El cantante y compositor Ángel Stanich regresará a Tenerife el próximo 27 de junio con un concierto en Aguere Cultural, en La Laguna, dentro de su nueva gira “(Aún) sin nombre”, un tour con el que el artista vallisoletano continúa consolidándose como una de las voces más singulares e inclasificables del panorama musical español.
La cita arrancará a las 21:30 horas, con apertura de puertas prevista para las 21:00 horas, y supondrá una nueva oportunidad para disfrutar en directo de un repertorio que combina rock alternativo, psicodelia, folk y letras cargadas de ironía, referencias culturales y una personalidad creativa absolutamente reconocible. El concierto, perteneciente a la programación del XXII Festival Encuentros en el Mar: Transculturalidades, cuenta con el apoyo del Gobierno de Canarias —a través de Promotur Turismo Islas Canarias y el Instituto Canario de Desarrollo Cultural.
Considerado desde hace años como uno de los artistas de culto más sólidos de la escena independiente nacional, Stanich llega a Canarias en un momento especialmente activo de su carrera. El músico continúa adelantando material de lo que será su próximo trabajo discográfico, previsto como su cuarto álbum de estudio, y lo hace fiel a un universo artístico propio donde conviven humor ácido, imaginario cinematográfico, referencias televisivas y una particular mirada sobre la realidad contemporánea.
Uno de los ejemplos más recientes de esta nueva etapa es Poquita fe, el tercer adelanto del próximo disco y una de las canciones que ya está despertando mayor expectación entre su público. Definida por el propio entorno del artista como una “animosa parábola del desánimo”, la pieza mezcla synth pop y new wave con el particular estilo narrativo de Stanich, construyendo un relato que oscila entre la sátira social, la cultura popular y la reflexión generacional.
La canción toma inspiración directa de la serie Poquita fe y del personaje de José Ramón, interpretado por Raúl Cimas, al tiempo que incorpora referencias inesperadas como la clásica serie Autopista hacia el cielo, protagonizada por Michael Landon. El resultado es una composición que, bajo una apariencia ligera y bailable, esconde una mirada crítica sobre la apatía social, la resignación cotidiana y cierta sensación de desconexión emocional presente en buena parte de la sociedad actual.
Como ocurre habitualmente en la obra de Stanich, las letras funcionan como pequeños relatos llenos de dobles sentidos y guiños culturales. En Poquita fe aparecen además referencias a Radio Futura, Miyazaki, Morgan Freeman o incluso a la marca española de zapatillas J’hayber, construyendo un collage pop tan surrealista como reconocible.
Toda esa identidad artística se traslada también a sus conciertos, donde Ángel Stanich ha logrado consolidar una conexión muy especial con el público gracias a un directo intenso, imprevisible y cargado de personalidad. Su propuesta escénica mezcla momentos de contundencia eléctrica con atmósferas más introspectivas, siempre sostenidas por una banda sólida y una puesta en escena que prioriza la música y la experiencia compartida.
La gira “(Aún) sin nombre” supone además el regreso del artista a los escenarios canarios dentro de un formato especialmente cercano. Aguere Cultural, uno de los espacios de referencia para la música en directo en Tenerife, acogerá un concierto que promete reunir tanto a seguidores habituales como a nuevos oyentes atraídos por el particular universo creativo del músico.
Desde su irrupción en la escena indie con discos como Camino Ácido o Antigua y Barbuda, Stanich ha construido una trayectoria marcada por la independencia creativa y la capacidad de mantenerse al margen de tendencias pasajeras. Su estilo, difícil de encasillar, combina influencias del rock clásico, el folk psicodélico y el pop alternativo con una narrativa literaria cargada de personajes extravagantes, imágenes surrealistas y humor melancólico.
El concierto del próximo 27 de junio en La Laguna se presenta así como una de las citas destacadas de la programación musical del verano en Tenerife, ofreciendo al público la posibilidad de descubrir en directo las nuevas canciones del artista y revisitar algunos de los temas más emblemáticos de su repertorio.
Las entradas anticipadas ya se encuentran disponibles a un precio de 20 euros más gastos de gestión, mientras que en taquilla tendrán un coste de 25 euros. Los tickets pueden adquirirse a través de la plataforma Tickety.
Tras convertirse en un fenómeno de masas en China, la primera serie del director de “Deseando amar” y “2046” llega a su desenlace con los últimos 15 episodios de esta ambiciosa crónica sobre el auge de un empresario en el Shanghái de los años 90.
El próximo 16 de junio Filmin estrenará en exclusiva la segunda y última parte de “Blossoms Shanghai”, la primera serie creada y dirigida por Wong Kar Wai. Considerada uno de los grandes acontecimientos audiovisuales recientes en China, la producción fue número uno de audiencia durante prácticamente toda su emisión y se convirtió en un auténtico fenómeno cultural desde su estreno a finales de 2023. La primera parte se estreno en Filmin el 17 de junio de 2025, convirtiendo a España en el primer país europeo en el que pudo verse la serie. La crítica ha destacado su «ambientación y banda sonora prodigiosas» (OtrosCines), definiéndola como «encantadora y feroz» (IndieWire) y cómo «el ‘Succession’ de Wong Kar Wai» (El Confidencial).
Adaptación de la aclamada novela de Jin Yucheng, ganadora del Premio Mao Dun de Literatura, “Blossoms Shanghai” sigue el ascenso de Ah Bao, un joven que logra reinventarse durante el extraordinario crecimiento económico de la ciudad en los años noventa. A lo largo de sus 30 episodios, la serie traza un retrato de una época de transformación vertiginosa mientras explora temas profundamente ligados a la obra de Wong Kar Wai: el amor, la ambición, la memoria, la pérdida y el paso del tiempo.
Sinopsis Shanghái, años noventa. Tras perder la fortuna familiar durante la Revolución Cultural, Ah Bao logra abrirse camino en una ciudad que vive una transformación económica sin precedentes. Convertido en un empresario de éxito, deberá navegar entre oportunidades, rivalidades y relaciones sentimentales que marcarán su destino. Mientras la ciudad cambia a una velocidad vertiginosa, también lo hacen las vidas de quienes intentan encontrar su lugar en ella.
La ciudad que nunca abandonó a Wong Kar Wai
Aunque abandonó Shanghái siendo un niño, Wong Kar Wai ha regresado una y otra vez a la ciudad a través de su cine. En “Blossoms Shanghai”, ese vínculo adquiere una dimensión especialmente íntima. La serie funciona como una evocación de la ciudad que heredó de los recuerdos de sus padres y de aquella que fue redescubriendo durante décadas de visitas y regresos.
“Shanghái siempre ha sido una ciudad con ecos para mí”, explicaba el cineasta. “Me fui en 1963, pero la ciudad nunca me abandonó. Durante años seguí regresando, buscando rastros de mi propio Shanghái. Hacer esta serie forma parte de esa búsqueda”. El resultado es una obra que convierte la ciudad en mucho más que un escenario: un espacio atravesado por la memoria, el deseo y las transformaciones de toda una generación.
Una serie de 15 películas
“Blossoms Shanghai” supuso además una experiencia inédita en la carrera de Wong Kar Wai. Lejos de adoptar los ritmos habituales de la producción televisiva, el director afrontó cada secuencia con la misma exigencia formal que caracteriza a su filmografía, construyendo una serie de una ambición visual pocas veces vista en televisión.
