La dibujante se llama Carla. Carla Clementina Fernández Díaz, pero ha optado por utilizar el nombre de Talamaletina para firmar sus trabajos, una serie de historias creadas bajo la denominación Planeta B y publicadas originalmente en Instagram. Nos encontramos ante una creadora en usa del seudónimo en su formato más tradicional, pero también promociona su trabajo usando las redes. A través de este medio su obra fue conocida por la Fundación Canaria Cine+Cómics, que en 2022 le otorgó el Premio del Salón Internacional del Cómic y la Ilustración de Santa Cruz de Tenerife en su categoría de Autora Revelación. En breve La Fundación publicará un libro de más de doscientas páginas en el que se reproducen sus viñetas.
Talamaletina estudió Bellas Artes y diseño gráfico en Sevilla, aunque en principio quería dedicarse a la restauración. En Barcelona trabajó en una revista de una tirada muy limitada y en Gran Canaria colabora con una editorial que se centra en publicar autores noveles, a través del crowfounding. Hasta hace poco sólo se había atrevido a hacer dibujos para el público infantil y no decidió lanzarse de cabeza al mundo del cómic, primero por respeto, y después –cuando se decidió a hacerlo- se protegió de un salto en el vacío con la red supone Instagram, un medio informal, en el que los riesgos son menores. El sitio Carla Fernández en Instagram también se llama Planeta B, porque la protagonista -Beatriz o simplemente ‘B’-, se siente “un poco diferente y por lo tanto nuestra tarea es contamos porqué ocurre así”.
La publicación en papel de sus dibujos, suele ser uno de los objetivos más ansiados por los creadores, más aún en Canarias, donde las posibilidades de publicar son muy reducidas. Todo comenzó cuando se reunía con sus amigas, sobre todo con su prima Sara Ruiz Díaz a la que considera “muy graciosa, muy ingeniosa” y que con el tiempo ocupó a su lado el papel de coguionista y rotuladora de sus historias. La joven siempre contaba anécdotas y Talamaletina la alentó a que las escribiera, tanto por el fondo como la forma en lo que lo hacía, y entre ambas se construyó una buena parte del imaginario de Planeta B.
El proyecto permaneció bastante tiempo en estado embrionario, hasta que un día -mientras tomaban un café con su amigo Paco Santana- se decidieron a lanzarlo a través de Instagram. Hacerlo así se convirtió además en la excusa perfecta para reunirse todas las semanas, tomar un café, reírse un rato y crear una nueva historia. Comenzaron entonces a repartirse las tareas, Santana se ocupó de todo lo relacionado con las redes, Sara Ruiz de la rotulación, Talamantina de los dibujos y ambas de los guiones. “Al principio teníamos más constancia y cada semana colgábamos una o dos historias, pero luego nos cogió el confinamiento y para matar el rato las subíamos más a menudo”. El proceso se aceleró y el efecto inmediato fue que se ganaron mayor número de seguidores, hasta sumar más de un millar en la actualidad. Pero el proyecto se limitó a las redes hasta hace poco menos de un año, cuando la Fundación les propuso publicar esas historias en forma de libro.
El personaje principal es definido por la autora como “una mezcla de nosotras, de nuestro grupo de amigos porque es ella y su círculo, las anécdotas que nos van pasando, cosas que queremos contar que nos parecen llamativas, alucinantes, a veces buscamos una frase y la ponemos en su boca, en otras recurrimos a ilustrar citas y frases célebres…” En general las historias son auténticas, han ocurrido, pero les dan las suficientes vueltas para que B sea la protagonista, aunque a veces este papel incluso lo ocupan la dibujante, su prima o cualquiera de las amigas que participan en este proceso. Ni ella misma era consciente del número de publicaciones que habían puesto en las redes hasta que desde la propia Fundación se lo dijeron: alrededor de 500.
Todas tienen en común ser historias protagonizadas por mujeres y pueden estar basadas en mensajes enviados desde el móvil, visitas a un psicólogo, un viaje a La Laguna para participar en el Proyecto Krónikas –también organizado por la Fundación-, de manera que ‘B’ es el alter ego resultante de la suma de personalidades de este grupo de amigos. No se puede hablar de un sólo estilo de dibujo en sentido estricto, si no que en muchas ocasiones se adapta el de otros creadores según lo demande la historia. A veces se trata de homenajes que realizan a artistas o escritores, “porque la verdad es que me aburro de hacer siempre lo mismo y busco la forma de ir cambiando un poquito”. Las historias se centran precisamente, en los días previos a la pandemia y en mitad del confinamiento.
En definitiva, Planeta B es un ejemplo perfecto de cómo las redes pueden servir de medio para darse a conocer, lo que la dibujante califica de “fantástico, porque tienes la posibilidad de controlar lo que haces, aunque lógicamente hay que saber hacerlo. Pero eso sí, yo sola no hubiera sido capaz de conseguirlo, todo esto ha sido en gran parte gracias a nuestro amigo Paco Santana, que es el que se encarga de subir las historias, promocionarlas y todo eso. Si hubiera sido por mí creo que no hubiéramos llegado ni a la mitad de seguidores”.
En cuanto a la opinión de la gente, hasta ahora la gran mayoría han sido críticas positivas, lo que no evita que haya aparecido algún hater especialmente cuando cuentan historias de contenido feminista. Otro tanto ocurre al citar frases célebres si a alguien no le gusta o no está de acuerdo. Para evitar problemas en Instagram ellos mismos se controlan y evitan desnudos, contenidos explícitos o historias subidas de tono. La aparición del libro está prevista para finales de octubre de este año.
Volumen 1 estreno el 29 de junio Volumen 2 estreno el 27 de julio
Netflix ha desvelado hoy un avance, primeras imágenes y póster de la tercera temporada de The Witcher, que se estrenará este verano. El volumen 1 incluirá los episodios 1-5 y se estrenará el 29 de junio y el volumen 2 incluirá los episodios 6-8 y verá la luz el 27 de julio.
