lunes, junio 24, 2024

La editorial Capitán Swing lanza «El callejero. Qué revelan los nombres de las calles sobre identidad, raza, riqueza y poder» de Deirdre MaskLa

«Un impresionante examen de los orígenes de los nombres de las calles de todo el mundo». Time

 «El fascinante estudio de Mask está repleto de ideas sobre cómo las direcciones afectan a la gente corriente». The Guardian 

 «Un tratado radical sobre las divisiones de clase». Washington Post

«He averiguado que la nomenclatura de las calles está vinculada a la identidad, la riqueza y la raza. Pero casi siempre tiene que ver con el poder: el poder de nombrar, el poder de transformar la historia, el poder de decidir quién cuenta, quién no y por qué». DEIRDRE MASK

EL CALLEJERO. QUÉ REVELAN LOS NOMBRES DE LAS CALLES SOBRE  IDENTIDAD, RAZA, RIQUEZA Y PODER 

Cuando la mayoría de la gente piensa en las direcciones de las calles, si es que  alguna vez piensa en ellas, lo hace en su capacidad de garantizar que el cartero  pueda entregar el correo o que un viajero no se pierda. Pero las direcciones no se  inventaron para ayudar a encontrar el camino, sino para encontrarte a ti.  

Piénsalo bien. Las direcciones postales no son solo para que los servicios de  emergencia como ambulancias y bomberos lleguen a tu casa. También existen  para vigilarte, cobrarte impuestos e intentar venderte cosas que no necesitas.  

Sin embargo, la otra cara de la moneda de tener una dirección es no tenerla, y en  El callejero, Deirdre Mask nos muestra lo que eso significa para millones de  personas, mayormente concentradas en barrios o regiones marginales. 

No tener nombre ni número de calle, por ejemplo, significa no tener cuenta  bancaria, no poder ahorrar dinero ni pedir un préstamo, o tener dificultades  para obtener pensiones o ayudas públicas

Por el contrario, las direcciones facilitan la democracia con el registro de  votantes, refuerzan la seguridad ciudadana y pueden ayudar a combatir  enfermedades (John Snow rastreó la epidemia de cólera de 1854 de Londres  marcando en un mapa la dirección de cada víctima).  

Aun así, poner nombre a las calles ha sido controvertido desde sus inicios: en  Europa fue uno de los grandes proyectos de la Ilustración, que muchos  consideraron un método de control para recaudar impuestos y ordenar a sus  ciudadanos.  

Cuando a finales del siglo XVIII se empezaron a numerar las casas, en Ginebra se  produjeron revueltas. Y en toda Europa, «los números de las casas fueron  profanados con excrementos y cortados con barras de hierro. Los funcionarios  encargados de la numeración de las casas fueron golpeados y expulsados de los  pueblos».

Más adelante, en 1933, casi todas las ciudades de Alemania tenían una calle con el  nombre de Hitler (una herramienta de propaganda perfecta), mientras se  ilegalizaban aquellas con nombres judíos: Mahler perdió su calle a favor de Bach.  

En conclusión, pensamos en las direcciones postales como herramientas  funcionales y administrativas, pero también transmiten una narrativa más  importante: cómo el poder ha mutado y se ha extendido a lo largo de los  siglos. 

Para comprender la importancia y significado de los nombres de las calles, Deirdre  Mask nos lleva de viaje por países como Corea, Alemania, Japón, Irán, Haití,  India, Áustria o Sudáfrica.  

El resultado de esta investigación es El callejero, un relato que ilumina las  complejas y historias que se esconden detrás de los nombres de las calles y su  poder para nombrar, ocultar, decidir quién cuenta, quién no y por qué.  

DEIRDRE MASK 

Escritora, abogada y a veces académica, originaria de Carolina del Norte. Ha  enseñado escritura en Harvard y ciencias sociales en la London School of  Economics. Actualmente vive con su marido y sus hijas en Londres. 