“No la rodamos como una serie convencional”, recordaba. “Abordamos cada escena con el rigor de una película. Si lo piensas así, toda la serie equivale a unas quince películas”. Esa voluntad de trasladar su universo cinematográfico al formato seriado se percibe en cada plano, en la minuciosa reconstrucción histórica y en una puesta en escena que convierte “Blossoms Shanghai” en una prolongación natural de algunas de las grandes obsesiones de un autor fundamental del cine contemporáneo
Reunidos en torno al patio de Turuñuelo, una tarde de hace miles de años, narrando las leyendas, conversando del pasado. Un diálogo que versaría sobre los héroes, de las sendas que abrieron, de los caminos que propusieron. Un hablar de pueblos y ciudades, de sus riquezas, de la vida y la muerte; del despertar del presente y el sueño del futuro
Como esos narradores pretéritos, Sebastián Celestino y Esther Rodríguez nos proponen una conversación fluida, sincera, sobre lo que fue, es y será Tarteso, sobre lo que se ha logrado y lo que se logrará. Y lo hacen con la palabra autorizada por la experiencia de años estudiando cada trozo de cerámica, cada pieza hallada. Como la tierra y la piedra, amasados con agua en el pasado, las páginas de Tarteso se amalgaman con el mismo primor para contarnos los que ya no están, los que dejaron su huella impresa en el tiempo y hacer un periplo con la mayor tecnología que ha inventado el ser humano: la conversación. Viajes a lo remoto, impregnarnos con lo pasado, apasionarnos con esos ausentes, ese es el reto que nos propone este libro. Conocer, sí, pero, sobre todo, sentir, percibir, oler… embriagarnos con la misma intensidad con que viven su búsqueda de respuestas.
Un libro para los sentidos, un libro lleno de amor, un libro de cabecera para mecer nuestros sueños, un libro como oráculo y todo ello con la voz, siempre la voz, como la cuerda que nos vincula a lo que somos. Eso es Tarteso de Sebastián Celestino y Esther Rodríguez.
Matt Cartlidge e Issey Cartlidge son los londinenses The Molotovs, que junto a Noah Riley forman un power trio que, pese a su juventud (no seamos edadistas), sorprende con una pasmosa madurez en su discurso y su sonido. En su gira de presentación de Wasted on Youth, su álbum debut, recalaban en Tenerife, más concretamente en la sala Aguere Cultural. El álbum que defienden, tras varios años tocando en las calles y diferentes garitos británicos, es una fabulosa colección de canciones que funciona como un manifiesto juvenil con el que lanzan un mensaje de optimismo y resistencia para la gente de su generación. En lo musical, The Molotovs beben de la mejor esencia de grupos como The Jam, Buzzcocks o The Undertones. La compañera June Santana pudo entrevistarlos el pasado mes ( https://culturamania.com/the-molotovs-la-gente-critica-a-los-medios-y-a-la-industria-por-la-falta-de-buenas-bandas-emergentes-pero-luego-se-apresura-a-menospreciarlas-en-cuanto-empiezan-a-despuntar-por-ju/ ) y un servidor intentará transmitir las sensaciones de su directo en su paso por Canarias.
Banda formada en 2020, pasaron de fenómeno en redes sociales a realidad musical en apenas unos años; amamantados con lo mejor de la new wave, el punk y la escena mod. Matt a la guitarra y voz, Issey al bajo y voz… y Noah a la batería. Un sonido potente a ráfagas cortas y agudas de riffs de guitarra bien elaborados y pegadizos. Imponente presencia en el escenario y mucha, mucha actitud. Se arrancan con “Daydreaming” seguida de “Geraldine”, Matt aporrea su guitarra, los labios en contacto con el micro, prácticamente escupiendo en exabruptos unas letras que sorprenden por su madurez. Issey es puro nervio, se mueve por el escenario con su bajo, regalándonos unos fraseos endiablados, cargándolo al hombro o a la cintura cual bazuca o metralleta. Noah es el pegamento rítmico para el diálogo musical entre los hermanos. Llegan “Popstar” y su parodia de la industria musical, contrastando con la disfrutona “Johnny Don’t Be Scared”.
Aplaudido fue el cover que se marcaron de “Suffragette City” de David Bowie, para rematar la faena con los hitazos “More More More” y “Get a Life”, este último toda una declaración de principios para su generación. En definitiva, un concierto que nos dejó a todos con buen sabor de boca y con ganas de ver la evolución de los hermanos Cartlidge. God save the Queen!
El director Joaquín Mazón y el actor Juan Dávila presentaron El último mono en el marco del Festival Lo Que Viene Tenerife 2026. En esta entrevista realizada por Norberto Trujillo para Culturamanía, ambos reflexionan sobre el proceso creativo de la película, la dificultad de la comedia, la relación entre guionista y director, y las lecturas que se esconden detrás de una historia que busca hacer reír sin renunciar a la reflexión.
Norberto Trujillo:En el pase de El último mono en LQV26 el público no paraba de reír, pero ¿qué esperan ustedes de cara al estreno?
Joaquín Mazón: Bueno, pues mira, justo hablábamos antes de que Susana, que no ha podido venir aquí, está muy orgullosa de la película, y yo también. Me parece que es una película que conecta muy bien con el público. Lo que esperamos es precisamente eso: que se traslade a las salas y que la sensación que tenemos nosotros, y que hemos tenido en los pases que hemos hecho, sea la sensación que haya en los cines.
Cuando afrontas el guion de Joaquín Oristrell, ¿cómo es para ti dirigir algo que escribe otro director?
Joaquín Mazón: Joaquín y yo tenemos una relación increíble de respeto mutuo. Él sabe que yo voy a hacer lo mejor posible para defender su guion, llevándolo literalmente a la pantalla o improvisando; él es muy generoso en eso. Y él no se mete absolutamente nada en el trabajo de dirección. Nada. Dice: «Es tu película ahora, tienes que llevarla a cabo», y confía mucho.
Ya hicimos juntos La vida padre y, cuando tengo dudas, le digo: «Joaquín, tengo dudas con esto» o «Mira, voy a hacer esto otro». Él a veces me responde: «Ah, yo lo veía de otra manera». De hecho, ahora, cuando ha visto El último mono, ha encontrado situaciones que él imaginaba de otra forma y, cuando las hemos visto con público, me dice: «Tenías razón, ha funcionado».
Al final, él, como director, sabe que cuando estás en un rodaje la cosa está viva. No puedes ceñirte a un plan preconcebido.
¿Y qué diferencias hay entre esta y tus otras comedias?
Joaquín Mazón: Bueno, a mí lo que me gusta es contar historias. Hay veces que las películas son sobre un tipo perdido que adopta a cinco niños, cada uno de un país distinto, como en La familia Benetón; otras veces es La Navidad en sus manos, con un Papá Noel muy peculiar interpretado por Santiago Segura; y otras veces es una historia que nace de otra pulsión.
Cuando Fernando Bovaira me dijo: «Léete este guion de Joaquín, que quiero repetir la fórmula de La vida padre: Joaquín, tú y yo», es decir, productor, guionista y director repitiendo equipo, no lo dudé. Dije: «Vamos, a muerte».
Esta es una película en la que llevaban cuatro años trabajando el guion y era perfecta para rodarla ahora. La combinación entre Joaquín y yo funciona muy bien porque él tiene, evidentemente, mucha más experiencia que yo y una visión propia de su generación, mientras que yo tengo la de la mía. Esa combinación de estilos diferentes, tanto al escribir como al dirigir, nos lleva a hacer cosas como esta. El último mono me parece una película que funciona estupendamente.
Juan, tú empezaste primero como actor, pero la mayoría del público te conoce por tus espectáculos de humor. ¿Cómo llevas tener que explicar esto al público?
Juan Dávila: Bueno, yo creo que eso no lo ha entendido todavía nadie (risas). Entonces yo lo explico, pero da igual, porque es tan fuerte la otra imagen que esta al final se queda muy difuminada.
Pero bueno, es un trabajo más. Tú llevas veinte años haciendo alfarería y de repente dicen: «No, es que este se ha metido a hacer tuberías». Bueno, pues las diez primeras veces todavía dicen: «Sí, pero este es el alfarero, ¿no?».