En esta nueva temporada, monarcas, magos y bestias del Continente competirán por capturar a Ciri mientras Geralt luchará por esconderla, decidido a proteger a su nueva familia de cualquier amenaza. Yennefer, responsable de entrenar la magia de Ciri, les conduce a la fortaleza protegida de Aretuza, donde esperan descubrir más acerca del gran poder mágico de la joven. Sin embargo, lo que encontrarán es una gran batalla de corrupción política, magia negra y traición. Deberán luchar al límite o se arriesgarán a perderlo todo para siempre.
La tercera temporada de The Witcher está protagonizada por Henry Cavill (Geralt de Rivia), Anya Chalotra (Yennefer de Vengerberg), Freya Allan (Princesa Cirilla de Cintra), Joey Batey (Jaskier), Myanna Buring (Tissaia), Eamon Farren (Cahir) y Mimî M Khayisa (Fringilla) entre muchos otros.
Esta nueva entrega está creada por Lauren Schmidt Hissrich y producida por ella junto a Steve Gaub, Matt O’Toole, Mike Ostrowski, Javier Grillo-Marxuach, Platige Films (Tomek Baginski y Jarek Sawko), Hivemind Content (Jason Brown y Sean Daniel), Tera Vale Ragan, Veselin Karadjov y Sasha Harris.
Netflix ha confirmado la fecha de estreno de la tercera parte de Lupin, el fenómeno mundial, el próximo 5 de octubre.
Assane trata de adaptarse a una nueva vida clandestina sin su mujer y su hijo. Sabiendo el sufrimiento que les está provocando, no aguanta más y decide regresar a París para hacerles una propuesta descabellada: abandonar Francia y comenzar de cero en otro lugar. Pero los fantasmas del pasado nunca se alejan, y un inesperado regreso pondrá patas arriba sus planes.
Omar Sy (Intocable, Samba, Jurassic World 3) retoma el papel de Assane Diop en esta nueva entrega de 7 episodios junto a Ludivine Sagnier (The New Pope), Antoine Gouy (Budapest), Soufiane Guerrab (School Life) y Shirine Boutella (Papicha).
Creada por George Kay (Criminal, Killing Eve), producida por Gaumont y dirigida por Ludovic Bernard, Podz (Daniel Grou) y Xavier Gens.
El viernes 21, un abarrotado Cine Víctor se dispone a disfrutar del primer largo de Juan Galiñanes, un sólido thriller con diversos altibajos, que flojea hacia su desenlace…. el destino también juega, y ese elemento, quizá, fundamenta todo el film, pero vayamos por partes… Hacía años que no veía yo tal congregación multitudinaria en las afueras del mejor cine de la isla. A las siete se abren las puertas y la sala (incluido el palco) está a reventar. La expectación (y la invitación) juegan a favor. Se suben el director, y el protagonista de la cinta; Alex García, héroe local y principal motivo del llenazo, que con su simpatía y agradecimiento se gana al público desde el minuto uno. Presentan la película junto al señor Alcalde…y durante hora y media no se oye un alma.
Ambientada en Galicia, hay que reconocer un ritmo impecable y unas interpretaciones entregadas… De Luis Tosar era de esperar. Pero sorprende el esfuerzo y la credibilidad de García, en un rol atípico hasta ahora en su trayectoria…de cómo las casualidades o causalidades hacen confluir la vida de un ludópata y un francotirador de los GEOS…. inicialmente, parece el típico actioner estatal, derivado por cauces más interesantes, una vez desvelado el planteamiento… Esto es; el intercambio de favores en un asunto de vida o muerte (literalmente) con aroma Hitchcockiano, que bebe tanto de Extraños en un tren (1951), cómo de la olvidada Medidas desesperadas (1996) de Barbet Schroeder. El dilema moral es sumamente interesante, pero está resuelto en un clímax tan amable como previsible. La cinta sabe que teclas tocar…y no va más allá de lo apuntado. Tampoco está muy aprovechado el rol de Elena Anaya…pero se agradece el giro genérico (que no dispersión tonal) a mitad de la película, y la tensión persistente. En ese aspecto, la propuesta cumple su función, pero no apura del todo sus posibilidades. Eso sí, se ve en un suspiro, sin dilatar trama y/o metraje más de lo necesario, lamentable mal que asola el cine de nuestros días. Digno y correcto. Sin más… que se saldó con una estruendosa ovación…era de esperar. Recomendable, pero algo insuficiente.
Carine Mertens fue la esposa de Alfonso Mertens, el creador del Taller de Artes Gráficas de La Recova que ahora parece estar a punto de retomar su actividad tras más de dos años de obligado cierre. Por lo tanto cree que en este momento lo que toca, “es ser muy positiva para intentar que vuelva a funcionar, como queremos todos”, una vez que los últimos años han estado marcados por la mala suerte. Al obligado cierre por la la pandemia se unieron luego las consecuencias de unas intensas lluvias que dejaron en mal estado parte de las instalaciones.
Personalmente, visitó el taller en una única ocasión después del fallecimiento de su marido y pudo comprobar cómo encontraba el local y la valiosísima maquinaria. Aprueba sin reservas la decisión de que sea un anterior profesor, Fabián Castilla Labrador, el hombre de confianza de Alfonso Mertens quien asuma la gestión de este espacio. “Ha sido la mejor noticia que nos podían haber dado. Es estupendo porque es la persona adecuada para dirigirlo. Estoy segurísima que Alfonso lo hubiera elegido a él, sin ninguna duda. Segurísimo”.
El problema es que planea una cierta incertidumbre en cuanto que en principio el Ayuntamiento sólo permitirá que las instalaciones funcionen como escuela para dar clases y no como un taller que pueda ser de nuevo utilizado por artistas, tal y como ocurrió en su momento. “Sólo puedo decir que efectivamente Alfonso siempre quiso que fuera un centro internacional para artistas porque al principio llegaba mucha gente de afuera. Él quería que sirviera para que trabajaran creadores pero por lo menos si abre como escuela, algo es algo. Tal y como están las máquinas y las instalaciones, lo importante es que comience a funcionar”, dice Mertens.
Tras su muerte la familia cedió este valiosísimo legado al Ayuntamiento y tan sólo uno de sus hijos se quedó con dos máquinas antiguas. Pero ahora se está en conversaciones para donarlas también al Organismo Autónomo de Cultura (OAC) de forma gratuita.
