jueves, abril 18, 2024

Reseña Volcano Fest 2023 – Parte 1. Por Jonathan Medina

El pasado sábado 6 de mayo, Planet Caravan volvía a llenar un año más la sala de conciertos principal del Aguere Cultural de La Laguna con la siempre esperada nueva edición del Volcano Fest, festival que aglutina, dentro del metal, bandas de diferentes estilos, desde el más radical al más clásico. La edición de este año venía marcada por uno de los cabezas de cartel, Niña Coyote eta Chico Tornado y su formación de duo, guitarra y batería, donde está última, enérgica y acompañada de riffs de guitarra potentes y en arcos enfermizos (citando a Stereo Total: «La música es matemáticas y éxtasis»), marcaría el tono del cartel, con otras bandas como Doblecapa y Oscuro Culto (todo un descubrimiento). Pero vayamos por partes…

Abren Heisenberg, formación local de cinco integrantes, al más puro estilo de lo que se concibe como formación clásica de una banda de rock. Influencias del rock alternativo y el grunge, desde Dinosaur Jr., Nirvana, Pixies o Pearl Jam. Especial mención para el bajo de Dacil Nirhea, omnipresente y con gran fuerza en cada tema. La tarde fluye y caen los primeros tragos.

Les siguen los madrileños Oscuro Culto y su formación de duo, guitarra y batería, que se repetirá con dos bandas más a lo largo de la noche. Directos y concisos, hacen rock’n’roll donde se deja sentir espíritu punk desde el crepitar distorsionado de la guitarra e influencias más metaleras desde la cadencia de la enérgica batería. Sin duda, el descubrimiento de la noche.

Continúan los también madrileños Doblecapa, también duo de guitarra y batería- …aquí debo hacer un pequeño inciso, sin pretender ofender malentendidas nuevas sensibilidades. La música, como cualquier expresión artística, se basa en la subjetividad del creador y del escuchante (y el hilo o conexión que se crea en medio). Hay quien tiene predilección por las voces masculinas o femeninas. Yo tengo particular predilección por las mujeres batería. Fin del inciso. Continuamos… -sonidos sureños, blues, soul, hasta el noise rock; una curiosa amalgama de capas, que bien podría referirse al nombre del dúo, si no fuera porque lo sacaron de un paquete de papel higiénico con el tip publicitario ‘doblecapa’ (sic). Pero nos estamos desviando, la magia de este dúo se encuentra en como esa amalgama de capas está en perfecta comunión con la batería de Arianne, que va en todo momento adaptándose a los cambios de tempo de su compañero. Amigos, aquí hay muchas horas de ensayo y se nota.

Seguimos con Ezpalak, formación clásica llegada desde Gipuzkoa. Ritmos rockeros y bailables, con matices más allá del garage y el grunge, al que han añadido sintetizadores. Todo un disfrute con un público ya a esas alturas entregadísimo, a tal punto que tuvimos a una espontánea en el escenario dejándose los tobillos en carne viva; espontánea que amenazaba con bis y más. Pero esto se los contará el compañero y amigo Adrián Gómez en la segunda parte de la reseña del festival. Aún quedaban los dos platos fuertes de la noche, Niña Coyote eta Chico Tornado y Biznaga. ¡Nos vemos por aquí (y en los bares)!

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