Todo será cuestión de que la gente vaya entendiendo que también se pueden hacer otro tipo de actividades creativas, que no todo tiene por qué ser encima de un escenario y haciendo improvisación.
¿Y dónde te sientes más cómodo actualmente?
Juan Dávila:Pues hombre, llevo mucha, mucha tralla de improvisación. Y esto, el cine, al final es ir cogiéndolo poco a poco.
Yo estoy muy cómodo en la libertad absoluta de ir sin guion, y aquí se trata de contar una historia. Estás al servicio de una historia, no de cualquier cosa que esté pasando. En mis espectáculos pasa una paloma y nos vamos con la paloma; aquí estás en la escena, en la réplica al compañero… Es otro tipo de arte.
En el registro cómico al que juegas en los espectáculos y en el cine, ¿cómo es para ti diferenciarte?
Juan Dávila: No tiene nada que ver, porque este es un personaje absolutamente cómico y el otro estaba al servicio de la comedia del resto.
Yo creo que El último mono tiene algo de políticamente incorrecto, a priori, que la gente va a querer ver porque está muy de actualidad, y eso va a ayudar mucho a la taquilla. Se va a notar en cuanto se estrene.
Tu personaje es mucho más fácil de digerir cuando el espectador ya tiene aprecio por el actor. ¿Cómo se ha trabajado esto de cara al espectador que no te conozca?
Juan Dávila: Sí, buena pregunta. Trabajamos mucho para que la gente que no tenga empatía conmigo pueda tenerla con el personaje, pensando en quien venga de cero.
Pero sí que es cierto que, por ejemplo, ayer, durante la proyección, cuando se rieron mucho con lo del policía, puedes entender que haya momentos que funcionen también como un guiño a la persona.
Anoche uno de los momentos que más funcionaron fue el del taxista. ¿Esperaban una acogida tan buena?
Joaquín Mazón: ¡Sorpresa absoluta!
Juan Dávila: Pero fíjate que en ese chiste se juntan la regla del tres, la sorpresa y que el remate además rima. Es un chiste que parece que el actor simplemente soltó, pero tiene muchos elementos de comedia que aumentan su fuerza.
La película tiene muchas frases de esas que luego quedan en la memoria colectiva. ¿Cuentan con que esto suceda?
Joaquín Mazón: Ayer me sorprendió. Las carcajadas fueron tremendas. Y es verdad que se rieron muchísimo cuando el policía dice: «¡Hostia, el puto amo!». Yo pensé: «Bueno, esto lo tenemos hecho ya».
Juan Dávila: Sí, ahí dijimos: «Ya está, esto está hecho». Tiene que ser un poco meta, ¿sabes?
Has dicho que te desenvuelves mucho más cómodamente en el drama. ¿A qué se debe eso?
Juan Dávila: Bueno, a que la comedia es muy difícil.
En la formación interpretativa se le da mucho peso al drama: a la verdad, a las respuestas orgánicas, a alojarte en un lugar emocional concreto y a introducirte en el conflicto del personaje. Incluso en las escuelas la comedia no se trabaja demasiado.
Y luego hay algo en el drama que tiene que ver con el tiempo, la escucha, lo que ves y lo que te produce, la imaginación… Puedes darte más tiempo para transitar todo eso. La comedia, en cambio, tiene una velocidad que exige estar muy rápido en todo.
Joaquín, El casoplón era un Parásitos a la española. ¿Crees que el público general desentraña todas esas intenciones?
Joaquín Mazón: ¿Sabes qué pasa? Que a veces lo logras y a veces no. A veces me da mucha rabia (risas).
Depende mucho del tipo de comedia. Por ejemplo, hacemos La familia Benetón y yo sé perfectamente qué película es: una película destinada al público familiar e infantil. Pero soy muy pesado intentando que todas las películas tengan un mensaje. No hacer una comedia porque sí.
En el caso de El último mono pensé: «Hay mucho que contar aquí». Entonces nos sentamos con los actores y hablamos de qué trata realmente la película. Hay mucho trabajo previo al rodaje.
A mí me gusta tener una palabra o una frase que resuma la película. Esta habla de las contradicciones. El protagonista es una contradicción andante. Eso ayuda a los actores, me ayuda a mí y ayuda al equipo técnico.
De El último mono estoy muy orgulloso. Es una de las películas que más me gustan de las que he hecho.
Al final se trata de descubrir el mensaje que hay debajo de todo aquello con lo que te estás riendo. Y luego está lo que tú comentas de la similitud entre El casoplón y Parásitos, que me encanta que me lo digas porque me has alegrado el día. Pero habrá mucha gente que no lo vea, y es normal.
También es importante que la película funcione para todos los públicos. No puedes quedarte únicamente en tu mensaje. Cuando hablé con Paz Vega sobre El casoplón le dije: «Quiero hacer un Parásitos a la española». Y ella me respondió: «Tú estás loco».
No lo consigues con todo el mundo, y es lógico. Yo prefiero que la película funcione y que, de vez en cuando, alguien con cierta sensibilidad descubra algo más. Porque en las películas no puedes tenerlo todo.
Juan Dávila: Y luego está muy bien que alguien diga: «Voy a ver la siguiente película de Joaquín Mazón» por algo que encontró en una obra anterior. No es habitual que haya gente que quiera seguir la trayectoria de un director de esa manera. Creo que es interesante porque todas las películas de Joaquín han funcionado.
Joaquín Mazón: La vida padre es una de las películas que más me ha gustado hacer. Es una película muy bonita, nacida de una historia personal mía que le conté a Joaquín y a la que luego le dimos la vuelta.
Sí, es una comedia y tiene momentos de mucha risa, pero también es una película que te empieza a hacer un agujerito aquí dentro.
A mí me encantaría hacer siempre películas con ese tono. Es el tono que más me gusta. El último mono también tiene algo de eso: dos personajes que hacen un viaje juntos.
Pero no siempre puedes hacer la misma película. Tienes que intentar hacer la mejor película posible. Yo hago lo que puedo, humildemente, pero siempre desde el deseo de sentirme orgulloso de lo que hago y de poder defenderlo.
¿Qué pueden decirle al público que no sepa nada de ustedes y quiera saber algo de la película para animarse a verla?
Joaquín Mazón: Yo creo que El último mono, que llega a los cines el 7 de agosto, es una comedia divertidísima. De esas películas que, si vas en pareja, te hacen mirar al otro y preguntarte: «¿Qué estás pensando?».
Son esas películas que te dejan muy buen sabor de boca y que luego, cuando sales a cenar, sigues comentando. De repente recuerdas el chiste del taxista o empiezas a desmontar la película y a analizarla casi sin darte cuenta.
Creo que va a conectar con distintas generaciones. Espero que la gente la disfrute mucho en los cines y que vaya a verla sin prejuicios. Además, es una película que puedes ver con quien quieras. No es de esas de las que piensas: «A esta persona no la puedo llevar».
Creo que habrá parejas que descubran un poquito más de la personalidad del otro viendo esta película.
Juan Dávila: Y además concilia a dos Españas polarizadas. Es una película conciliadora, pero desde la conciencia.
Fotografías e imágenes cedidas para la entrevista.
El concurso impulsado por LPA BMUSIC Festival ha recibido 72 propuestas procedentes de Gran Canaria, Tenerife, Lanzarote, Fuerteventura y La Palma, y amplía su selección hasta 30 proyectos musicales que actuarán en directo entre el 20 de junio y el 22 de agosto
La organización amplía de forma excepcional el número de bandas seleccionadas tras recibir una cifra récord de propuestas y constatar el extraordinario momento creativo que vive la música emergente canaria
Lo que comenzó con un objetivo claro —seleccionar a 20 bandas para participar en los showcases de LPA Emer-gente 2026— terminó convirtiéndose en una de las decisiones más difíciles para la organización del concurso.