Carine es de nacionalidad belga como su marido pero lo conoció cuando éste decidió trasladarse al Sur de Tenerife para desarrollar allí su labor en el taller de artes gráficas que luego se ha convertido en legendario. Ella también residía en la Isla pero su acercamiento no tuvo nada que ver con este mundo al que dice ser totalmente ajena. En aquel entonces Alfonso montó todo un centro internacional en el mismo pueblo de Arona al que comenzaron a llegar profesionales de parte del mundo atraídos por la creciente fama que iba adquiriendo el taller. “El tenía ya su reputación en Bélgica y además había conseguido muchos contactos, especialmente con extranjeros y algunas personas de aquí”.
Recuerda perfectamente el momento en el que decidieron trasladarse a Santa Cruz tras llegar en los años ochenta a un acuerdo con el Ayuntamiento, cuyo alcalde entonces era Manuel Hermoso. La mudanza no resultó nada sencilla porque tuvieron que traer 26 toneladas de maquinaria lo que obligó a realizar el viaje de noche a través de la autopista en camiones escoltados por la policía. Durante años ocuparon las dependencias del Viera y Clavijo cedidas por la Corporación local, una época que recuerda como muy significativa en cuanto se produjo un importante movimiento de estudiantes y artistas que acudían a lo que se convirtió en un centro cultural de renombre internacional.
Entre los creadores principales que usaron el taller recuerda a la palmera Maribel Nazco, Premio de Canarias de las Bellas Artes o Maribel Morales, quienes tal y cómo marcaban las normas no escritas cedieron parte de sus obras a cambio de utilizar las instalaciones. El resultado es que en la actualidad existen unos fondos de alrededor de 3.500 piezas de destacados artistas que en esta nueva etapa deben ser en gran parte clasificadas para luego pasar a ser custodiadas en el museo de Bellas Artes de Santa Cruz. En su momento contaron con la colaboración de una estudiante italiana que llegó a través del programa Erasmus y se encargó de realizar estas labores pero no es difícil hacerse a la idea de que resultó imposible abarcar la totalidad de los fondos.
Carine admite que su relación con el taller siempre fue un tanto lejana ya que según dice, “no era mi mundo, pero está claro que me gustaba mucho lo que se hacía allí y más aún a nuestros cinco niños”. La cesión al Ayuntamiento se llevó a cabo en una época complicada como fue la de la pandemia, aunque sorprende el respaldo que recibieron desde la época de Hermoso y que se contrapone al actual abandono, a veces incluso indiferencia.
“Él siempre tuvo un apoyo desde el principio. Yo creo que fue porque la idea era importante, trabajaba mucho, lo hacía bien y era un hombre con mucho carisma”. Esta es la razón por la que la familia le gustaría que se volviera a retomar ese apoyo institucional, aunque lo cierto es que la pandemia y la muerte del promotor han hecho que se haya retrocedido años.
Carine tienen recuerdos especialmente positivos de la época en la que el taller estuvo en el Viera y Clavijo a donde solía ir por la noche con sus hijos para buscar al marido. “Me acuerdo sobre todo, del buen ambiente que había, cómo la gente no paraba de trabajar y venían muchas personas de afuera”. Luego llegó el acuerdo con la Universidad Internacional Menéndez Pelayo (UIMP) y la de La Laguna que supusieron un impulso definitivo, “y a partir de aquí fue cuando comenzó a venir más y más gente de todos lados”, recuerda.
Confirma que una vez jubilado su marido tenía como costumbre diaria e irrenunciable acudir cada día al taller, “porque aquella era su vida”. Como ejemplo indica que el día de las lluvias se despertó de madrugada y bajó a La Recova caminando para ver si se había producido algún daño. “Era su alma y su mundo, fue un hombre especial”, asegura después de casi medio siglo de matrimonio y el fallecimiento a una edad un tanto temprana. El creador, tuvo que jubilarse porque sufrió dos accidentes y entonces Fabián se convirtió en su auténtico apoyo y su mano derecha. “Eso por supuestísimo, para nosotros ha sido una suerte dar con una persona como Fabián”.
De las numerosas máquinas que estaban en su poder, ella se decanta por una que tenía una figura de un león y que llegó a estar en el salón de la casa pero luego llevaron al taller, no sabe muy bien porque razón. “Seguramente Alfonso prefirió tenerla en La Recova, porque en realidad aquella era su otra casa”. Cuándo se le pregunta cómo definiría a su marido, tras pensarlo durante varios segundos se limita a responder: “Un hombre amable”.
Alfonso sintió una inusual pasión por las artes gráficas siendo apenas un adolescente hasta el punto de que llegó a montar un taller en un palomar de su casa en Bélgica. No se sabe muy bien de dónde le vino esta afición porque su padre tenía una venta y además su esposa confiesa que su marido “no era muy hablador” y nunca le contó exactamente porqué llegó a sentir tanta pasión por esta profesión. “Sí me dijo que estuvo en un colegio en el que había una rama de Bellas Artes, que iba a clase por las noches y así poco a poco se fue metiendo en este mundo”. Nacido en el año 1941 en la ciudad belga de Turnhout su verdadero nombre era Alphonsus Agustinus Mertens.
La transformación en Alfonso tuvo lugar cuando llegó a Tenerife en 1972 después de atravesar determinados problemas personales y decidiera asentarse en la Isla con sus dos hijas mayores, debido a que le habían ofrecido montar un taller en Ten Bel, lugar en el que Carine lo conoció. Pero al poco tiempo no le gustó el desarrollo turístico que iba adquiriendo este punto de la Isla y optó por desplazarse al pueblo de Arona. Luego surgió el ofrecimiento del Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife que lo convenció para asentarse primero en el Viera y Clavijo y después en 1990 en La Recova.
De sus trabajos recuerda que fue el primero en hacer un escenario para el Carnaval en el año 1987 y que también diseñó la cubierta de la plaza de Toros, actualmente en total estado de abandono. En principio no se decantaba demasiado por la vertiente artística, de manera que en realidad fue al final de su vida cuando comenzó a dibujar, especialmente árboles. “Si se cansaba de hacerlo con una mano lo hacía con la otra. En mi casa todavía tengo muchos dibujos pero en el taller su labor era otra, más bien enseñar y coordinar”, indica por último.