Deirdre Mask se graduó en el Harvard College en 2002 con la máxima calificación,  Cum Laude. Más tarde, pasó un año en la Universidad de Oxford con una beca  Harlech antes de volver a Harvard para estudiar Derecho, donde fue editora de la  Harvard Law Review. A continuación, pasó tres años trabajando como abogada y  secretaria judicial federal, antes de completar un máster en escritura en la  Universidad Nacional de Irlanda como becaria Mitchell. 

El callejero es su primer libro.  

Se decidió a escribir sobre esta cuestión cuando vivía en Irlanda. Al ir a comprar  el sello para enviarle una postal a su padre en Estados Unidos, pensó en que le  estaba dando a Irlanda todo el dinero, a pesar de que la entrega se haría en el  extranjero. Así fue como se le ocurrió buscar de qué manera los Estados Unidos  recibían su parte y entonces se topó con la web de la Unión Postal Universal. Allí  había artículos sobre la cantidad de personas que no tienen direcciones fiables en  el mundo y sobre cómo el direccionamiento es una de las formas más baratas  de ayudar a salir de la pobreza. Cuando se enteró de que incluso algunas partes  de Estados Unidos no tienen direcciones, pidió prestado el coche a su padre y fue  a comprobarlo por sí misma. Después publicar el artículo sobre el viaje en The  Atlantic, siguió leyendo y escuchando más historias de direcciones de personas de todo el mundo. Se dio cuenta de que este detalle aparentemente burocrático podía  decirnos mucho sobre nuestro pasado, presente y futuro. 

Sus trabajos han aparecido en The Atlantic, The Guardian, The New York Times, The  Economist, Lit Hub, The Harvard Law Review, The New Hibernia Review, The Dublin  Review e Irish Pages.  

SE HA DICHO EN LA PRENSA 

«Un impresionante examen de los orígenes de los nombres de las calles de todo el  mundo…. Es una mirada condenatoria a la intersección del lugar, el poder y la  identidad, atada a través de la absorbente y reflexiva voz de Mask». Time 

«El fascinante estudio de Mask está repleto de ideas sobre cómo las direcciones  afectan a la gente corriente de todo el mundo». PD Smith, The Guardian 

«Un tratado radical sobre las divisiones de clase en una nación que con demasiada  frecuencia insiste en que no existen». Bethanne Patrick, Washington Post 

«Al leer la fascinante inmersión de Deirdre Mask en el mundo de Mill Lane y Martin  Luther King Street, uno empieza a darse cuenta de la importancia de estas marcas  geográficas, de su significado y de la diferencia que suponen en todo, desde el buen  funcionamiento de la sociedad hasta las cuestiones de riqueza, pobreza y  democracia… Muy entretenido». Andrew Holgate, The Sunday Times 

«Una impresionante respuesta en forma de libro a una pregunta que pocos nos  planteamos: ¿Por qué importan las direcciones de las calles? En su primer libro,  Mask combina una profunda investigación con anécdotas memorables y  hábilmente escritas para iluminar la enorme influencia de las direcciones de las  calles, así como las consecuencias negativas de no tener una dirección fija. A lo  largo de este revelador libro, la autora demuestra claramente que las entregas de  paquetes constituyen una parte minúscula de la importancia de las direcciones, no  sólo hoy en día, sino a lo largo de la historia de la humanidad». Kirkus Review 

«Este es un volumen fascinante que revela el racismo y el clasismo que hay detrás  de los nombres de las calles y los números de las casas de los lugares en los que  vivimos. La impecable investigación de Deirdre Mask y sus memorables historias  hacen que sea una historia convincente». Karla Strand, Ms. Magazine 

«Un debut entretenido y de gran alcance: la fluida narración de Deirdre Mask y su  impresionante investigación descubren la importancia de un aspecto de la vida  cotidiana que la mayoría de la gente da por sentado, y describe un notable  conjunto de activistas, historiadores y artistas cuyo trabajo se cruza con la  evolución y el significado de las direcciones de las calles. Esta evocadora historia  arroja su tema bajo una luz totalmente nueva». Publishers Weekly 

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