Tras semanas de escucha, valoración y deliberación de todas las propuestas recibidas, el equipo de LPA Emer-gente se encontró ante una realidad incontestable: el nivel artístico de esta edición superaba ampliamente cualquier previsión.
La calidad musical, la originalidad de los proyectos, la diversidad de estilos y el talento demostrado por las bandas participantes llevaron a la organización a tomar una decisión excepcional: ampliar la selección inicial y dar cabida finalmente a 30 artistas y bandas canarias.
“Cuando el talento se desborda, las normas están para romperlas”. Bajo esta premisa, LPA Emer-gente afronta una edición que confirma el extraordinario momento que atraviesa la música emergente en Canarias y refuerza su compromiso con la creación de oportunidades reales para los nuevos proyectos musicales del Archipiélago.
LPA Emer-gente 2026 ha dado un paso sin precedentes en su apuesta por la música emergente canaria. Tras recibir 72 propuestas procedentes de cinco islas, el concurso creado e impulsado por LPA BMUSIC Festival ha seleccionado a 30 bandas y artistas que protagonizarán una programación de showcases en directo durante dos meses en la terraza del Centro Comercial Las Arenas, dentro del espacio “Las Arenas Music”.
La fase de directos comenzará el próximo 20 de junio y se extenderá hasta el 22 de agosto, con tres actuaciones cada sábado. Durante este periodo, “Las Arenas Music” se convertirá en un gran escaparate abierto al público para descubrir, apoyar y celebrar el talento musical que nace en Canarias.
La cifra marca un hito dentro del panorama musical del Archipiélago. LPA Emer-gente se consolida como una plataforma diferencial al ofrecer a 30 proyectos musicales la posibilidad de actuar ante público real, sobre un escenario profesional y dentro de una programación estable durante dos meses. Más allá de competir para pasar a la gran final, los participantes tendrán la oportunidad de defender su propuesta en directo, conectar con el público y ganar visibilidad ante cientos de personas cada sábado.
“Cuando el talento se desborda, las normas están para romperlas”. Nuestro objetivo con LPA Emer-gente no es solo elegir un ganador; es dar escenario a la mayor cantidad posible de talento canario. Este año serán 30 bandas actuando en directo durante dos meses, diez más que el año pasado”, destaca Teresa Deudero, directora de LPA BMUSIC Festival.
Edición récord
La edición 2026 ha batido récords de participación, con 72 propuestas recibidas frente a las 64 del año anterior. Los proyectos inscritos proceden de Gran Canaria, Tenerife, Lanzarote, Fuerteventura y La Palma, lo que confirma la vitalidad, diversidad y calidad de la escena musical emergente del Archipiélago.
Gran Canaria ha registrado el mayor número de propuestas, con 44 inscripciones, seguida de Tenerife, con 17. También se han recibido proyectos de Fuerteventura, Lanzarote y La Palma.
“La calidad ha sido excepcional. Podían haber sido 40 perfectamente, porque el proceso de selección ha sido muy complicado por el nivelazo de las propuestas recibidas. A las bandas que no han entrado en esta fase, las animamos a presentarse el año que viene, porque este concurso seguirá creciendo y reforzándose en cada edición”, señala Deudero.
Dos meses de showcases en Las Arenas Music
Del 20 de junio al 22 de agosto, tres bandas subirán cada sábado al escenario de Las Arenas Music para ofrecer actuaciones de 30 minutos. Cada showcase será una oportunidad para mostrar su directo, defender su identidad artística y demostrar su capacidad escénica ante el público.
Esta fase constituye uno de los principales valores diferenciales de LPA Emer-gente. Frente a otros formatos basados únicamente en votaciones digitales o valoraciones sobre grabaciones, el concurso apuesta por la música en vivo y por generar oportunidades reales para los artistas.
Cada sábado, el Centro Comercial Las Arenas acogerá una cita abierta a todos los públicos, con conciertos gratuitos, accesibilidad, un entorno seguro y tres horas de aparcamiento gratuito.
“Las tardes de los sábados en Las Arenas Music serán otro rollo a partir del 20 de junio. LPA Emer-gente no es solo una plataforma musical: es un homenaje al talento canario, a la diversidad de estilos que nacen en las Islas y a la emoción de descubrir nuevas bandas en directo”, añade la directora del festival.
Camino a la gran final de LPA BMUSIC Festival
A medida que se celebren los showcases, el público podrá votar a través de la web oficial del festival.
La elección de las seis bandas finalistas mantendrá el sistema dual de ediciones anteriores: tres serán seleccionadas por la dirección del concurso, atendiendo a criterios de calidad compositiva y puesta en escena, y otras tres serán elegidas por votación popular.
Las seis finalistas actuarán los días 11 y 12 de septiembre en el Parque Litoral del Rincón, dentro de LPA BMUSIC Festival 2026, donde competirán por el premio final y por formar parte del cartel de LPA BMUSIC Festival 2027.
Las 30 bandas seleccionadas
Resto de participantes
La organización agradece a todas las bandas y artistas que han enviado sus propuestas y destaca el extraordinario nivel artístico que define actualmente la escena musical emergente en Canarias.
La directora de LPA BMUSIC Festival, Teresa Deudero, quiso tener unas palabras de agradecimiento para las bandas que finalmente no han sido seleccionadas:
“Quiero agradecer sinceramente a todas las bandas y artistas que han confiado en LPA Emer-gente 2026 y nos han hecho llegar sus propuestas. Detrás de cada candidatura hay mucho trabajo, horas de ensayo, ilusión y una enorme pasión por la música, y eso merece todo nuestro reconocimiento.
Este año el nivel ha sido extraordinario. De hecho, una de las conclusiones que hemos sacado tras escuchar las 72 propuestas recibidas es que en Canarias hay mucho más talento del que cualquier escenario puede acoger. Nos hubiera encantado poder contar con muchas más bandas en esta edición, porque la calidad artística ha sido realmente excepcional.
A quienes no han sido seleccionados en esta ocasión, quiero animarles a seguir creando, creciendo y defendiendo sus proyectos con la misma ilusión. Estoy convencida de que muchos de ellos tienen un recorrido muy prometedor por delante.
LPA Emer-gente seguirá creciendo y reforzando su compromiso con la música hecha en Canarias, por lo que esperamos volver a recibir sus propuestas en la edición de 2027. Este concurso no termina para quienes no han sido seleccionados; al contrario, queremos que sea un punto de partida para seguir impulsando el talento emergente de nuestras Islas.”
Apoyos y colaboración
La colaboración del Centro Comercial Las Arenas ha sido clave para hacer realidad esta fase del concurso, ofreciendo un espacio céntrico, accesible y abierto al público para que la música emergente conecte directamente con la ciudadanía.
LPA Emer-gente cuenta con el patrocinio principal de Cerveza Águila y Munchitos, el apoyo institucional del Cabildo de Gran Canaria, a través de la campaña La Isla de Mi Vida, y del Gobierno de Canarias, Turismo Islas Canarias.
Culturamanía Experience en colaboración con Espacio Price impulsan una iniciativa para visibilizar el talento audiovisual en Canarias
Santa Cruz de Tenerife acoge el nacimiento de Santa Cruz en Corto, una iniciativa impulsada por Culturamanía Experience en colaboración con Espacio Price, que nace con la vocación de convertirse en un espacio estable para la difusión del cortometraje y del talento audiovisual canario.
El proyecto busca acercar al público las trayectorias de directores, actores, guionistas y productores, poniendo en valor no solo sus obras, sino también el proceso creativo y humano que hay detrás de cada producción.