Cuando el desaparecido guionista y director Dan O’Bannon comenzó a recorrer los pasillos de los diferentes estudios con un libreto bajo el brazo que respondía al nada sugerente título de ‘Star Beast’, que sobre el papel era un pastiche de aventuras espaciales de lo más genérico, con personajes intercambiables y un monstruo de aparienca aún por definir para añadir algo de emoción a la trama, pocas perspectivas había de que aquellas páginas que olían a cliché recalentado acabarían evolucionando en un hito de la cinematografía y el diseño de producción que implicó a primeros espadas en el arte de la creación de universos cinematográficos, como Rob Cobb, Moebius, Chirstopher Foss y, coronando esa comunión irrepetible de genialidad conceptual, H.R. Giger, asumiendo la paternidad artística de la criatura titular de la cinta.
Pero antes de llegar a tocar ese techo aún hoy imbatido en la cinta que acabaría dirigiendo Ridley Scott, la cual generaría toda una tendencia que se extiende hasta nuestros días en productos de similares aspiraciones pero de escasa trascendencia, existieron precedentes que sentaron las bases de la fórmula y que sirvieron de notoria inspiración al clásico de la ciencia ficción que en estos próximos días celebra su aniversario.
1) El terror del más allá (It, The Terror Beyond Space, 1958)
Edward L. Cahn, uno de aquellos tantos artesanos del viejo Hollywood, terminaría filmando un enclenque guión de Jerome Bixby (a posteriori firmante de trabajos mucho más interesantes en el terreno de la Ci-Fi como Viaje alucinante o The Man from Earth) en el que la tripulación de un cohete en trayectoria de regreso a La Tierra, que transporta al único superviviente de una fallida misión en el planeta Marte, se las tiene que ver con un inesperado polizón indígena de aquel planeta.
Imagen promocional de la película
Entre los aspectos más reconocibles de esta historia que pudieran haber servido de estímulo en la ya clásica producción de la Fox, tenemos el progresivo aumento de víctimas a manos de la criatura en rincones oscuros de la nave, una tensa escena en unos conductos de ventilación donde el monstruo da cuenta de algunos miembros de la tripulación (cuyos ataques sobre sus víctimas tienen efectos similares a los de un vampiro, dejándoles drenados de sus fluidos vitales) y el hecho de que la resolución final tenga lugar en la cabina de pilotaje del cohete, donde los supervivientes deciden vaciar de aire el compartimento para privar al alienígena de aire y así matarlo, ya que el resto de soluciones, desde dispararle con armas de fuego convencionales (se ve que los adelantos de la ciencia en exploración espacial no iban paralelos a la carrera en el desarrollo de armamento) hasta intentar encerrarlo dentro de la cámara del reactor de fusión no surten efecto alguno.
Imagen promocional de la película
Prueba de que la película es hija de su tiempo, el elenco femenino de la tripulación lo forman dos oficiales científicos que en sus ratos libres se encargan de servir la mesa a la tripulación y, de milagro, no las vemos pasar la escoba por las cubiertas de la nave. Es de agradecer que la cinta de Ridley Scott cambiara sustancialmente las tornas en este aspecto y nos regalase uno de los iconos más celebrados de la historia del cine en la figura de la Teniente Ripley.
2) Terror en el espacio (Planet of the Vampires, 1965)
Un Mario Bava haciendo un alto entre italo-westerns (venía de firmar la correcta La strada per Forte Alamo y después se adentraría a compartir labores de dirección con Antonio Román en Ringo de Nebraska) para facturar la que a día de hoy se considera el antecedente más reconocible de ALIEN.
Imagen promocional de la película
De producción italo española, Terror en el espacio cuenta con un buen catálogo de virtudes que de alguna forma consiguen paliar una trama ciertamente plomiza y repetitiva. Para empezar, la película cuenta, a diferencia de El terror del más allá, con un diseño de producción ciertamente deslumbrante, con una gran variedad de escenarios, entre los que destacan los interiores de las naves espaciales, dotadas de gran personalidad, así como el vestuario y la recreación de los entornos alienígenas del planeta en el que tiene lugar la acción, que sumado a la ya más que conocida marca de la casa de Bava de iluminar en esos estilos de colores primarios tan teatrales, consiguen que Terror en el Espacio se mantenga a día de hoy como una obra de referencia incuestionable en el cine de ciencia ficción, lo que sumado a momentos de suma inspiración visual, como la escena de la resurrección de miembros fallecidos de la tripulación saliendo de sus tumbas (una vez más la referencia al vampirismo queda patente), con un sorprendente manejo del ralentí para generar una intrigante sensación de peligro al espectador se encuentra entre lo más destacable de la cinta de Bava.
Las influencia, no sólo en la cinta seminal de Scott, sino en a las precuelas de la saga que estrenaría entre 2012 y 2017, saltan a la vista. En primer lugar, el trabajo de recreación visual del paisaje hostil planeta alienígena (con sus nieblas, pantanos de lava y condiciones atmosféricas adversas), que en la película funciona como un personaje más de la narración, o el hallazgo de una nave extraterrestre en la que los protagonistas hallan los esqueletos de una tripulación cuyo descomunal tamaño hace ver que se trata de una raza de seres gigantes (similar al Space Jockey que encuentra la tripulación del Nostromo durante el primer acto de ALIEN), pero es que el diseño de vestuario, con esos uniformes de cuero ajustado de la tripulación tiene su eco en los uniformes del elenco de la Prometheus. Igualmente, el final sorpresa, en el que los personajes que supuestamente han conseguido huir de la amenaza, revelándose en un giro inesperado que han sido poseídos por los espíritus malignos del planeta, tiene su eco en la suplantación de Walter por parte de David 8 al final de Alien Covenant. Queda patente ,por lo tanto, el carácter seminal de la cinta de Bava en el trabajo de Scott en la franquicia.
