexto, siendo el único realmente sincero y libre de dobles lecturas. Todo acaba convergiendo en una Nueva York (esta si la real) y el productor Kurt Ralske con su pequeño estudio dando a luz uno de los álbumes mas significativos de la década.

En definitiva, una de las películas mas sugerentes del año. Dos últimos apuntes: Solo cabe maravillarse con la magia de la escena en que Florent descubre el álbum ‘Omega’ (1996) de Enrique Morente con Lagartija Nick adaptando a Federico García Lorca y Leonard Cohen, dejándose embarcar por la música en un sueño que lo lleva a las calles del Nueva York de los citados… y claro esta, recuperar, descubrir o redescubrir el álbum germen de ‘Segundo premio’ (2024). Escúchalo aquí:

Fotogramas promocionales de la película. Texto de Jonathan Medina

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