La primera edición se celebrará el viernes 26 de junio a las 19:00 horas en el Espacio Price de Santa Cruz de Tenerife, con proyecciones de cortometrajes y una posterior tertulia abierta al público con profesionales del sector.
Dos miradas del cine canario
Esta primera sesión estará dedicada a los directores Jonathan González y Javier Caldas, representantes de distintas generaciones del audiovisual en Canarias.
Jonathan González
Director y director de fotografía nacido en Tenerife y criado entre Ofra y Somosierra. Su trabajo está marcado por una fuerte identidad visual, influida por su recorrido entre la interpretación y la fotografía, que ha terminado definiendo su lenguaje como cineasta.
En esta sesión se proyectará una selección de su filmografía en cortometraje, compuesta por Dinero Fácil, M, Remiehzla, El Monte de los Sueños, En Otro Lugar, Smile, Radio Show, Padre Nuestro, Test y Solo Nos Queda el Recuerdo, una muestra que recorre distintas etapas de su mirada como creador y su evolución dentro del formato corto.
Javier Caldas
Licenciado en Comunicación Audiovisual por la Universidad Complutense de Madrid y diplomado en Dirección de Cine en el TAI, Javier Caldas inició su trayectoria profesional en la productora Elías Querejeta P.C., donde desarrolló diferentes funciones en el ámbito de la producción y la dirección.
Ha construido una amplia carrera como director y productor, con trabajos reconocidos en festivales nacionales e internacionales. Entre sus cortometrajes destacan El Último Latido (1993), Frágil (1994) y La Criada (2011), obras que formarán parte de esta primera sesión de Santa Cruz en Corto. Su trayectoria se completa con una extensa producción de documentales, series de televisión, videoclips y proyectos institucionales para entidades como el Gobierno de Canarias y Televisión Canaria, además de su trabajo reciente vinculado a la animación y el stop motion.
Tertulia con profesionales del sector
Tras las proyecciones tendrá lugar una tertulia abierta al público moderada por el actor Norberto Trujillo, con la participación de la productora y guionista Ana Sánchez-Gijón y la actriz Melanie Reyes, en un espacio de diálogo sobre el presente y futuro del audiovisual en Canarias.
Norberto Trujillo destaca por su trayectoria en cine, televisión y teatro, además de su labor formativa. Ana Sánchez-Gijón ha producido obras clave del cine español contemporáneo, mientras que Melanie Reyes compagina su trabajo como actriz con la docencia y la creación escénica independiente.
Espacio Price, cine y creación audiovisual
El evento se celebra en el Espacio Price, antiguos Multicines Price de Santa Cruz de Tenerife en proceso de transformación en centro cultural y audiovisual. El espacio combina exhibición de cine, actividades culturales y formación, consolidándose como un nuevo referente para la industria creativa en la ciudad.
Santa Cruz en Corto nace con vocación de continuidad como una plataforma para visibilizar el talento audiovisual canario y generar encuentros entre creadores y público.
Fecha: Viernes 26 de junio Hora: 19:00 h Lugar: Espacio Price, Santa Cruz de Tenerife Entradas:www.espacioprice.com
Papagayo Tenerife dará la bienvenida a la temporada estival con una de las citas más destacadas de su programación de 2025. El próximo 20 de junio, el emblemático espacio del sur de la isla celebrará su esperado Opening de Verano con la actuación estelar de Solardo, uno de los nombres más influyentes de la escena electrónica internacional, acompañado por los DJs Beto y Alex Wellmann, dentro de una nueva entrega de Essence.
Solardo, el dúo formado por Mark Richards y James Eliot, se ha consolidado como una de las fuerzas más influyentes de la música electrónica de baile. Con más de una década de trayectoria, han sabido redefinir los límites del house y el techno, contagiando al público de todo el mundo con su energía explosiva y sus ritmos irresistibles. Su presencia en festivales y clubes de prestigio internacional los ha convertido en un nombre imprescindible dentro de la escena.
Su éxito en las listas confirma su talento en la producción: himnos como Move Your Body junto a Marshall Jefferson, Big Talk con Idris Elba o XTC con Eli Brown han marcado a toda una generación de clubbers. Siempre a la vanguardia, siguen sorprendiendo con fusiones innovadoras y una visión fresca que mantiene su sonido en constante evolución.
El carisma de Solardo se refleja en un calendario de giras imparable, con actuaciones que van desde noches inolvidables en Ibiza hasta grandes festivales en Asia. Reconocidos en rankings como el DJ Mag Top 100 y respaldados por múltiples premios, su legado va mucho más allá de la pista de baile: representan la pasión, la innovación y la capacidad unificadora de la música electrónica.
La velada contará también con la participación de Beto y Alex Wellmann, dos artistas habituales de la programación de Papagayo Tenerife que destacan por su versatilidad y su capacidad para conectar con el público a través de sesiones que combinan elegancia, energía y una cuidada selección musical. Ambos serán los encargados de completar una experiencia sonora diseñada para acompañar el inicio del verano en uno de los espacios de ocio más reconocidos de Canarias.
Con esta cita, Papagayo Tenerife refuerza su apuesta por atraer a artistas de referencia internacional y consolidarse como uno de los principales puntos de encuentro para los amantes de la música electrónica en las Islas. La actuación de Solardo supone además una oportunidad única para disfrutar en Tenerife de uno de los proyectos más relevantes del panorama dance actual, en una noche que promete reunir a público local y visitantes en torno a la mejor música electrónica.
Norberto Trujillo entrevista para Culturamanía a Enrique Gato y Nicolás Matji durante el Festival Lo Que Viene Tenerife 2026. Los creadores de la saga Tadeo Jones adelantan algunos detalles de la cuarta entrega del popular aventurero, reflexionan sobre el futuro de la franquicia, recuerdan sus vínculos con Superlópez y destacan que la nueva película será la más ambiciosa y emotiva de todas, con los viajes en el tiempo y la paternidad como ejes fundamentales de la historia.
Norberto Trujillo: Tras ver los primeros minutos de la próxima entrega de Tadeo Jones, ¿hasta qué punto está acabada la película?
Enrique Gato y Nicolás Matji: La película está 100% terminada. Sí, la terminamos… mira, yo creo que entregamos el último fotograma hace como un mes y pico, no hará mucho más. Ya tenemos el aprobado por parte de Paramount, que esto tiene que pasar un control de calidad, y está empaquetadísima.
¿Ha habido algún momento en el que hayan dudado de si se pasarían el corte deseado de calificación por edades?
Enrique Gato y Nicolás Matji: En esta peli no, pero ha habido otras en las que sí que teníamos esa duda porque nos hemos llevado algún susto con esto. No siempre tienes claro por qué te van a evaluar la película en una dirección u otra. Con la 1 sabíamos que queríamos una calificación de «Especialmente recomendada para la infancia» y estuvimos buscando a ver si había algunas guías de cuántos tacos por minuto podías decir, o el tamaño de las pistolas o estas cosas. No hay nada, es sentido común.
En la primera película de Tadeo había un tiroteo interesante, y estábamos un poco preocupados, pero al final coló. En estas últimas ya no hay ningún ingrediente que tengamos en la cabeza que nos haga decir «ojo con esto». Son películas muy blancas.
¿Ha evolucionado ese control? ¿Ahora hay más cosas que no se permiten o sigue siendo más o menos igual?
Enrique Gato y Nicolás Matji: Es sentido común. Somos padres. No hay tablas. Al final nos guiamos mucho por eso, es algo que yo quiero poder ver con mi hijo, entonces sabes medir qué te parece aceptable o no para que lo vea tu hijo.
¿Cuál ha sido el reto en esta nueva entrega? ¿Cómo superar una línea que no se había superado explorando la vida de Tadeo y los otros personajes de la saga?