Imagen promocional de la película
3) Planeta sangriento (Queen of Blood, 1966)
La factoría de Roger Corman no iba quedarse sin su trozo del pastel en esta ocasión (y demostraría que la fórmula le sería muy rentable en obras posteriores a ALIEN, en los casos de La Galaxia del Terror (1981) y Galaxia Prohibida (1982)).
Con Planeta sangriento, Curtis Harrington, autor que tuvo un más que prometedor inicio de carrera con el film de terror Marea Nocturna (Night Tide, 1961), recalaría en esta resultona producción de bajo presupuesto que tenía a un Basil Rathbone en el ocaso de su carrera como principal reclamo, aún en un papel testimonial donde apenas le vemos en escenas que debieron filmarse a toda prisa para pagarle un caché más que ajustado y con el que hubo disputas que obligaron a intervenir al Sindicato de Actores.
Tratándose de una producción de la factoría Corman, sorprende encontrar una calidad de efectos especiales y diseño de producción tan elaborados. La realidad, como no podía ser de otra manera, es que todas aquellas secuencias en las que se aprecia un cierto despliegue de imaginería visual no fueron costeadas por el estudio, sino que se trata de escenas robadas de dos producciones rusas de ciencia ficción bastante más apañadas que la que en este apartado nos ocupa, y de las cuales recomiendo encarecidamente su visionado: Batalla más allá del sol (Nebo Zovyot, 1959) y Encuentro en el espacio (Mechte navstrechu, 1963).
Pero donde la película realmente funciona es en el trabajo de personajes. Destacan en unos roles más activos un joven John Saxon, como el héroe de turno, y un Dennis Hopper que desde un discreto rol secundario pero que paradójicamente acaba resultando de lo mejor de función. El argumento, por mor del saqueo de metraje a las cintas rusas arriba mencionadas, obliga a la película a hacer algunas piruetas narrativas que la ponen en la tesitura de dejar algunos cabos sueltos, arrancando lo interesante pasado el ecuador, cuando encuentran con la Reina Marciana, bajo los inquietantes rasgos de l actriz checa Florence Marly, cuya candidatura tuvo que ser defendida a capa y espada por Harrington ante un Roger Corman que temía una pérdida de audiencia en las salas por considerar que la actriz era ‘demasiado vieja para el papel’.
Imagen promocional de la película
A partir de aquí, las influencias que se pueden ver en ALIEN de esta película se palpan en el hecho de que el encuentro con la amenaza tiene lugar cuando los protagonista deciden acudir a la llamada de socorro de una nave marciana estrellada, así como en cada una de las defunciones que tienen lugar dentro la nave de los protagonistas, que regresa a La Tierra con la hembra marciana sin imaginarse la que se les viene encima.
El personaje que interpreta Dennis Hopper es el primero en pasar a mejor vida, y lo hace en una secuencia cuya planificación recuerda de manera muy gráfica a la muerte de Brett (Harry Dean Stanton) en ALIEN, ya que es acorralado por la Reina marciana contra la maquinaria, dejándole incapacitado para defenderse con sinuosos y lentos movimientos envolventes, desplegando habilidades propias (una vez más) de un vampiro, ya que el deceso tiene lugar por una masiva pérdida de sangre que sólo deja una herida abierta en la muñeca.
El siguiente personaje en fallecer tiene una muerte aún más inquietante, ya que la ahora revelada vampira marciana, decide abalanzarse sobre el jefe de la expedición a Marte, acercándose desde el fondo del plano, apareciendo y desapareciendo de la vista, para generar uno de los momentos más terroríficos de la cinta. Hay que decir que la muerte de Dallas (Tom Skerrit) en ALIEN había sido escrita originalmente de una manera similar cuando el capitán de la Nostromo decidía adentrarse en los túneles de ventilación con el lanzallamas para tratar de echar al xenomorfo al espacio.
Por último, el hecho de que tras la muerte de la vampira se lleve a cabo por parte del único personaje femenino, y que se encuentren huevos que la reina ha puesto por toda la nave, que finalmente consiguen llegar a la tierra ante la estupefacción de los supervivientes de esta aventura, añade cierto toque pesimista que también estaba en el guión original de Dan O’Bannon (idea abandonada por Ridley Scott al considerar que le restaba fuerza al clímax de su película).
4 ) Dark Star: Aluniza como puedas (Dark Star, 1974)
El trabajo de fin de carrera de un jovencísimo John Carpenter, que llegó a ver la luz porque el realizador cogió el momentum en el que la ciencia ficción de bajo presupuesto empezaba a gozar de cierto predicamento en la sesiones dobles de los cines de extraradio. Dato importante: Dan O’Bannon, guionista y alma matter de ALIEN, interpretaba uno de los papeles protagonistas aquí.
Dos aspectos fundamentales aquí son los que servirían de inspiración para dar forma al libreto sobre la bestia espacial más icónica de todos los tiempos. El primero y más importante, el ambiente entre los tripulantes de la nave, quienes no ocultan su condición de mal pagados asalariados de una de tantas compañías explotadoras que han convertido el espacio exterior en fuente de riqueza. Algo muy similar en ALIEN lo encontramos en el desencadenante de la trama, donde bajo coacción de las ordenanzas dictadas por la compañía Weyland Yutani, los tripulantes del Nostromo se exponen a una sanción económica en caso de no investigar la misteriosa transmisión procedente de LV-426. En definitiva, el dominio del viaje espacial por parte de empresas más preocupadas por la cuenta de beneficios que por la vida de los tripulantes de sus naves despojando de toda épica.
El otro, que no por anecdótico es menos importante tiene que ver con una criatura alienígena, con forma de balón de playa de colores y texturas propios de una alucinación cannabica, que se introduce en la nave que da título a la cinta. Lo que ocurre a partir de ahí es una secuencia no exenta de cierto sentido del supense pero que deriva rápidamente hacia el humor, con uno de los protagonistas tratando de sacar a la criatura de la nave a escobazos por los pasillos de diseño industrial (un toque estético que también adquiriría sello de identidad en ALIEN).
5) Espacio 1999 – El dominio del dragón (Space 1999 – Dragon’s Domain, 1975)
La pequeña pantalla en la década de los 70 también ofrecería algunos destellos de pura genialidad que sería, a buen seguro, aprovechados por alguna de las mentes creativas vinculadas a la película que nos ocupa para terminar de darle forma.
Si recuerdan la serie ‘Espacio 1999’ y tienen el valor de revisarla, es posible que se topen con el hecho de que muchos de sus episodios tenían momentos que lindaban con el género de terror sin mayor problemas para tratarse de un producto que en teoría era para todos los públicos.
Sin duda el capítulo más influyente para el asunto que nos ocupa es El dominio de dragón, que se postula como un minirelato de terror espacial de inconfundible tono lovecraftiano.
El desarrollo del argumento es brillante y nos presenta al único superviviente de un primer ataque de la criatura tentacular en una zona que tiene todo el inconfundible aspecto de un cementerio de naves espaciales, lo que desde un inicio ya aporta una atmósfera tétrica, propia de un relato de fantasmas.
Aquí destaca sobre todo el siniestro diseño de producción, que hace sentir que los protagonistas de esta historia están a merced de un fatídico destino durante toda la historia. El stress post-traumático del protagonista, testigo de lo sucedido con la criatura tentacular a la que llaman ‘dragón’ (atención, de la misma manera que se le apodó por parte de uno de los reclusos de Fiorina 161 en ALIEN 3) y su necesidad de redención por ser princpal sospechoso de la muerte del resto de sus compañeros (algo similar a lo que le sucedía a Ripley en el inicio de ALIENS) desemboca en un festín de cadáveres engullidos por el ‘dragón’ ante la impotente mirada de los miembros protagonistas de la Estación Lunar Alpha. El recuerdo del estado de los cadáveres es uno de esos combustibles de pesadilla que difícilmente se olvidan.
Fotografías de escenas de la propia película y carteles públicos de dichas películas
Filmin celebra el Dia de la Visibilidad Lésbica, el 26 de abril, con el estreno de la comedia de enredos de Zaida Carmona, premiada y seleccionada en multitud de festivales.
Filmin se une a la conmemoración del Día de la Visibilidad Lésbica, el miércoles 26 de abril, con el estreno exclusivo de «La amiga de mi amiga«, la comedia de enredos bollera de Zaida Carmona. Desde su estreno mundial en el D’A Film Festival, donde fue galardonada con el Premio a la Mejor Película de la Sección Un Impulso Colectivo, la película no ha dejado de cosechar éxitos y se ha convertido en uno de los grandes títulos del circuito de festivales de cine de esta temporada. Fue seleccionada en el Festival de San Sebastián (Made In Spain), en el Atlàntida Mallorca Film Fest, entre muchos otros, y tuvo su premiere internacional en el Festival de Rotterdam. También obtuvo el Premio del Público y el Premio del Jurado en el Rizoma y el Reteena, respectivamente. Se estrenó en cines el 3 de febrero.
Con la misma directora como protagonista, la película se mete de lleno en los líos amorosos de las calles y las camas de la Barcelona actual a través de un grupo de amigas, exnovias y amantes, en su treintena, aunque vivan como si tuvieran veinte. La trama arranca cuando Zaida, después de una abrupta ruptura, vuelve a la capital. En pocos días, incluso horas, nuestra protagonista surca un vaivén de emociones, ilusiones y desengaños.
«La amiga de mi amiga», íntegramente autoproducida, navega entre la frescura y ligereza de Éric Rohmer, a quien se homenajea también en el título, y la comedia ácida y autoparódica de Woody Allen. De esta manera, la película constituye una celebración de los excesos del amor y del deseo a borbotones. «Parece que las bolleras no podamos pertenecer a la comedia o no podamos ser divertidas, que tengamos que estar siempre enfadadas y tristes», comenta Zaida Carmona. «Aún faltaban por conquistar ciertos espacios y géneros cinematográficos. Lo lésbico aquí no es el conflicto del personaje, simplemente nos ponemos en primera línea de escena y celebramos nuestra identidad, y eso ya es, en sí mismo, una forma de reivindicación».
El reparto de la película está compuesto plenamente por mujeres y personas LGTBIQ+, y cuenta con la colaboración especial de la cantante Christina Rosenvinge. Asimismo, en el elenco también figura Alba Cros (codirectora de «Alteritats») y Thaïs Quadreny (cantante en el grupo Fera y las disidentes). La banda sonora cuenta con canciones originales de Masonieria (producidas por Hidrogenesse) y Rocío Saiz, y con versiones de Aroa Ay (integrante del grupo Shego). En cuanto al guion, está firmado por la misma Zaida Carmona junto a su cómplice habitual, el cineasta Marc Ferrer («¡Corten!»).
La serie, que se estrenó en la más reciente edición de la Berlinale, está protagonizada por Alec Secăreanu (Tierra de Dios, Ammonite, Happy Valley)
Creada por Adina Adina Sădeanu y Kirsten Peters, Spy/Master está ambientada en plena Guerra Fría, y narra una semana en la vida del personaje ficticio Victor Godeanu, interpretado por Alec Secăreanu (Tierra de Dios, Ammonite, Happy Valley), la mano derecha y consejero más cercano del dictrador rumano Nicolás Ceaușescu. Sin embargo, Godeanu es también un agente secreto de la KGB, y tendrá que escapar de Rumanía y de Ceaușescu antes de que su tapadera salte por los aires. Con una única oportunidad de salir con vida, utilizará un viaje diplomático a Alemania como escapatoria hacia los Estados Unidos. Ayudado por una agente encubierta de la Stasi con quien tuvo una relación romática en el pasado (Svenja Jung, Deutschland89) y un prometedor agente de la CIA (Parker Sawyers, Southside with You), Godeanu tendrá que evitar al KGB y a los espías de su propio país (Ana Ularu y Laurențiu Bănescu), mientras es completamente consciente de que su deserción pone a su familia en riesgo mortal.
El drama de seis episodios fue el ganador de una competición nacional de guiones llevada a cabo en Rumanía para HBO y está producido por Proton Cinema y Mobra Films para HBO Max.