Enrique Gato y Nicolás Matji: Pues mira, ha habido dos ingredientes, fundamentalmente, que pegan un salto grande con respecto a las pelis anteriores:
Viajes en el tiempo: Los viajes en el tiempo son muy efectistas. Hemos introducido el tema en la peli, y esto nos permite conectar mucho con la cultura ochentera que tenemos tan grabada a fuego en la cabeza.
Por otro lado, la paternidad, pues ahora Tadeo y Sara han sido papás, y podemos trabajar el tema de la paternidad en la película. Es una cosa que nos permite profundizar mucho más de lo que hemos hecho en ninguna de las anteriores.
Es una sacudida muy grande de cimientos, aunque no lo parezca, para la saga. Y eso es lo que permite que estemos todavía con la sensación de estar haciendo cosas frescas, de hacer algo que no has visto con estos personajes. Si no, no haríamos la película; si no tenemos algo fresco que contar, no se hace la película.
En la larga trayectoria que tiene ya Tadeo Jones en el cine español, ¿qué historias han descartado?
Enrique Gato y Nicolás Matji: Fíjate, sí es verdad que se caen muchas ideas por el camino, muchísimas, no te puedes imaginar todo lo que se puede llegar a descartar. Pero decir que un concepto se haya puesto sobre la mesa y que lo hayamos quitado completamente de cero, yo creo que no se ha dado todavía. Las películas se construyen a base de muchas pequeñas cosas, siempre con una base que más o menos tienes en la cabeza. Son los pequeños ingredientes que vas sumando a la peli los que son de «quita y pon», y decides «este me vale o este no me vale para lo que quiero contar». Pero es muy raro que pase que todo un concepto de base se haya quitado de en medio, eso todavía no ha pasado. Son esas preguntas que se hacían George Lucas y Spielberg cuando se decían «¿Qué va a buscar ahora Indiana?». (Risas).
Si un día Tadeo Jones dejase de funcionar y hubiese una buena historia que contar, ¿se arriesgarían a hacer otra entrega?
Enrique Gato y Nicolás Matji: Bueno, esto depende de muchos factores. Para mí, el público es una pieza muy importante de esto, ¿sabes? Yo siempre digo que el personaje no es solo mío o nuestro, es ya de la gente. Si la gente deja de dar soporte al personaje, te quedas sin una pieza fundamental. Sería una señal importante de que ya hemos llegado a un punto en el que como mínimo hay que dejar reposar la saga.
Entonces, esperemos a ver, pero… en el caso de esta película, además, es muy fácil. Solo tenemos que esperar desde el estreno un par de meses para saber si eso se va a cumplir o no, porque es el primer estreno de peli que tenemos de la saga que es prácticamente global a la vez. Estas películas se suelen estrenar en 6, 8 meses, un año (hay algunas que han pasado el año de periodo de estrenos), de diferencia entre países y esta peli prácticamente en 2 meses está estrenada en todo el mundo. Y muchos simultáneos. Esto es un cambio de paradigma bestial en nuestra vida. Entonces, si esto funciona, Paramount y Mediaset nos invitarán a continuar la saga, y si no funciona, pues habrá que frenar y plantearse otras cosas.
¿Este salto tiene que ver también con que han visto, a través de estudios, que Tadeo ha cruzado fronteras y gusta a públicos de otros países, incluso de una forma que no podían controlar o anticipar?
Enrique Gato y Nicolás Matji: Yo creo que solo planeamos una cosa con el primer Tadeo Jones en su estreno en 2012, y era que queríamos hacer una película que fuera un éxito en España y en Latinoamérica, y lo conseguimos. Y por eso vino Paramount llamando a nuestra puerta, y nuestra sorpresa es que ha sido un éxito en muchos más países desde que tenemos la distribución de Paramount. Te vas llevando sorpresas porque vas descubriendo «anda, mira, a Polonia también le gusta Tadeo». O Turquía, donde hace unas taquillas de número uno. En Francia la primera pasó bien, la segunda pasó discretamente, y la tercera resurgió.
¿Sigue habiendo una puerta abierta a rodar una película animada de Superlópez?
Enrique Gato y Nicolás Matji: Mira, no se sabe. Esto es una cosa de la que hemos hablado muchas veces, que nos hemos planteado muchas veces. Es verdad que mientras hay Tadeos en marcha es muy complicado tener la cabeza metida en una peli de Superlópez. Pero es complicado sabiendo que de base ni siquiera es una cosa que dependa de nosotros, es una IP que pertenece al Grupo Zeta y que no es una pieza fácil de mover.
A nosotros nos encantaría, pero yo creo que los productores independientes podemos poner en marcha proyectos, pero al final tenemos que convencer a empresas que tienen bolsillos más anchos que los nuestros para que las cosas lleguen a buen término. A mí nada me gustaría más que hacer una película de Superlópez; Tadeo no existiría sin Superlópez.
Pero también es verdad que las nuevas generaciones… o sea, tenemos 52 años, he crecido con Superlópez. Mi hijo de 6, o un chaval de 12, no está especialmente interesado en Superlópez, y hay que reformatear todo a las nuevas generaciones porque son distintas. Yo seguiré cruzando los dedos, porque aquel corto de Superlópez a todos nos marcó mucho.
Además, en una época en la que no existía YouTube, apareció aquel cortometraje vuestro y alcanzó la viralidad.
Enrique Gato y Nicolás Matji: Nosotros nos conocemos por el corto de Superlópez. Fue en El Rellano.
Hay una relación con Jan (creador de Superlópez) de alguna manera porque el cómic de Tadeo estaba ilustrado por él.
Enrique Gato y Nicolás Matji: Fue una cuadratura del círculo, porque además nosotros teníamos la idea de hacer una peli de Superlópez en acción real que nunca se llegó a hacer, y luego arrancamos Tadeo y ya terminó Jan haciéndonos los cómics de Tadeo Jones.
¿Qué le dirían al público para que vaya al cine a ver este nuevo Tadeo? Aun con el gran público fiel a la saga.
Enrique Gato y Nicolás Matji: Fíjate, yo prefiero no contar con que la gente simplemente es fiel y va a ir a ver la peli, porque ya es la cuarta entrega de la saga. Siempre creo mucho en que necesitas darle a la gente una vuelta de tuerca grande a lo que son estas películas y los personajes.
Yo creo que sobre todo el público que lleva toda la vida apegado a los personajes, que además son gente que tiene ya críos pequeños, va a conectar más que nunca con esta película porque es pura nostalgia ochentera a muchos niveles. Hemos metido millones de ingredientes que no pudimos meter en otras películas y que sí han podido entrar en esta (temas de viajes en el tiempo, estilos…).
Pero sobre todo les diría que van a encontrar la película más profunda a nivel emocional. Va a salir muy emocionada la gente de la sala con esta peli, porque explorando el tema de la paternidad y la hija de Tadeo hemos podido llegar a un nivel emocional al que no habíamos podido llegar en las películas anteriores. La gente va a salir con una sensación de subidón muy espectacular, el final de esta peli nadie se lo espera, es una vuelta de tuerca muy grande. Es la mejor película que hemos hecho hasta la fecha.
Tadeo es una marca de calidad en el cine español y somos conscientes de ello. Nunca hemos estirado el chicle. Hacemos Tadeo Jones si tenemos cosas nuevas que contar y si podemos hacer la siguiente película mejor que la anterior. Si no, no habrá Tadeo.
Norberto Trujillo: Ahí estaremos en las salas para apoyar la película el 26 de agosto.
Fotografías e imágenes cedidas para la entrevista.