Los dos primeros episodios tuvieron su estreno mundial en Berlinale Series dentro del Festival de Cine de Berlín el pasado febrero, y los dos estarán disponibles en HBO Max a nivel global el día 19 de mayo. Los siguientes cuatro episodios se estrenarán en el servicio de streaming semanalmente.
WBD is un productor y comprador de primer orden de contenido original europeo, e invierte en miles de horas al año. Acaba de iniciar la producción de su primer Max Original francés, la serie de drama The Mythomaniac of the Bataclan (working title), protagonizado por Laure Calamy (Call My Agent!, My Donkey, My Lover & I) en el papel protagonista de Christelle.
Más tarde en este 2023, la segunda temporada de la serie de terror española 30 Monedas, firmada por el maestro del género Alex de la Iglesia, se estrenará con Paul Giamatti (Billions) como nueva incorporación de la temporada.
Spy/Master ha sido creada y escrita por Adina Sădeanu y Kirsten Peters, dirigida por Christopher Smith (Temple, Alex Rider) con fotografía de Ben Wheeler BSC (The Tourist, The Baby) y Ádám Fillenz HCA (Hier, Battle: Freestyle). Antony Root y Johnathan Young son los productores ejecutivos de HBO Max, con Ioanina Pavel como productora creativa. Anke Greifeneder es la productora ejecutiva por parte de Warner TV Serie. Viktória Petrányi y Judit Sós son los productores por Proton Cinema y Tudor Reu es el productor por Mobra Films.
Señor Thorwarth, Sangre y oro es muy diferente de otros largometrajes alemanes sobre la Segunda Guerra Mundial. ¿Cómo se te ocurrió la idea?
Peter Thorwarth: Esta es la primera película en la que no escribí el libro para mí. La historia proviene de Stefan Barth. Me mostró la primera versión en 2006 y me enganché de inmediato. ¡Tenía muchas ganas de hacer esta película! Así que nos pusimos manos a la obra juntos y también consultamos a un historiador. Dijo que aunque era una historia loca, no era completamente extravagante. En teoría, eso también podría haber sucedido. Entonces siguió así, queríamos hacer todo como un largometraje con Christian Becker como productor. En 2006, sin embargo, aparentemente aún no había llegado el momento de tal material. Nos dijeron varias veces que no podíamos lidiar con nuestra historia de esta manera. Así que no financiamos la película en ese momento.
¿Entonces fue la película equivocada en el momento equivocado?
Sí, al menos en Alemania. En los años 60 y 70 hubo bastantes películas como esta: Broken Chains, The Eagle Has Landed o Shock Troop Gold, por ejemplo. Los estadounidenses reconocieron desde el principio que las experiencias de la Segunda Guerra Mundial también podían abordarse de una manera diferente, con más entretenimiento. Y luego, por supuesto, estaba Quentin Tarantino con su Inglourious Basterds, pero eso fue solo en 2009. Por supuesto, puedo entender que los alemanes no podamos lidiar con nuestra historia tan casualmente y, sin embargo, es una forma de procesar ciertas cosas. Sangre y oro es una aventura de película de acción que es divertida, pero conmovedora. Justo al final. Por cierto, me pareció particularmente emocionante que lo absurdo de la guerra no pueda retratarse mejor que cuando los alemanes luchan contra los alemanes.
¿Y luego, 15 años después, apareció Netflix y vio el potencial de la película?
Exactamente. Dejamos Sangre y oro a un lado durante mucho tiempo, mientras hacía otras películas, pero seguí pensando en este proyecto. En septiembre de 2021, Christian Becker y yo fuimos invitados a cenar por Sasha Bühler y Lars Wiebe de Netflix para celebrar el éxito de nuestra película Blood Red Sky. También les conté sobre Fue una vez en Alemania, así se llamaba Sangre y oro en ese entonces. Y ambos se entusiasmaron de inmediato. Después de eso todo fue bastante rápido.
Sangre y oro. Escena
¿Cambiaste algo en el guión?
Sí, pero en realidad haces eso todo el tiempo. Sobre todo después de tanto tiempo es bueno leerlo desde la distancia y con otros ojos. Sasha y Lars tenían una nueva perspectiva y proporcionaron muchos aportes valiosos que hicieron que la historia fuera aún más sorprendente y compleja. Reescribimos completamente el último acto. Originalmente, el soldado era el héroe que liberaba a la mujer. Ahora son las mujeres las que tienen el cetro en sus manos desde la mitad de la película. Creo que eso es genial, porque el tema de la diversidad no se superpone, sino que encaja armoniosamente en la historia.
¿Cómo surgió el elenco?
Hicimos castings muy intensivos y estoy muy agradecido con Netflix por eso. No se trataba de elegir a los actores en función de su popularidad, sino de asegurarse de que encajaran muy bien en los papeles. Alexander Scheer ya había actuado en Blood Red Sky, e inmediatamente me quedó claro que debería interpretar el papel de «von Starnfeld». Por suerte él también lo vio así. También con Jördis Triebel tuve inmediatamente la sensación de que encajaba en el papel de Sonja. Robert Maaser me convenció durante el casting. Aportó tanta energía, es solo acción de cabo a rabo. Originalmente lo elegimos para que interpretara al antagonista, pero finalmente nos pareció más emocionante que audicionara para el papel principal de Heinrich. Nos convenció por completo. Por cierto, el oponente ahora lo interpreta Florian Schmidtke, quien tuvo un pequeño papel en Blood Red Sky y quien ya me pareció genial en ese momento. Los dos eran amigos antes, protagonizaron la serie de Netflix Bárbaros. Cuando se encontraron en el casting e inmediatamente se abrazaron, supe que eran la pareja de nuestros sueños.
¿Cómo se te ocurrió Marie Hacke, quien interpreta el papel principal de Elsa?
Todavía recuerdo a Marie de Blood Red Sky. Ya que ella estaba en la ronda final para el papel principal. Así que le pedimos que interpretara a Elsa y, por suerte, esta vez funcionó. Inspirada por Robert y Florian, también hizo todas sus acrobacias ella misma. Tampoco la doblaron por el tiroteo en la iglesia.
Simon Rupp, que encarna al hermano de Elsa, Paule, ha asumido un papel especial.