Espido Freire es, sin duda, una de las autoras más relevantes en español. Ganó con 25 años el Premio Planeta y ha escrito todos los géneros, siguiendo así los pasos de sus referentes literarios, y arriesgándose en una industria temerosa de la incertidumbre. Dedica la mayoría de su tiempo al oficio de escribir y le encanta viajar. Ha estado en muchas ocasiones en Canarias, y le sigue pareciendo un territorio sorprendente. Su última obra, “Guía de lugares que ya no existen”, es un ensayo precisamente sobre espacios reales o imaginarios que necesitan ser recordados. Acerca de todo ello hablamos con ella en otro lugar singular: la librería El Barco de Papel. Espido volverá este año a Tenerife para reencontrarse con sus lectores y con una isla que le fascina.
P: En primer lugar, me gustaría preguntarte por uno de los relatos de este libro “Guía de lugares que ya no existen”. Me ha llamado mucho la atención el último relato, porque habla sobre una isla, y como soy isleña, he empezado a leer tu ensayo por este último. Y porque, además, es muy distinto a los demás…
R: Claro, porque es ficción. Bueno, la gran ventaja de presentar un libro a un premio y no hacerlo a través de un cauce más institucional, como es una editorial, es que la libertad es mucho mayor. Entonces, ahí ya cabe la apuesta de si le gusta al jurado o no le gusta al jurado. Pero por parte del autor la libertad es mucho mayor. Y yo en este caso, cuando hablo de los lugares que no existen, incluyo un capítulo en el que hablo de los lugares que yo misma he inventado. Todo autor tiene, o todo autor debería… iba a decir que tiene, pero no todos, debería a mi juicio, tener un universo personal, un universo propio. A veces tienen nombre, como Macondo, y otras veces no tienen ese nombre, sino que es la Castilla de Delibes o cualquiera de los entornos de los que habla en un momento determinado Margaret Atwood, que es capaz de inventar mundos y distopías imaginarias, y por otro lado hablar del Canadá actual. Entonces, quería meter ese relato también como una muestra de cómo son los lugares que los autores inventamos y que, en un momento determinado, pueden desaparecer, como la Atlántida o como desaparece la isla de San Borondón; y sin embargo, existir durante el tiempo en el que tú la has leído y durante el tiempo, como dice la protagonista del relato de la isla, en la que ellos se han amado. La isla existió mientras yo le di nombre.
P: Hablando de islas, ¿has visitado, creo, varias veces Canarias?
R: Yo estoy fascinada con las islas, lo estoy con todas las islas y lo estoy en particular con Canarias. He estado muchas veces, no varias, muchas. Desde hace casi 30 años, desde que comencé a escribir, no las había visitado antes. Una de mis novelas, Soria Moria, está ambientada en Tenerife y en Fuerteventura. He tenido la suerte de venir a las ferias del libro, he estado en cursos de verano… Ahora vuelvo en noviembre a La Laguna, a un congreso sobre literatura de mujer. Pero más allá de eso, y más allá del vínculo laboral, que para mí es el más importante, porque dedico prácticamente todo mi tiempo a mi oficio, tiene que ver con los lugares que resuenan emocionalmente dentro de una, y los hay que sí, los hay que no. Y Canarias sí.
“Por un lado deseamos que el progreso continúe, pero por otro lado vemos a dónde nos está llevando un crecimiento apresurado, que es el enriquecimiento de unos pocos y ahora a perder la calidad de vida de muchos, de mucha gente”
P: ¿La primera vez que viniste a Canarias era como imaginabas? Porque en tu libro escribes también sobre la idea de imaginar un lugar incluso antes de visitarlo…
R: Pues la primera vez fue a Tenerife y no recuerdo que me imaginaba, si te soy sincera, pero recuerdo que me sorprendió para mejor, o sea que me gustó, también me trataron muy bien y eso siempre ayuda. Me habían dicho que La Palma era bonita, pero la primera vez que estuve fue hace 20 años con amigos y me encantó, me entusiasmó. Y volví el mes pasado, estuve en la Feria del Libro de Los Llanos de Aridane. Y ha cambiado, tiene una herida en mitad de la isla. Luego he ido recorriendo otras islas, me faltan La Gomera y El Hierro.
P. He leído también el capítulo sobre la ciudad de Bath…
R: Es uno de mis capítulos favoritos…
P: Es muy bonito, y mientras lo leía pensaba que, a lo mejor, no siempre que algo desaparece en una ciudad o en un lugar es necesariamente malo, ¿no? Tú cuentas en ese relato que Bath se ha transformado, que han quedado heridas, huellas, pero que a lo mejor la conclusión es que no siempre que algo desaparece es malo necesariamente, sino que se transforma de otra manera y que tenemos que verlo con otros ojos.
R:. Ni mucho menos es algo malo necesariamente. Lo que ocurre es que el ser humano tiende a ser conservador respecto a sus memorias y respecto a los lugares de infancia, incluso respecto a sus creencias. De hecho, en X, por ejemplo, de las discusiones más habituales que se tienen es cuando alguien contradice una información que recibimos en primaria o en secundaria: “Pues a mí me enseñaron que…” Ya, claro, pero es que eso ya pasó y hemos mejorado. Me llama mucho la atención lo rígidos que somos respecto a según qué tipo de cosas. Entonces eso, a veces, nos hace que no percibamos un mal pasado o un buen presente, y que no seamos capaces, por una cuestión de inmovilismo, de prever o vislumbrar cuál puede ser un futuro más acertado. En mi tierra, en Bilbao, pasó. Pasó con el Guggenheim. Había mucha resistencia, había mucha gente que no deseaba de ninguna manera que se pusiera ahí un museo, y menos un museo extranjero y menos un museo, que estaba en un lugar que no acababan de entender dónde se iba a situar, y que era muy moderno, chocaba con lo que había. Y, sin embargo, fue el inicio del fin de una transformación de la que ahora todos nosotros hablamos. Y lo mismo ha ocurrido muchas veces con la peatonalización, lo mismo ha ocurrido con un buen montón de ejemplos, y de cosas que con el tiempo han resultado mejores. Pero lo primero que decimos es no, no queremos que esto cambie…Y incluso más quienes nos fuimos de esos lugares que quienes se han quedado allí, porque quienes se han quedado tienden a ver cuál es la necesidad directa. Nosotros no queremos que nuestras memorias cambien.
“El gran viaje como un elemento de consumo, como un elemento económico, hace que tengamos que sacar lo máximo de nuestra inversión. Por lo tanto, ya no se trata solo de disfrutar, sino de que el resto de la gente vea que nuestra inversión, el tiempo, el dinero, en todo ha rendido”
P: Hay una palabra de moda para definir esto: solastalgia. Su significado vendría a ser la nostalgia por la pérdida del territorio conocido, estando aún en él…
Hay muchos neologismos, como este, que nos vienen a mostrar que esa sensación, que creíamos que solo sentíamos nosotras, es común. Porque muchas veces son elementos sutiles. Que tienen que ver con percepciones muy privadas y que, por lo tanto, pensamos que “no estamos muy bien de lo nuestro”. Las cosas no son generalmente blancas ni negras, sino que atraviesan, se transforman también. Hay un primer impulso de realidad y después otro. Y yo recuerdo que de niña era muy difícil sacarme de casa por mi propia voluntad. Mis padres tenían que obligarme a ir a los sitios, pero luego no quería volver de los sitios. No sé por qué. Cada vez me pasaba lo mismo y yo sabía que si iba y se hacía el esfuerzo de ir, luego me iba a gustar, pero no quería.