Sí, desde el principio queríamos contratar a un actor que, como Paule, tuviera síndrome de Down. Y luego encontramos a Simon, que realmente quería este papel. Tengo que reconocer que yo era muy inexperto y estaba bastante nervioso porque no sabía cómo explicarle el papel y el contexto histórico. Pero Simón dijo a mí desde el principio: «Soy actor, eso no es ningún problema». Y así fue, nos divertimos mucho en el set.
Rodaste en la República Checa. ¿Qué te hizo decidir esta localización?
Esta decisión se tomó relativamente temprano. Ya hemos estado en la República Checa con Blood Red Sky y tuvimos muy buenas experiencias allí. Especialmente la cooperación con el equipo y la producción de servicios fue excelente. Solo rodar todo el verano casi exclusivamente en estudio y en condiciones de pandemia llevó al final fiebre de cabina Es por eso que pensé que era genial estar «en el lugar» nuevamente esta vez. Esta es otra razón por la que los paisajes y ciudades checos, que parecen un poco más vírgenes que en Alemania, eran ideales. E históricamente también tenía sentido: Heinrich estaba en el frente oriental y pasa exactamente por esta zona de camino a casa. Hicimos las tomas en el pueblo en un lugar llamado Výsluní. Esto está en los antiguos Sudetes. y solía llamarse Sonnenberg, así es como se llama ahora en la película. Érase una vez un pujante pueblo minero en medio de los Montes Metálicos, con 1800 personas viviendo allí. Es por eso que esta iglesia exageradamente grande está allí. Hoy solo 300 personas viven en este lugar. La iglesia fue profanada por el gobierno comunista justo después de la guerra y ha estado vacía durante muchos años. Por eso nos permitieron rodar allí.
La iglesia también es donde tiene lugar el final de acción de la película.
Sí, fue particularmente importante para mí que la acción pareciera hecha a mano. No hicimos mucho con los efectos digitales, realmente filmamos la mayor parte de esa manera. Es complejo, así que contamos con varios expertos en acrobacias en el set para eso. La cooperación entre ellos, yo y el camarógrafo Marc Achenbach fue excelente. Y, por supuesto, con nuestros actores, con quienes pasamos mucho tiempo preparándonos en un polideportivo checo.
La película adquiere un toque muy especial a través de la elección de las canciones. ¿Cómo se te ocurrió Zarah Leander o Marlene Dietrich?
Esta idea vino de nuestro editor Knut Hake, quien previamente había editado Blood Red Sky. Al principio no había realmente ninguna canción planeada. Siempre quise una partitura que recordara un poco a los spaghetti westerns. En algún momento, Knut me llamó y me dijo que había intentado algo: había puesto una canción de Marlene Dietrich en una pelea, y funcionó muy bien. No solo porque la canción sea de esa época, sino porque es transmite exactamente este sentimiento y le quita un poco la seriedad. Así es como se nos ocurrió nuestra canción de créditos finales, que le da algo a la audiencia y tal vez los deja un poco diferentes.
Sinopsis de la película
Primavera de 1945. ‘Sangre y oro’ está ambientada en los últimos días de la Segunda Guerra Mundial y cuenta la historia del desertor alemán Heinrich (Robert Maaser), la joven y valiente granjera Elsa (Marie Hacke) y un puñado de nazis. Cuando Heinrich emprende el viaje del frente a casa para volver con su hija, cae en las garras de unos saqueadores de las SS cuyo líder (Alexander Scheer) lo deja colgando de un árbol para que muera ahorcado. Pero, en el último momento, Elsa lo salva y lo oculta en su granja. Entretanto, las SS buscan un tesoro judío escondido en un pueblo cercano, pero sus habitantes, que ya están hartos y quieren el oro para ellos, oponen una tenaz resistencia. Heinrich y Elsa se ven pronto arrastrados a esa caza del tesoro que culmina en un combate sangriento en la iglesia del pueblo.
Entretenimiento honesto, con sabor añejo y tono vintage, ésta space opera producida por Sam Raimi (30 días de oscuridad está en su factoría, por ejemplo) representa el bautismo de fuego cinematográfico de sus protegidos Scott Beck y Bryan Woods , artífices de la serie de cortos 50 states of fright; también bajo el amparo del autor de Evil Dead.
Éste Robinson Crusoe en el espacio encarnado por el muy eficiente Adam Driver, mejor actor de lo que piensan los detractores de Kylo Ren (Patterson, Historia de un matrimonio, Midnight Special, Infiltrados en el KKKlan, El último duelo), astronauta que cumple una última misión, dejando mujer e hija (enferma) atrás, con el consecuente remordimiento y trauma, aterrizando accidentalmente en un planeta inhóspito, habitado por… dinosaurios, y hallando a una infante huérfana (Arianna Glatt) donde logra ver una especie de redención. La niña, al igual que E.T, añora su» casa», y atravesarán mil y un peligros, a lo largo de una trama sin pretensiones, que bebe tanto de la literatura Pulp scifi ( Henlein, Asimov, Hal Clement, Bradbury), cómo de títulos de culto del género (Enemigo Mío o la mítica El planeta de los simios) . Uno va alerta, pues el planteamiento puede recordar a las funestas After Earth (Shyamalan) o el remake de la adaptación de Pierre Boulle (Tim Burton), con » Crash landing» incluido en un ambiente oscuro y pantanoso (Dagobah), desmarcandose también de la lamentable El sonido del trueno de Peter Hyams, que destrozó el magnífico relato literario del citado Ray Bradbury.
Aventura en estado puro, y viaje iniciático, con el que el espectador avispado atará cabos, atendiendo al título y a la lluvia de meteoritos…diversos cliffhangers encadenados (la catarata, la criatura en la cueva, los sucesivos ataques) le dan un toque daily strip más que bienvenido (al estilo Mandaloriano, para que lo entiendan las nuevas generaciones). Pues eso; con Star Wars y Star Trek dando lo mejor de si en TV , Marvel Disney en caída libre, y DC Warner dando palos de ciego, se cuela un pequeño film modesto, referencial y ameno, sin ánimo de trascender, sino de hacernos viajar más allá de las estrellas durante hora y media…y a fe que lo consigue.
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