Hay una sensación también de no desear, por ejemplo, cuando se está en unas vacaciones, cuando se ha tenido una estancia o ahora hay tantos traslados, tanta gente que vive fuera de donde han nacido… la sensación de que ya que todo lo demás está en movimiento, por lo menos que los lugares no cambien. Y cuando empiezan a cambiar, y ahora además que vemos que muchos de esos cambios son tan instantáneos, una gentrificación tan feroz, los cambios de tiendas populares por, a veces, franquicias, y otras veces sencillamente servicios más inmediatos… Yo creo que todo eso conlleva, sobre todo a nuestra generación, una contradicción. Por un lado deseamos que el progreso continúe, pero por otro lado vemos a dónde nos está llevando un crecimiento apresurado, que es el enriquecimiento de unos pocos y ahora perder la calidad de vida de muchos, de mucha gente.
P: Y también porque todo esto va muy rápido…
R: Va a una velocidad salvaje. Y si nos cuesta a nosotros, yo no entiendo cómo la gente mayor se ha adaptado. No solo eso, la propia tecnología que está suplantando a la gente por máquinas, a la gente por voces.
P: Y los lugares parece que la tecnología los idealiza, los recrea de un modo en el que no existen…
R: Hay algo muy curioso que se ha producido con la irrupción de la imagen. La selección, los documentales, que antes teníamos uno cada tiempo y ahora podemos estar viendo 24 horas al día documentales. Las redes sociales, que ahora son varias y no descansan, y nos bombardean con miles de imágenes y vídeos por hora…. Y eso hace que dé la impresión de que todos los lugares los conocemos ya antes de llegar. Nos hacemos una idea y, a su vez, nos encargan una misión, que es que si hemos estado, tenemos que fotografiarlos o tenemos que mostrar que hemos estado ahí. No vale el imán o la cucharita que se traía antes, sino un testimonio gráfico de que hemos estado ahí.
P: Antes ibas y grabarlo no te preocupaba, lo disfrutabas…
R: O no, o volvías decepcionada y decías, por ejemplo: “A Roma nunca más, porque ha llovido, porque está todo roto…” Yo he oído a gente que dice eso. Sin embargo, ahora no es Roma. Son cuatro imágenes concretas de Roma, algunas de ellas sobresaturadas de gente, muchas y en la calle de al lado no hay nada, y que tienen que ver con un concepto muy especial de turismo, que es lo que ha sustituido el concepto de viaje. También porque el viaje siempre ha sido una idea profundamente elitista. Porque si alguien quería viajar, ¿quién podía viajar? La élite. El resto eran levas de ejército, eran desplazamientos, eran exilios o eran otro tipo de peregrinajes.
El gran viaje como un elemento de consumo, como un elemento económico, hace que tengamos que sacar lo máximo de nuestra inversión. Por lo tanto, ya no se trata solo de disfrutar, sino de que el resto de la gente vea que nuestra inversión, el tiempo, el dinero, en todo ha rendido.
P: Volviendo al libro, ¿cómo surge la idea del ensayo?
Viene de la reflexión del primer capítulo. Quería enfrentarme a que los lugares no permanecieran. Es mi indignación frente a eso. Entonces comencé a tomar anotaciones de distintos lugares, a mano, muchas veces. No quieras saber dónde, o sea, el típico bloc de notas que te dejan en la casilla del hotel, al lado de los vasos y las galletas. Anotaba momentos y lugares que quería recordar. Porque mi memoria no es muy buena, por ejemplo, para nombres y caras. Yo recuerdo hechos y emociones, pero sobre todo cuando he empezado a viajar mucho más y de una forma más rotunda siempre tengo ese miedo a que lo urgente me obligue a olvidarme de otras cosas. Y de vez en cuando me voy poniendo a limpiar esas notas y digo: “Esto, no sé, es un poco desordenado, pero hay algo en común, ¿no?… hay una línea”. Me gusta mucho escribir sobre viajes.
P: He leído en alguna entrevista tuya que decías: “Viajo porque escribo”.
R: Sí. Y este día 15, por ejemplo, me marcho con 17 viajeros a Irlanda, una semana entera.
P: ¿Haces rutas, entonces, para enseñar determinados lugares?
R: Bueno, no es exactamente así. Lo que hago es llevar a viajeros, que también son lectores muchas veces, para destinos literarios.
P: ¿Eliges tú esos destinos?
R: Sí, sí, claro, porque yo les hablo de ellos.
P: ¿No es una elección democrática, entiendo?
R: No es democrático, no. No es democrático en absoluto. Conmigo las cosas rara vez son democráticas (risas).
P: Es un recorrido sobre autores y novelas que te han fascinado…
R: Autores, novelas, épocas históricas… Por ejemplo, en el viaje a Irlanda aprovechamos para ir con el Bloomsday, que es el día de Leopold Bloom, personaje de la novela de Ulises de James Joyce. Y de ahí hacemos la ruta de cuatro autores irlandeses que han ganado el premio Nobel, el último Seamus Heaney, pero también aprovechamos para hablar de distintos poetas, también de las distintas ficciones.
P: ¿Y los viajeros que van a estos destinos contigo suelen ser lectores de esos autores o novelas?
R: Este viaje, por ejemplo, lo suelen hacer viajeros que ya han venido conmigo a otros viajes y les gusta el concepto, o bien gente que quiere conocer Irlanda, que quiere conocer una Irlanda un poco diferente, un viaje cultural. Son personas que vienen, son viajeros diferentes a los viajeros que puedes encontrar en otro tipo de tour, ni mejores ni peores. Entonces, se van creando ese tipo de dinámicas. Por ejemplo, en octubre, realizo un viaje a la zona de las Bronte y otro viaje a la zona de Jane Austen. Ahí sí que muchas veces viene gente muy entusiasta. Llevo diez años haciendo estos destinos literarios.
P: Tengo entendido que has escrito todos o casi todos los géneros literarios. Eso me llama la atención, porque ahora quienes escriben suelen especializarse.
Pero eso es una cuestión que determina la industria. Es decir, es mucho más fácil que te vendan, que te compren, si estás asociada a una novela policíaca, por ejemplo. Yo he escrito hasta ahora todos los géneros. Tengo novela gráfica, teatro, poesía… ¿Has visto aquel libro de allá? (señala un libro a nuestra derecha en una estantería de la librería)… “Grandes amores”, ese es mío.
Y la cosa está en que… yo siempre me he pensado o me he concebido como escritora. Entonces me ha interesado que mi oficio sea lo más rico y lo más variado posible. Empecé con relato, de ahí hice teatro, poesía… Y luego ya me especialicé en la novela. Después comencé con otras cosas. Entonces para mí es muy natural enfrentarme de un género a otro, exactamente igual que en medios de comunicación, que colaboro en varios. Lo cual no indica que haga todo bien. Pero sí me parece que es importante, porque primero todas las historias no funcionan bien en todos los géneros. El trabajo del escritor requiere, creo yo, cierto riesgo y dentro de la industria se tiene una gran aversión al riesgo.
P: Claro, pero a lo mejor es una idea mía, no lo sé, no estoy muy segura, pero antes era así, ¿no?, los escritores solían arriesgarse un poco más, o salirse un poco más de un género. Recuerdo un documental de Arthur Conan Doyle, donde se describía su obsesión por salir del encasillamiento de Sherlock Holmes, intentaba salir continuamente de él y no podía.
R: No tuvo mucha suerte con eso. Mira, no nos engañemos. En El Siglo de Oro la mayor parte de los autores querían o bien escribir poesía que les daba prestigio o escribir teatro que les daba dinero. Cervantes se tuvo que conformar con la novela, entre comillas, porque no tuvo éxito en ninguna de las dos. Entonces, no siempre han sido razones puras las que les han llevado de una cosa a otra. Pero mis referentes, que son principalmente los autores clásicos y los filólogos, han tendido a escribir varios géneros. Entonces si esos son mis referentes y mis maestros, yo les voy a hacer caso. Y ojalá los demás se alineen con nosotros también.
Texto y entrevista: Verónica Martín
Agradecemos a la Librería El Barco de Papel por permitirnos realizar esta entrevista en su local.
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